¿Cómo hace publicidad una empresa de alquiler de coches en Tinder? Sencillamente, haciendo ruido

 |  @davidvillarreal  | 

¿Cómo monetizas una aplicación como Tinder? Por si no lo conoces, Tinder es una aplicación de contactos, chicos que buscan chicas, chicas que buscan chicos, “likes”, “matches”, conversaciones y citas. Alguien me decía una vez que no habían inventado nada nuevo, ni mucho menos, que era simplemente el “Sexy o no” del Siglo XXI. Ahora bien, ¿cómo podría plantearse una acción publicitaria aprovechando esta aplicación? La empresa de alquiler de coches Sixt ya ha encontrado una solución y aprovechará la coyuntura de Tinder para promocionar sus servicios. ¿Cómo puede anunciarse una empresa de alquiler de coches en Tinder?

Tinder goza de diferentes vías de monetización, entre ellas la explorada por Sixt de crear cuentas “falsas” publicitarias. Pero lo cierto es que no parece demasiado efectiva para cualquier otra cosa que no sea hacer ruido. Tal vez ese fuera su único objetivo.

Tinder goza de diferentes vías de monetización. Por un lado tenemos la publicidad, anuncios de tipo “banner” que nos llevan a esos patrocinadores que pagan por estar presente en la aplicación. Por otro lado, los servicios Plus, en los que los usuarios pagan por servicios adicionales, como buscar contactos fuera del lugar en el que se encuentran (Tinder utiliza un rango de ciertos kilómetros para buscar contactos alrededor de nuestra posición), o incluso que nuestro perfil tenga más visibilidad.

Sixt y Tinder han pensado en otra idea más, la de crear una cuenta publicitaria, con una señorita que se hace llamar Mercedes B, se presenta como alemana y residente en Mallorca desde hace años. La acción, de hecho, está dirigida concretamente al público joven de la isla de Mallorca.

¿Y qué gana Sixt con todo esto? Principalmente hacer ruido.

A priori no parece que una aplicación de citas vaya a ser el lugar en el que alguien vaya a alquilar un coche. De hecho, esta acción no es un modelo publicitario que perdure en el tiempo, sino más bien una experiencia que llevó a Sixt a mantener conversaciones con algunos usuarios para explorar su idea.

La acción, que para Sixt fue todo un éxito, se saldó con varias conversaciones (las puedes ver en la galería, más arriba) en los que los interlocutores de Mercedes B no se dieron cuenta, quizás hasta un buen rato después, de que la señorita que aparecía con una foto de catálogo en su perfil, un pañuelo naranja, y el logo de Sixt, era una cuenta falsa publicitaria.

Fuente: Sixt
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  • Jesus

    Mucho ruido y pocas nueces, al final la gente ignora. Y en el mundo del comercio y marketing lo malo no es que la gente se canse e ignore, si no el echo de que no vuelvan más.