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Desmontando mitos: los neumáticos M+S. ¿Hay vida más allá de la tracción a las cuatro ruedas?

Es indiscutible el hecho de que la tracción a las cuatro ruedas en un automóvil sea uno de nuestros mejores aliados, especialmente cuando hemos de lidiar con firmes deslizantes, condiciones meteorológicas tan complicadas como una nevada o lluvia y, sobre todo, la conducción fuera del asfalto. Tanto es así que la abreviación simbólica 4×4, o cuatro por cuatro, como prefieras, se emplea como sinónimo de todoterreno. Pero en los últimos años el panorama del automóvil ha cambiado, y mucho. Todo aquel vehículo que parezca un todoterreno no ha de serlo, necesariamente. La estética se impone, en muchos casos, sobre la necesidad de un vehículo que cumpla fuera del asfalto. Y nuestras carreteras están repletas de vehículos con aspecto de todoterreno y tracción delantera. ¿Pero de verdad es necesario contar con tracción a las cuatro ruedas para superar las dificultades de la conducción fuera del asfalto? ¿Son los neumáticos M+S una alternativa adecuada?

Sí a la tracción a las cuatro ruedas

La tracción a las cuatro ruedas sigue siendo una solución muy socorrida que muchos fabricantes recomiendan, con acierto, por el extra de seguridad que nos puede ofrecer también en carretera, especialmente al pasar por una curva más rápido de lo que deberíamos, en situaciones determinadas, como una lluvia o una nevada, o en situaciones imprevistas, como un asfalto deslizante por la intervención de un tercero, véase aceite derramado, gravilla, etcétera. En condiciones normales, y para conducir sobre asfalto sin fenómenos meteorológicos extremos, la tracción a las cuatro ruedas nos será de gran ayuda, pero evidentemente no es imprescindible. A su favor también podríamos añadir que los sistemas de tracción a las cuatro ruedas modernos son cada vez más ligeros, y eficientes, en tanto cuentan con diferenciales (es importante informarse de la naturaleza del sistema de tracción que escojamos, porque no todos son iguales) que solo envían parte del par al eje trasero cuando sea necesario, es decir, cuando se produzca, o se vaya a producir, una perdida de tracción delante. traccion-cuatro-ruedas-neumaticos-m-s-04

La diferencia de precios entre un tracción delantera y un tracción a las cuatro ruedas generalmente es importante.

Ahora bien, también hemos de tener en cuenta que la tracción a las cuatro ruedas no es precisamente barata. Un Nissan Qashqai N-CONNECTA dCi de 130 CV de potencia, manual y 4×2 tiene un precio (PVP sin descuentos) de 28.275€. Mientras que el mismo modelo, con el mismo equipamiento, el mismo motor, cambio manual y tracción 4×4 ya asciende a 30.775€. Son 2.500€ de diferencia. Os daré otro dato. Por el precio, con descuento, de un Nissan Qashqai dCi de 130 CV de potencia con acabado N-CONNECTA, cambio manual y tracción 4×4, que son 27.525€ (insisto, con descuento), también puedes comprarte un Nissan X-Trail dCi de 130 CV de potencia, con acabado N-CONNECTA, cambio manual, pero tracción delantera, que también se sitúa en 27.525€ (una vez más con descuento). Dicho lo cual la inversión en un Nissan Qashqai con tracción a las cuatro ruedas no es, ni mucho menos, baladí. Pongámonos en el caso de que las bondades de la tracción a las cuatro ruedas en asfalto no nos seducen, y tampoco queremos hacer una conducción todoterreno exigente, para lo cual probablemente estuviéramos buscando un auténtico todoterreno, y no un SUV, o un crossover. Pero sí queremos un vehículo que nos ofrezca ciertas garantías fuera del asfalto, como salir de una pista nevada, cuando nos escapamos en invierno a las estaciones de esquí, o circular por pistas de tierra que pueden estar embarradas, sin que una gota de sudor frío caiga de nuestra frente y temamos que haya que buscar un tractor en la zona para sacarnos del embrollo. ¿Existen alternativas más económicas y racionales que un coche con tracción a las cuatro ruedas? traccion-cuatro-ruedas-neumaticos-m-s-02

Sí a los neumáticos M+S

Los neumáticos mixtos son más que suficientes para lidiar con terrenos muy deslizantes, como nieve, barro, y tierra.

Aún con las ventajas que pueda aportar la tracción a las cuatro ruedas, y lo decisiva que es en ciertas situaciones, especialmente en pruebas todoterreno – como un cruce de ejes (o puentes) – no hemos de olvidarnos de un aspecto sumamente importante, el único elemento en permanente contacto con el firme siguen siendo los neumáticos. Y no hemos de subestimarlos. Fijaos que no es complicado encontrarnos en el mercado con vehículos todocamino que, incluso en sus versiones de tracción a las cuatro ruedas, equipan neumáticos enfocados puramente en la carretera, y en muchos casos neumáticos de gama media-alta y enfoque deportivo que, definitivamente, no son la opción ideal para un vehículo que esperemos ofrezca ciertas garantías en terrenos complicados. Y es ahí donde nos encontraremos precisamente con que la opción de un neumático pensado para terrenos complicados, más allá del asfalto, cumple con creces, incluso en vehículos con tracción a dos ruedas y sin un marcado enfoque todoterreno, como los neumáticos M+S. Estos neumáticos, que no necesariamente han de ser de invierno (para serlo han de incorporar un pictograma con una montañita de tres picos y un copo de nieve), cuentan con un dibujo con surcos generosos, y hendiduras pensadas para ganar tracción en firmes complicados. Además están construidos empleando compuestos más blandos y adecuados para esas condiciones, incluso para trabajar a temperaturas más bajas. Sin ir más lejos, la opción del neumático M+S ha sido la escogida por algunos fabricantes que comercializan crossovers, sin tracción a las cuatro ruedas, para sus alternativas más camperas. Son la configuración de serie de productos que hemos probado recientemente, como por ejemplo el Peugeot 2008 y el Peugeot 3008 (con línea Allure y GT Line), el Citroën C4 Cactus (con línea Rip Curl), o incluso un monovolumen «campero» como el Fiat 500L Trekking. Y en todos esos casos, con tracción delantera, y el mencionado neumático M+S, hemos experimentado las garantías que ofrecen en terrenos muy complicados, como barrizales, o pistas de arena suelta y profunda. traccion-cuatro-ruedas-neumaticos-m-s-05

Evidentemente equipar un neumático M+S también tiene sus efectos secundarios. El más obvio es el del precio, aunque la diferencia entre un neumático de verano y un M+S es cada vez menor. En una herramienta de venta de neumáticos en internet nos encontramos, por ejemplo, con que un neumático Goodyear Vector 4Seasons – habitual de serie en los modelos mencionados anteriormente – costaría entre 30€ y 40€ más que un Goodyear EfficientGrip. Entre los inconvenientes que hemos podido observar en neumáticos M+S frente a neumáticos de verano también está la sonoridad, o las vibraciones. A menudo la diferencia es muy sutil, pero perceptible, especialmente si el aislamiento del coche, o la mitigación de las vibraciones en el volante, no es excelente. También pueden apreciarse diferencias de agarre en curva, sobre asfalto seco, o incluso que estos son más propensos a chirriar en un giro rápido. Pero lo cierto es que estas diferencias, estos inconvenientes, se han mitigado mucho en los últimos años (y siguen haciéndolo con cada nuevo neumático que llega al mercado). En cualquier caso está bien recordar que la opción de los neumáticos M+S siempre está presente, y que su combinación con tracción a las cuatro ruedas probablemente sea la opción ganadora para apostar por la seguridad fuera del asfalto. Pero también que, más allá de la tracción a las cuatro ruedas, hemos de fijarnos en el neumático. Y que incluso sin tracción a las cuatro ruedas, pero con un neumático adecuado, como un M+S, siempre podremos obtener resultados que a muchos les sorprenderían fuera del asfalto, y en terrenos muy complejos. En Diariomotor:
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