Alemania tiene un plan para enchufarse al coche eléctrico (con luces y sombras)

 |  @davidvillarreal  | 

Alemania se ha puesto las pilas para promover el coche eléctrico. Y entre tanto el resto de Europa deberíamos mirar con mucha atención a lo que está sucediendo, en el mercado del automóvil más importante de la Unión Europea, para tomar nota. La administración de Angela Merkel y la industria del automóvil se han puesto de acuerdo para que las arcas públicas desembolsen 1.200 millones de euros destinados a convencer al comprador de que un coche eléctrico es la mejor opción. El objetivo: alcanzar el millón de coches eléctricos en las calles alemanas de aquí a 2020. El plan no deja de ser ambicioso, si tenemos en cuenta que actualmente, de un parque de 45 millones de coches, solo 50.000 son eléctricos.

El plan de subsidios para el coche eléctrico excluye a vehículos que superen los 60.000€, lo cual implica que no beneficiaría a los Tesla Model S y Model X.

¿Y qué se puede hacer para promocionar el coche eléctrico? Como ya sucediera en Noruega, la mejor forma de convencer al cliente para adquirir un coche eléctrico es ofrecérselo en unas condiciones ventajosas. Y esas condiciones ventajosas serán un descuento de 4.000 euros a la hora de comprar un coche eléctrico puro, y de 3.000 euros al decantarse por un híbrido enchufable. Un descuento que sufragarán, al 50%, las arcas públicas, y los propios fabricantes (The Guardian), y que no estará disponible para vehículos que superen los 60.000 euros, lo cual excluiría a los modelos que actualmente se están entregando de Tesla, el Model S y el Model X.

Pero hace falta algo más que subsidios para hacer del coche eléctrico una opción atractiva.

¿Es el camino adecuado sufragar con subsidios el avance del coche eléctrico? Probablemente, pero ni mucho menos el único.

Alemania también se ha propuesto destinar 300 millones de euros en el desarrollo de la infraestructura, lo que incluirá la instalación de puntos de recarga en las ciudades y en los descansos de sus autopistas, las famosas Autobahn. La idea es conseguir, por un lado, facilitar la recarga del coche eléctrico en puntos de recarga urbanos, y también facilitar desplazamientos de largo recorrido en coche eléctrico al más puro estilo Tesla, como ya hicieran con su red Supercharger.

En cualquier caso, las críticas no han tardado en llegar. Desde ámbitos ecologistas, que desde hace tiempo vienen demandando la transición hacia una movilidad sostenible, ahora no se está de acuerdo con este plan anunciado por Merkel. Y la razón no es otra que el hecho de que estos subsidios vayan a destinarse, implícitamente, en financiar a los fabricantes de automóviles, fabricantes que – entre otras cosas y como citan desde el frente ecologista – han estado inmersos en escándalos, como el famoso Diesel Gate, precisamente por un problema que concierne a la contaminación que causan los coches.

El partido ecologista alemán ya propuso, recientemente, que más allá de la existencia de estos subsidios era necesario crear un plan para que las ayudas al coche eléctrico se sufragasen, a su vez, con una mayor carga fiscal para los coches más contaminantes.

¿Conseguirá Alemania seguir los pasos de Noruega y convertirse en un país enchufado al coche eléctrico?

En Diariomotor:

Ver todos los comentarios 1
  • Pableras

    Me encanta ver cómo en el fondo no somos tan distntos.

    La alternativa de un partido, que forma parte (o no) del gobierno de una nacion, que rigen la vida de millones de personas, consiste única y exclusivamente en subir los impuestos para penalizar un tipo de compra en detrimento de otra. Como siempre, pensando en los menos pudientes.