Viaje en un Volvo V60 Cross Country hacia el mejor restaurante del mundo

Un coche para viajar hasta el infinito con la familia, pero ligeros de equipaje
 |  @davidgartes  | 

Siempre me han gustado los Volvo familiares como este V60 Cross Country, desde que era un chaval y llevaban un pequeño asiento para niños mirando hacia atrás en el maletero. Por alguna razón, son coches que desde niño me invitan a viajar con ese estilo cuadradote y robusto, como de película americana.

Rumbo a Lasarte en un Volvo familiar para degustar un menú especial en Martín Berasategui

Algunas décadas más tarde, todavía hay algo en los Volvo familiares que me atrae de una forma irracional. Por esa razón escogimos un Volvo V60 Cross Country para nuestro viaje hacia el calificado como mejor restaurante del mundo con tres estrellas Michelín, el de Martín Berasategui en las afueras de San Sebastián. Recogemos el coche en Madrid, subimos hasta A Coruña y luego recorremos toda la cornisa cantábrica hasta Lasarte-Oria, donde nos espera un menú degustación con 12 platos y dos postres.

Veamos cómo se portó nuestro Volvo V60 Cross Coutry D3 150 CV Automático en acabado Momentum y equipado hasta arriba.

Los entrantes: diseño escandinavo aplicado al automóvil

Suecos, noruegos y finlandeses pasan muchos meses en casa, resguardados del frío y de la noche. Su diseño de interiores es soberbio

El diseño escandinavo es mundialmente famoso por estar muy orientado al confort y la sencillez. Probablemente esto sea debido a la cantidad de meses que suecos, finlandeses y noruegos se ven obligados a pasar en espacios cerrados mientras fuera hace mucho frío y apenas hay unas pocas horas de luz. La necesidad de estar en casa invita a pensar en hogares confortables, de colores neutros, materiales naturales y que den sensación de orden y limpieza.

Dentro de un Volvo se respira armonía y coherencia

Dentro de un Volvo se respira esa misma sensación de armonía y coherencia y el V60 Cross Country no es una excepción. La gran protagonista es la consola central, una pieza de color aluminio orientada al conductor y que se ha extendido por toda la gama Volvo desde hace ya algunos años. Personalmente me gusta mucho y el hecho de que esté hueca por detrás me da una sensación de ligereza muy agradable.

Los asientos son el otro gran punto fuerte en los coches suecos. En este caso han resultado ser muy cómodos para este larguísimo viaje que supera los 2.500 km en tan solo 4 etapas. Si aguantan eso y te siguen pareciendo muy cómodos, es que lo son.

Primer plato: aislamiento, confort y seguridad

La principal sensación es de aislamiento, luego confort y finalmente seguridad

La sensación principal que transmite nuestro V60 es la de aislamiento. A pesar de equipar un motor diésel D3 de 150 CV el coche rueda en un gran silencio, sobre todo en autopista. Esa sensación de aislamiento es uno de los ingredientes principales del confort general de marcha que también se respira en su interior, aderezado por unas suspensiones de largo recorrido que, junto con los neumáticos de perfil alto, filtran muy bien las irregularidades del terreno, incluyendo bandas rugosas y todo tipo de baches.

Por último pero no por ello menos importante, el V60 también nos da una agradable sensación de protección, en parte gracias al aislamiento, en parte también gracias a la posición de conducción y su facilidad de manejo, pero sobre todo gracias a los innumerables sistemas de ayuda a la conducción que veremos a continuación.

Segundo plato: conducción asistida

Llegamos quizás al punto más fuerte del Volvo V60 Cross Country: su altísimo nivel de seguridad activa y la excelente integración de los sistemas en la propia conducción.

Nuestro Volvo equipaba
* Asistente para cambio involuntario de carril
* Alerta de ángulo muerto
* Alerta de proximidad con el vehículo que nos precede
* Frenada autónoma de emergencia
* Faros automáticos con gestión de luz de carretera y cruce
* Haz de luz direccional en curva
* Control de crucero adaptativo capaz de mantener la distancia con el vehículo que nos precede, frenar hasta la detención total y seguir a un vehículo “guía” incluso en ciudad y desde parado.

Cuantos más kilómetros hacíamos más cómodos y protegidos nos sentíamos al volante

Este abanico de sistemas puede aplicarse con más o menos éxito dependiendo de su nivel de sensibilidad, del tipo de reacción y alertas que generen, y del nivel de intromisión que tienen en la conducción humana. En este caso, en ningún momento de los muchísimos kilómetros de autopista que pudimos hacer con él, tuvimos el impulso de desconectar nada, sino al contrario, cuantos más kilómetros hacíamos más cómodos y protegidos nos sentíamos al volante.

Las salsas: calidad, ergonomía y practicidad

El V60 se lleva una nota muy alta en calidad, un notable en ergonomía y un aprobado raspado en practicidad

El V60 se lleva una nota muy alta en calidad, un notable en ergonomía y un aprobado raspado en practicidad, sobre todo por culpa de su pequeño maletero de tan solo 430 litros bajo la bandeja trasera y su estrecha boca de carga, que contrasta con el gran tamaño exterior del coche. Ese pequeño maletero es el Talón de Aquiles del coche.

Comenzando por la calidad, el sonido de puertas y maletero y los ajustes de paneles, botones y mandos hacen pensar en un coche muy bien construido. Incluso la palanca de cambios automática cuenta con un tacto sólido y consistente que inspira confianza. Una vez en movimiento, no hay crujidos ni holguras por ningún sitio y los controles tienen un funcionamiento suave y a la vez sólido. Muy bien.

El cuadro de instrumentos es totalmente digital, generando tres posibles modos: normal, eco y sport. El normal simula un cuadro clásico Volvo con un gran velocímetro central, elegante y legible, mientras que el modo Eco nos va puntuando la conducción con una aguja que va rellenando una especie de depósito azul. El modo sport, en tonos rojos, deja un cuentavueltas como protagonista y muestra la velocidad mediante un gran dígito central.


Entrando en el apartado de ergonomía, todo funciona muy bien en lo tocante al trato a pasajeros (asientos, puesto de conducción) pero hay detalles que no acaban de estar bien resueltos aquí y allá.

Demasiados botones, una pantalla muy pequeña y un manejo regular, lo dejan por detrás de la competencia alemana en ergonomía

Por un lado, la consola central tiene demasiados botones, incluyendo teclas numéricas para el control del teléfono que están bastante fuera de juego en los salpicaderos modernos. La pantalla central resulta muy pequeña para ubicar correctamente el navegador y la operación de los menús se realiza con el mando giratorio más lejano al conductor, en claro contraste con las ruedas centrales de sus principales rivales de Mercedes, BMW y Audi, mucho mejor concebidas.

En el apartado de practicidad, un coche familiar de este tamaño tiene que ser ante todo capaz de transportar familia y equipaje a partes iguales. A pesar de que el habitáculo es amplio y cómodo, y de tener muy bien resuelto el apartado de transporte de niños con sillas infantiles integradas en el propio asiento, parece evidente que un maletero de 430 litros está muy lejos de ser lo que se espera de un coche tan grande.

Si lo aprovechamos hasta el techo puede salvar la papeleta, pero tendremos que equipar la red de separación de mascotas para que no se nos venga todo encima y además renunciar a la visión hacia atrás, lo que no parece de recibo. Le faltan 100 litros para estar a la altura de la competencia y un portón más grande para ser realmente práctico, aunque es cierto que con los asientos traseros plegados se genera una superficie de carga plana muy aprovechable.

Un detalle que me parece sobresaliente (aunque se trata de una opción) es la integración de sillas infantiles en los propios asientos traseros. En principio supondrá un coste que se compensará en parte al no tener que adquirir sillas infantiles independientes, pero su principal ventaja es que el coche puede adaptarse en unos pocos segundos para llevar pasajeros adultos o niños, sin necesidad de montar y desmontar sillas o ponerlas en el maletero para salvar una necesidad puntual de transporte.

El hecho de que las sillas sean parte del asiento también facilita la limpieza y genera una sensación de amplitud en el asiento trasero que queda muy ahogada con sillas integrales, si bien es cierto que éstas últimas dan una mayor impresión de protección frente a impactos laterales que estos pequeños elevadores integrados que, por cierto, admiten dos alturas diferentes.

Con todo este equipamiento, motor D3, asientos de piel y cambio automático Geartronic, la unidad probada se va a los 46.600 € de precio tarifa

La unidad probada es un Volvo V60 D3 150 CV en acabado Momentum (intermedio) con cambio automático Geartronic, al que se han añadido tres interesantes packs opcionales.

El Light Pack (1.383,25 €) añade lavafaros, retrovisores interiores y exteriores antideslumbramiento, faros xenon activos y pack de iluminación interior. Lo interesante son los faros xenon activos, que controlan la luz de carretera y cruce y apuntan el haz de luz hacia las curvas, con lo que la conducción nocturna se vuelve más segura y a la vez más relajada al no estar pendiente de poner o quitar las largas, mientras que el haz de luz es francamente potente.

El IntelliSafe Pro Pack (2.263,50 €) incluye el sistema de información de puntos ciegos, el sistema de control y alerta al conductor y el control de velocidad adaptativo, siendo este último la joya de la corona al permitirnos una conducción semi-autónoma en autopista pero también en ciudad tras un vehículo guía. Combinado con el cambio automático, nos permitió conducir sin tocar los pedales durante el 90% del recorrido y con una sensación de seguridad bestial.

Por último, el Family Pack (364,68 €) es el que incluye los asientos traseros infantiles integrados, otra buena idea de Volvo que también recomiendo, aunque no acabo de tener claro el nivel de seguridad de esos elevadores frente a impactos laterales y en comparación con sillas integrales y en todo caso son para niños ya de cierto tamaño, yo diría que a partir de 1,20 m de estatura empiezan a llenar suficientemente el espacio detrás del cinturón.

Con todo este equipamiento, motor D3, asientos de piel y cambio automático Geartronic, la unidad probada se va a los 46.600 € de precio tarifa, una suma muy considerable y que deja a tiro numerosos coches de la competencia que habría que valorar cuidadosamente llegados a ese nivel.

El vino: comportamiento dinámico y tacto de conducción

Es hora de ponernos en marcha y analizar la dinámica del V60 Cross Country.

Comenzando por el motor, la verdad es que me ha encantado. El D3 cuenta con una potencia de 150 CV que van como anillo al dedo para mover el coche, sobre todo por su musculoso par a medio régimen. Este motor, que además es suave y progresivo, nos permite mantener cruceros elevados a un régimen muy bajo de vueltas combinado con el cambio automático, lo que contribuye al silencio y a un consumo contenido, pero manteniendo toda su capacidad de recuperación.

El cambio automático Geartronic vale cada euro que cuesta

Una de las claves de la unidad probada era su excelente cambio automático Geartronic de ocho relaciones, un prodigio de suavidad, rapidez y buen criterio de selección, en el que no se produce en ningún momento sensación de patinamiento o pérdidas de potencia, con lo que resulta totalmente recomendable y para mi gusto muy superior al cambio manual. Penaliza un poco los consumos y emisiones, pero yo diría que vale cada euro que cuesta.

El cambio no incorpora levas en el volante, pero la operación en modo manual resulta sencilla con la palanca desplazada a la izquierda y nos permite hacer reducciones para adelantar o controlar descensos, obteniendo lo mejor de ambos mundos.

Una vez en marcha, el Volvo se deja querer más por confort, seguridad, aislamiento y respuesta del motor y cambio que por comportamiento en curva. No es un coche con el que se pueda jugar o divertirse realmente, debido a la total ausencia de información por parte del volante, que no transmite nada al conductor y nos deja desinformados sobre el nivel de adherencia restante.

Si la dirección fuese más comunicativa, habrían conseguido un producto realmente redondo

Hay que decir en su favor que es un rutero de los mejores que he probado nunca, de esos que invitan a hacer kilómetros y kilómetros sin cansancio, y el comportamiento es estable con leves inclinaciones de carrocería en apoyo y una buena precisión de trayectoria. Si la dirección fuese más comunicativa, habrían conseguido un producto realmente redondo.

El postre: conclusiones

Cómodo, seguro, silencioso y bien construido, se presenta como un vehículo muy atractivo tanto en lo estético como en lo práctico

El Volvo V60 Cross Country ha demostrado ser un familiar de alta calidad para viajes largos, con la familia y no demasiado equipaje. Cómodo, seguro, silencioso y bien construido, se presenta como un vehículo muy atractivo tanto en lo estético como en lo práctico.

Brillan con luz propia las medidas de seguridad activa que incorpora (como muchos otros coches hoy en día, y algunos más baratos) pero sobre todo cómo han quedado integradas en un conjunto de “vigilancia activa” que se percibe claramente sin entrometerse más de lo necesario en la conducción. El V60 se preocupa por ti.

Quedan como sombras el pequeño maletero y un tacto de dirección que impide tener una idea clara de la adherencia restante, lo que nos aleja de una conducción divertida y nos deja con un familiar tranquilo, pero insípido dinámicamente.

Sólo queda hablar del restaurante. No sé si es el mejor restaurante del mundo, ni creo que nadie pueda afirmarlo con rotundidad, pero sí sé que es el mejor que he probado en mi vida.

Toda una experiencia.

Lee a continuación: Volvo V60 Cross Country: es familiar, es campero, es premium y puede ser tuyo por 26.930 euros

Ver todos los comentarios 3
  • S_Mat

    Tengo un modelo de la firma sueca (un S40 2.0d de 2010) y eso me lleva a sentir cierta debilidad hacia esta marca, la verdad que me siento muy identificado con la primera parte d, pero el artículo, siempre que veo un V60 tengo la sensación casi irracional de que será un estupendo compañero de viaje, noble, acogedor, confortable y seguro…y de hecho las cualidades reales del coche van en esa dirección, y creedme, me he recorrido media Europa en mi volvo y lo que ofrece este coche me atrae y mucho, pero como suele ocurrir a esos productos que se destacan como sobresalientes en algo suele luego tener ciertas lagunas, pero ¿acaso no se puede decir eso de casi todos los premium?.

    Veo las promociones que saca últimamente la marca y este vehículo se me torna cada día más apetecible, pero luego uno intenta ser racional y su maletero es de lejos el peor del segmento, su pantalla es pequeña y su manejo anticuado (con lo de los botoncitos de la consola no me meto porque mi coche tiene la misma distribución y encantado) y en lo dinámico es muy pesado y da poco feeling, demasiados defectos y aún así me encanta….pero luego, uno ve los nuevos productos de la marca (la serie 90)y piensa que la evolución como ocurre siempre en volvo (alargan mucho sus modelos) será inmensa y resulta que lo único que me frena a comprarme este coche en este momento es que su sustituto posiblemente me convenza con mejores argumentos, pero ¿conseguirá atraerme de la manera irracional que lo hace este?

    • LS R

      Igual opinión. Tuve un S40 del 2011, y se tuvo que ir por problemas de ingreso, no por alguna otra razón, un automóvil excepcional y lleno de detalles. Pero luego de tener un hatchback, no creo volver a un sedán, ya que inclusive el más pequeño hatchback es sumamente práctico, al abatir sus asientos traseros. Así que apenas pueda creo que optaré por un C30. Lástima que no se fabriquen más esos dos modelos.

  • .Motorhome.

    Muy buena prueba, me ha dejado buenas sensaciones este Volvo. Pensaba que tendría más pegas y no porque piense que Volvo es una mala marca -al contrario- sino porque estas carrocerías con aspecto crossover, al contrario de lo que se suele pensar, penaliza el confort. Pero me alegra ver que tiene todo lo que se le ha pedido a un Volvo tradicionalmente: calidad, seguridad y comodidad.