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Daniel Ricciardo

Información
Equipo
Renault F1 Team
Lugar
Fórmula 1
Nacimiento
1 de julio de 1989
Edad
28 años
Ciudad
Perth (Australia)
Campeonatos
2011 - Actualidad
Campeón en...
Fórmula Renault 2.0 West European Cup, Fórmula 3 Británica
Debut F1
Gran Premio de Gran Bretaña 2011
Equipo Debut
Hispania Racing Team
Primera Victoria
Gran Premio de Canadá 2014

Daniel Joseph Ricciardo es un piloto australiano de Fórmula 1. En 2018 afrontará su octava temporada en la Fórmula 1 con la firme intención de pelear por el título de pilotos. Red Bull confía en el talento de Ricciardo para recuperar el cetro intercontinental en plena era de dominio por parte de Mercedes y seguramente el oceánico no defraudará ya que desde su llegada a la escudería austriaca ha sido uno de los principales animadores de los campeonatos. Su única pole position y sus cinco victorias no le hacen justicia, pero tienen mucho mérito si se toma en cuenta que ha sido de los pocos pilotos que han destacado en la era híbrida.

Tras los pasos de su padre pero con más ambición

Daniel Ricciardo se inició en la práctica del automovilismo a los nueve años en Australia, siguiendo los pasos de su padre Giuseppe Ricciardo, quien además de coleccionista de coches era piloto y propietario de equipos de carreras en categorías locales. El pequeño Daniel se fijó en su padre como modelo a seguir y también en los pilotos Dale Earnhardt Sr. y Valentino Rossi. Inicialmente su familia no le apoyó, su padre consideraba que sería muy complicado el camino para convertirse en piloto profesional porque para ello debía emigrar de Australia, de allí su tardío comienzo en el karting.

No obstante, en sus primeras actuaciones en el Tiger Kart Club de su natal Perth logró destacarse por sobre niños de mayor edad y experiencia, particularidad que llamó la atención de John Nastas, un cazador de talentos, que propuso ayudarle en su trayectoria. Tras siete años en el karting, su siguiente paso fue trasladarse a la Fórmula Ford. Con un chasis Van Diemen de más de una década de antigüedad, Ricciardo no fue capaz de lograr buenos resultados, pero su determinación, paciencia y serenidad fueron sus mayores virtudes. Para 2006 recibió la oportunidad de competir en la Fórmula BMW Asia, allí logró dos victorias y buenas figuraciones. A finalizar la temporada fue tercero, lo que le hizo merecedor de una invitación para correr en la Final Mundial de la Fórmula BMW, evento donde culminó en el quinto lugar.

Al año siguiente compitió en el campeonato de Fórmula Renault italiana, allí alcanzó el sexto lugar, y además participó en cuatro carreras del campeonato europeo, pero en esa categoría no pudo destacar. Para 2008 decide enfocarse en la Eurocup y en la Fórmula Renault 2.0 West European Cup, resultó un gran año para el australiano ya que fue subcampeón en uno y campeón en el otro, exhibiendo un gran nivel en ambos torneos. También logró debutar en la Fórmula 3, en la fecha disputada en Nürburgring, y además participó en el Master de Fórmula 3 escenificado en Zolder.

El padrinazgo de Red Bull como punto de apoyo

Con tal despliegue de habilidades logró la promoción para disputar el Campeonato Británico de Fórmula 3, donde el equipo Carlin Motorsport le ofreció la oportunidad de continuar demostrando su progreso y lo hizo de la mejor forma posible. En veinte fechas ganó en siete ocasiones, coleccionó seis poles, registró cinco vueltas rápidas y subió al podio en trece oportunidades. Con tal desempeño no tuvo mayor problema en lograr el título y además recibir una invitación para participar en las pruebas que Red Bull Racing realizó en el circuito de Jerez. El australiano deslumbró a los presentes al registrar el mejor tiempo absoluto, por lo tanto se ganó el derecho de pertenecer al programa de jóvenes pilotos de la estructura.

Para el año 2010, el próximo escalón que enfrentó fue la World Series by Renault y como piloto Red Bull una de sus funciones fue desempeñarse también como tercer piloto de Toro Rosso, rodando en algunas sesiones libres en las cuales registró muy buenos tiempos. Esta temporada resultó positiva para él porque alcanzó el subcampeonato de la World Series by Renault con el equipo Tech 1 Racing, la diferencia fue de apenas dos puntos y era la primera temporada completa del australiano en la categoría. De nuevo fue invitado a las pruebas para jóvenes pilotos, en esta ocasión en Abu Dhabi, y otra vez demostró que su velocidad era para estar en la Fórmula 1. Para entonces comenzó a especularse que en cualquier momento podía tomar el lugar de Sébastien Buemi o de Jaime Alguersuari en Toro Rosso.

Red Bull elige HRT para su debut

El 2011 fue otro año productivo para Ricciardo. Inició en la World Series, en esta ocasión con el equipo ISR Racing, pero al seguir brillando en las primeras sesiones libres de los grandes premios de Fórmula 1, Red Bull lo ubicó en el lugar del piloto indio Narain Karthikeyan en el equipo Hispania Racing Team, el más deficiente de la parrilla. Debutó en el Gran Premio de Gran Bretaña y a partir de allí comenzó a acumular kilómetros y a competir directamente contra su compañero, el veterano Vitantonio Liuzzi. Cumplió con lo encomendado y más allá, puesto que además de no cometer errores siempre mostró una actitud positiva a pesar tener casi asegurado uno de los dos últimos lugares en cada carrera.

El rostro sonriente ante las adversidades empezaba a ser un factor común al observar a Ricciardo, tal vez porque ya había experimentado lo que era correr con material de segunda y no perder la fe. Así sucedió en sus inicios en la Fórmula Ford y nunca se dio por vencido hasta llegar a la Fórmula 1. A finales de 2011, Red Bull anunció de forma sorpresiva que ninguno de los pilotos oficiales de Toro Rosso estarían con el equipo en el 2012, a pesar de tener contratos vigentes. Uno de esos asientos libres fue otorgado a Daniel Ricciardo.

Toro Rosso como trampolín a Red Bull Racing

El australiano desembarcó en la escudería de Faenza y allí hizo pareja con el debutante francés Jean-Eric Vergne. Ricciardo logró destacar en la primera fecha del campeonato, en Melbourne, al pasar a la Q3 y finalizar noveno en la carrera. Así sumó sus primeros puntos en la Fórmula 1 y lo hizo al volante del STR 07, un coche poco competitivo, pero en todo sentido muy superior al HRT. Luego de su destacado debut en el campeonato, Ricciardo no logró sumar puntos en las siguientes diez fechas, aunque logró largar sexto en Bahrein. Es en Bélgica cuando se reencontró con los puntos al finalizar en el noveno lugar. A partir de allí sumaría en cuatro de las ocho fechas restantes. Ciertamente acumuló menos puntos que Vergne, el francés sumó 16 y Ricciardo 10, pero el australiano largó en 16 ocasiones en mejor posición. Esa interesante rivalidad interna, velocidad contra eficiencia, se reeditó en 2013 y ya se presagiaba que de allí saldría el sustituto de Mark Webber en el equipo Red Bull Racing.

Ricciardo seguiría escalando posiciones y en 2013 continuaría demostrando sus dotes de gran clasificador, además de madurez y capacidad para entenderse con el personal técnico. Esas características, y su permanente optimismo que le hacían ganar más seguidores, le llevó a proyectarse por encima de Vergne, sobre todo en la segunda mitad del campeonato. Séptimo en China y en Monza, y otras cinco actuaciones que se tradujeron en puntos: España, Gran Bretaña, Bélgica, India y Brasil, lo ubicaron en el lugar catorce de la tabla. Tanto en puntos alcanzados como en clasificación, Ricciardo superó a Vergne, inclusive se volvió rutinario observar al australiano participar en las Q3, así que en esta evaluación no hubo dudas acerca del ganador. Para el mes de septiembre, Red Bull Racing comunicó que Daniel Ricciardo sería el sustituto de Mark Webber en el equipo campeón del mundo.

Llegar, vencer y convencer

El arribo de Ricciardo a Red Bull Racing coincidió con la introducción de los motores turbo híbridos, novedad que afectó en gran medida el desempeño de los monoplazas creados en Milton Keynes. En los primeros ensayos de pretemporada los pronósticos fueron reservados por la dudosa fiabilidad del conjunto. Sin embargo, Ricciardo logró clasificar segundo en Melbourne, posición que mantuvo hasta finalizar la carrera. Sería el primer podio en la Fórmula 1 para el australiano, pero horas después fue descalificado por superar el flujo de combustible. Retiro en Malasia, cuarto en Bahrein y en China, y par de terceros, uno en España y otro en Mónaco, fueron la antesala de su victoria en Canadá. El australiano subió a los más alto del podio en su participación número 57 y se convirtió en la única alternativa al dominio de la escudería Mercedes esa temporada.

En las doce carreras restantes logró sumar puntos en once, incluyendo sus victorias en Hungría y en Bélgica. Sumó 238 puntos, resultado que le valió el tercer lugar en el campeonato, por detrás de Lewis Hamilton y de Nico Rosberg. El australiano dejó de ser una promesa y se transformó en un hecho dando la razón al programa de jóvenes pilotos de Red Bull. Más allá de sus contundentes demostraciones de talento, su personalidad le hizo ganar las simpatías tanto del paddock como del público. La salida de Sebastian Vettel rumbo a Ferrari le concedió a Ricciardo la posición de primer piloto de Red Bull para el año 2015.

No obstante, lo que en teoría iba a representar una mayor proyección de Ricciardo en la Fórmula 1 se transformó en una temporada decepcionante. El RB11 no fue competitivo en ningún circuito y su favoritismo para animar el campeonato se fue diluyendo con el transcurrir del calendario. En Australia fue evidente que estaban lejos de la punta y el enemigo no era solamente Mercedes sino también Ferrari y Williams. Fue hasta el Gran Premio de Hungría cuando logró subir al podio, en tercer lugar, y posteriormente fue segundo en Singapur. Más allá de esas actuaciones su desempeño no resultó destacable. Octavo en la clasificación con apenas 92 puntos fue el saldo de su segundo año con Red Bull Racing. Pero ni aún con tantas contrariedades se le observó amargado o criticando a su equipo por tan deficiente material, al contrario, seguía mostrando su optimismo y buen humor ante todo.

La temporada 2016 inició de mejor manera para Daniel Ricciardo y el RB12. Aunque encadenó tres cuartos lugares, el rendimiento del coche era muy superior al de su antecesor. El Gran Premio de Rusia resultó un punto de inflexión para el equipo ya que una acción propiciada por Daniil Kvyat causó que Ricciardo abandonara la carrera. Por tal razón, a partir del Gran Premio de España, el australiano tendrá a Max Verstappen como nuevo compañero. El desarrollo del RB12 fue correcto y Ricciardo pudo registrar la pole en Mónaco, hasta ahora la única que tiene en la Fórmula 1, pero la victoria fue para Lewis Hamilton, situación que molestó al australiano, quien por primera vez ante los medios mostró síntomas de contrariedad.

La evolución del coche llegó hasta un punto en el cual podía rivalizar contra el Ferrari, pero fue muy complicado aproximarse a los Mercedes. Ricciardo volvió a subirse al podio en siete ocasiones, segundo en Alemania, Bélgica y Singapur; tercero en Hungría, Estados Unidos y México. En Malasia obtuvo la victoria y la suma de todas sus actuaciones puntuables le concedió el tercer lugar en el campeonato. De nuevo regresó el optimismo a los predios del australiano, quien demostró una sólida fortaleza psicológica para sobreponerse de la decepción del año anterior.

En 2017, Red Bull volvió a perder terreno frente a Ferrari y además fueron reiterados los problemas de fiabilidad para el conjunto, Ricciardo abandonó en cinco ocasiones por fallas mecánicas, y apenas pudo alcanzar una victoria, en el Gran Premio de Azerbaiyán, al aprovechar los tropiezos de Lewis Hamilton y de Sebastian Vettel. Fue segundo en Singapur y tercero en España, Mónaco, Canadá, Austria, Bélgica, Malasia y Japón. Consolidado como uno de los pilotos más rápidos y eficientes de la parrilla, Ricciardo terminó la temporada en el quinto lugar, por detrás de ambos pilotos de Mercedes y de Ferrari.

Durante el parón veraniego de la Fórmula 1 en 2018, Daniel Ricciardo anunciaba su desvinculación de Red Bull Racing a finales de ese mismo año, decidiendo fichar por Renault Sport F1 Team para 2019 en el que sería su cuarto equipo en la categoría. Terminaría el año en sexta posición y muy alejado de la lucha por la tercera posición que mantuvieron Bottas, Verstappen y Räikkönen. A pesar de sus dos victorias brillantes en China y Mónaco, Daniel terminó el año agotado psicológicamente, con ocho abandonos en muchas ocasiones motivadas por la falta de fiabilidad del monoplaza de los de Milton Keynes. Demostró una vez más en pista que sigue siendo uno de los mejores “adelantadores” de la actual Fórmula 1.