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Aric Almirola recupera el camino del triunfo en un momento muy oportuno

Talladega es el escenario azaroso dónde muchas opciones de playoff van a morir. El letal circuito de restrictor plate no deja indiferente a nadie en sus dos visitas anuales y en la cita de octubre fue acaparador el dominio de Stewart-Haas. Los sobresaltos habituales impidieron que el equipo de Ford cumpliese el cuarteto con el que amenazó durante buena parte de la carrera pero pudo obtener el doblete con Aric Almirola y Clint Bowyer. Almirola consiguió su segunda victoria en la Cup Series, primera desde verano de 2014, y pasa a la segunda ronda con una actuación tan oportuna como bien calculada después de anteriores oportunidades perdidas.

Los Stewart-Haas coparon las cuatro primeras posiciones en la clasificación y Kurt Busch, Bowyer, Almirola y Kevin Harvick formaron pronto una línea sólida que siguieron los cuatro Hendrick de William Byron, Jimmie Johnson, Chase Elliott y Alex Bowman. Los Toyota dividieron esfuerzos y los Penske prefirieron seguir la línea estándar. David Ragan rompió el motor en la segunda vuelta Jeffrey Earnhardt perdió el control de su coche tras apenas diez vueltas y su caution obligó a casi todos los equipos a realizar su primera parada en boxes. Paul Menard pinchó en el grupo en la resalida pero evitó el muro y pudo llegar al pit lane.

El resto del primer segmento transcurrió sin sobresaltos y los Stewart-Haas se acabaron escapando en grupo, ganando Kurt Busch, Bowyer, Harvick y Almirola con cierta distancia sobre Joey Logano y Ryan Blaney. Brad Keselowski siguió a sus compañeros hasta que entró cerca del final del primer segmento por miedo a una rueda suelta. Johnson trompeó en el trióvalo en paralelo con Almirola y Kyle Busch intentó asaltar al grupo de los Ford junto a Daniel Suárez y Erik Jones sin demasiado éxito, previa ayuda de un solitario Ty Dillon.

Suárez, Denny Hamlin, Logano y Bowman mantuvieron la persecución a los coches de SHR, ahora liderados por Harvick. Los Gibbs, Keselowski, los hermanos Dillon y otros pilotos de zona trasera se juntaron mejor y empezaron a recortar diferencias con el sexteto de cabeza formado por los Stewart-Haas, Hamlin y Logano. Kyle Larson pinchó en solitario a falta de siete vueltas para el final del segundo segmento y generó una caution durante la cual entraron muchos pilotos, entre ellos un Martin Truex Jr. con la parte trasera deslizante. Las tres vueltas restantes pasaron sin pena ni gloria y Harvick ganó a Bowyer y a Kurt Busch.

Las estrategias enloquecieron con la llegada de la parte final. Keselowski, Byron, Jamie McMurray, Darrell Wallace Jr., Ty Dillon, J.J. Yeley, Menard y Chris Buescher no entraron en boxes e intentaron aguantar en pista, consiguiéndolo solo los dos primeros. Suárez se situó arriba sin cambiar neumáticos en el pit lane y se fue colocando en buenas posiciones, siguiendo el mismo guion de Keselowski y Logano hasta que intervino McMurray. El de Ganassi fue sancionado por echar de la pista a Menard y trompeó más tarde en el tróvalo, quedando encallado en la hierba y necesitando una nueva interrupción.

Kurt Busch y Keselowski lideraron un pelotón de 8 Ford en las ocho primeras posiciones en la resalida a 48 vueltas del final, de nuevo situándose los cuatro Stewart-Haas arriba aunque con Kurt Busch como líder. Menard, A.J. Allmendinger y los Penske se juntaron para formar un grupo de 12 coches en la parte alta, con Suárez como único Toyota ante la relajación extrema de Jones y Hamlin como perseguidores. Kyle Busch y Truex Jr, se lo tomaban con aún más calma y vigilaban a ese segundo grupo. Pero entonces un neumático de Corey LaJoie salió del pit road en dirección a la hierba del infield, una caution casual que sorprendentemente no cambió la dinámica de la carrera.

Elliott se convirtió en el principal rival de los Ford en la resalida, con Bowyer como nuevo escolta de Kurt Busch, los Penske, Menard, los Gibbs y Elliott en 13 coches líderes. Keselowski, Logano y Blaney cazaron a Menard e intentaron organizar dos línea junto a Gibbs y Hendrick para irse a por unos Stewart-Haas que se escapaban en un segundo y medio de la competencia. Menard y Ricky Stenhouse Jr. fueron los principales animadores de la persecución y los Penske fueron bloqueando de forma involuntaria la situación, permitiendo que los coches de Tony Stewart y Gene Haas se fugaran en un par de segundos.

Todo parecía sentenciado para el equipo dominador de Ford, pero un toque de Matt DiBenedetto envió a Bowman contra Yeley a falta de tres vueltas e introdujo el Overtime. Algunos líderes iban apurados de gasolina y la extensión de la carrera les hundió: Harvick, Blaney y Keselowski se quedaron tirados y tuvieron que entrar en boxes al comienzo del Overtime, al contrario que un previsor Elliott que pasó durante la bandera amarilla. Kurt Busch se puso primero y se quedó sin combustible en la salida de la curva 4 del último giro, llegando a duras penas a la línea de meta mientras Trevor Bayne chocaba con DiBenedetto, Elliott, Kyle Busch, Truex y Ryan Newman.

Entre el festival de la gestión de consumo apareció Almirola para conseguir la victoria, seguido de Bowyer, Stenhouse, Hamlin y Logano. Allmendinger, Menard y un hábil Regan Smith lograron top 10, a un paso del que se quedaron Larson (11º) y otro piloto tranquilo como Brendan Gaughan (12º). Kurt Busch llegó 14º, mientras Truex y Kyle Busch sobrevivieron al accidente final y finalizaron 23º y 26º respectivamente. Después llegaron Keselowski (27º), Harvick (28º) y Blaney (29º) tras rellenar gasolina al comienzo del Overtime, siendo los grandes perjudicados Elliott (31º sin llegar a la bandera a cuadros) y Bowman (33º).

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