
La NASCAR deberá analizar dejar atrás los motores V8 para atraer a nuevos fabricantes
Desde 1995 la NASCAR estableció al motor V8 de 5.8 litros normalmente aspirado, de configuración de válvulas en cabeza con varillas de empuje y hasta 900 caballos de potencia, como obligatorios en la Cup Series, siendo el cambio más importante en todo este tiempo el paso de carburador a inyección electrónica de combustible, el cual se realizó en el 2012. Pero ahora la organización liderada por Jim France estaría a las puertas de otro cam








