El reinado de la Ford F-150 Raptor está en serio peligro desde que RAM puso en las calles la RHO, y aún más la nueva TRX. Pero un nuevo enemigo está en camino, un todoterreno con todo lo necesario para sobrevivir al 4×4 más extremo, con una receta técnica dispuesta a demostrar al mundo cuál es la mejor pick-up del mercado y fabricado por Toyota junto a su división TRD.
En apenas unos meses Toyota presentará la pick-up más capaz, potente y preparada que jamás ha fabricado. Desarrollada junto a TRD para dotarla de los mejores componentes y la mejor puesta a punto para soportar el peor trato haciendo off-road, hablamos de una pick-up creada con el único objetivo de convertirse en la mejor alternativa para camionetas como la Ford F-150 Raptor o la RAM 1500 RHO.
Toyota y TRD ya trabajan en su propia Ford Raptor
Hace apenas unos meses Toyota registró la denominación TRD Hammer, la cual encaja a la perfección con esta nueva variante, situándose en lo más alto de la gama Tundra para ejemplificar su salto en rendimiento y las mejoras en chasis, grupo motopropulsor, capacidades, etc. Toyota Racing Development (TRD) es la división encargada de diseñar las versiones más capaces de la gama 4×4 de Toyota, siendo esta nueva variante un modelo sumamente esperado por los fans de la marca.
Una de las piezas clave en esta anti-Raptor estará obviamente bajo el capó delantero. Toyota hará uso de una nueva evolución del motor 3.4 V6 Turbo i-Force Max, una revisión que permitiría elevar la potencia hasta los 500 CV para así poder plantar cara a los 450 CV de la F-150 Raptor (3.5 V6 Turbo) y 540 CV de la RAM 1500 RHO (3.0 Turbo). Lejos quedaría de las variantes Raptor-R y TRX, pero ese es otro nivel que por ahora Toyota y TRD parece que no pretenden alcanzar.
La mejora en el sistema de propulsión también implicaría una revisión de todo el conjunto de transmisión para reforzar sus componentes y brindar un tacto más deportivo, consiguiendo con ello un incremento de las prestaciones y un mejor desempeño en condiciones adversas. La tracción 4×4 se mantendrá en configuración «conectable», conservando reductora y bloqueo para los diferenciales central y trasero, quedando la única duda de sí podría llegar un bloqueo para el diferencial delantero con el que así poder mejorar sensiblemente su capacidad de tracción.
Como suele ocurrir con estas variantes 4×4 de alto rendimiento, la suspensión será una de las mejoras más importantes, aspecto donde TRD echará el resto apostando por una configuración específica que permitirá aumentar el recorrido de cada rueda, elevar la altura libre al suelo y soportar un uso mucho más exigente. Hemos de recordar que TRD tendrá que crear un sistema capaz de alcanzar el sobresaliente resultado que brindan la Raptor, que confía en un equipo FOX, y la RHO, que monta un sistema Bilstein Blackhawk E2.
Esta suspensión además se combinará con el uso de nuevos brazos, tirantes y silentblocks, permitiendo además poder acomodar neumáticos todoterreno en tamaño de 37″. Hablamos por lo tanto de un gran salto adelante en tanto a chasis, consiguiendo así ofrecer unas capacidades 4×4 muy superiores a cualquier otra versión en la gama Tundra.
Para terminar, TRD también modificará la carrocería de la Tundra Hammer con un kit que incluye paragolpes de nuevo diseño que mejorarán las cotas y le darán un aspecto más agresivo, nuevos pasos de rueda que se adapten al incremento en el ancho de vías, así como un habitáculo rediseñado para brindar un look más deportivo y diferenciado.
El lanzamiento de la anti-Raptor en la que trabajan Toyota y TRD se producirá este mismo año 2026, pudiendo ser cuestión de semanas al haberse podido ver ya diferentes prototipos rodando pos las calles. Lanzada como versión 2027 dentro de la gama Tundra, esta nueva variante se posicionará en lo más alto de la gama y con el precio más elevado, pero todo apunta a que se convertirá en uno de los acabados más demandados y exitosos del modelo, pudiendo incluso animar a la marca a llevar este acabado a otros todoterrenos de su gama como el Toyota 4Runner.







