Hay motos que nacen para convertirse en un éxito global aunque jamás crucen oficialmente nuestras fronteras. Y la Yamaha PG-1 es uno de esos casos, que tendría más sentido que nunca en España, a la vista del auge que están viviendo las trails, los scooter con enfoque más aventurero y todo lo que se le parezca.
Ya hablamos de ella hace un tiempo, en el artículo que os preparó mi compañero Martín sobre la Yamaha PG1, porque bastaba una simple mirada para entender que esta pequeña moto de marchas tenía todos los ingredientes para triunfar en Europa. Compacta, sencilla, robusta, con estética retro y una filosofía tremendamente práctica, la PG-1 representa justo lo que muchos buscan hoy: una moto barata, ligera y absurdamente eficiente para moverse por ciudad y escaparse por caminos sin preocuparse demasiado por nada.
- Consume solo 1,69 l/100 km y promete costes ridículos
- Puede conducirse con carnet de coche gracias a su cilindrada
- La firma Yamaha sigue siendo garantía de fiabilidad y sencillez
Una Yamaha pequeña, sencilla y con muchísimo sentido
Mientras Europa se llena de scooters clónicos y motos cada vez más complejas, Yamaha ha creado una pequeña “motillo” tremendamente inteligente. La PG-1 mezcla el concepto de las clásicas motos utilitarias asiáticas con una estética scrambler muy atractiva. Tiene ese punto entre retro y aventurero que recuerda a algunas preparaciones personalizadas, pero manteniendo una filosofía extremadamente racional.
No pretende ser rápida ni sofisticada. Precisamente ahí está gran parte de su encanto. Con un tamaño muy contenido, una postura cómoda y un peso de apenas 107 kg, esta Yamaha está diseñada para convertirse en una herramienta diaria perfecta. Sirve para callejear, para ir al trabajo, para moverse por caminos sencillos o simplemente para disfrutar de una conducción analógica y sencilla que hoy casi parece una rareza.
Dimensiones y pesos
| Peso | 107 kg |
| Longitud | 1.989 mm |
| Anchura | 805 mm |
| Altura | 1.050 mm |
| Altura del asiento | 795 mm |
| Capacidad del depósito | 5,1 L |
Su receta mecánica es tan simple como efectiva. Yamaha apuesta aquí por un motor monocilíndrico refrigerado por aire de 114 cc, asociado a una caja de cambios de cuatro velocidades. La potencia no impresiona sobre el papel, con apenas 9 CV, pero tampoco lo necesita. La clave de esta moto no está en correr mucho, sino en gastar poquísimo y ofrecer una experiencia extremadamente accesible.
Y ahí es donde aparecen cifras realmente sorprendentes. La marca declara un consumo de apenas 1,69 litros cada 100 kilómetros, una cifra casi de ciclomotor que permite recorrer muchísimos kilómetros gastando prácticamente nada. En una época en la que todo parece dispararse de precio, una moto así tiene muchísimo sentido.
Motor
| Motor | Monocilíndrico, 4 tiempos, 2 válvulas SOHC |
| Cilindrada | 114 cc |
| Potencia máxima | 9 CV a 7.000 rpm |
| Par máximo | 9,5 Nm a 5.500 rpm |
| Diámetro x carrera | 50 mm x 57,9 mm |
| Refrigeración | Por aire |
| Alimentación | Inyección electrónica |
| Arranque | Eléctrico |
| Embrague | Manual húmedo multidisco |
| Consumo | 1,69 L/100 km |
Una moto pensada para ciudad… y para ensuciarse un poco
No hace falta una trail de 250 kilos para divertirse fuera del asfalto. Y la Yamaha PG-1 demuestra precisamente eso. Sus neumáticos mixtos, las llantas de 16 pulgadas y unas suspensiones de largo recorrido relativamente generoso permiten salir de la ciudad con cierta alegría y afrontar pistas sencillas con mucha más solvencia de la que aparenta.
La velocidad máxima ronda los 90 km/h, más que suficiente para desplazamientos urbanos e interurbanos tranquilos. Además, la altura del asiento de 795 mm la convierte en una moto muy accesible incluso para pilotos con poca experiencia. Una de esas motos fáciles desde el primer minuto.
Parte ciclo
| Suspensión delantera | Horquilla invertida |
| Suspensión trasera | Amortiguador y basculante |
| Frenos delanteros | Disco |
| Frenos traseros | Tambor |
| CBS / ABS | No disponible |
| Neumático delantero | 90/100 R16 |
| Neumático trasero | 90/100 R16 |
Su enfoque extremadamente sencillo también explica por qué todavía no la vemos en Europa. La Yamaha PG-1 se comercializa actualmente en algunos mercados asiáticos y emplea una homologación equivalente a Euro3. Eso obliga a Yamaha a realizar cambios importantes para adaptarla a las normativas europeas actuales, especialmente en emisiones y seguridad.
Aun así, cuesta no pensar que existiría hueco para una moto así en nuestro mercado. Especialmente cuando cada vez hay más usuarios cansados de scooters impersonales y motos excesivamente sofisticadas.
El precio que la convierte en una auténtica tentación
Lo mejor de esta Yamaha quizá no sea ni su diseño ni su consumo, sino lo que cuesta. El precio actualizado de la Yamaha PG-1 en Tailandia es de 64.900 bahts, una cifra que al cambio – poco más de 1.700 euros en el momento de elaborar este artículo – sigue situándola como una moto tremendamente asequible.
Evidentemente, si aterrizase en Europa habría que asumir un incremento importante debido a homologaciones, impuestos y adaptación técnica. Pero incluso así podría seguir siendo una alternativa muy competitiva para quienes buscan una moto diferente, sencilla y extremadamente barata de mantener.
Además, Yamaha acompaña a la PG-1 con una gama de accesorios bastante interesante, incluyendo soportes para equipaje, elementos de protección y piezas estéticas que potencian todavía más ese carácter aventurero y desenfadado.








