La creciente popularidad de la Fórmula 1 aunado al ingreso de Audi y Cadillac, además del regreso oficial de Honda y el interés de BYD, no ha despertado mayor interés en los predios de BMW, al contrario, el fabricante alemán se posiciona cada vez más lejos de la categoría porque actualmente va en contra de su filosofía, al adoptar una configuración de unidad de potencia que no está contemplada para instalarse en su línea de coches comerciales. Para BMW no tiene sentido invertir en tecnología que no van a utilizar en las calles porque además de costosa resulta muy compleja para el consumidor. BMW es un proveedor histórico en la Fórmula 1 con 270 grandes premios a cuestas y 20 victorias, asociadas a Brabham, Benetton, Williams y su propio equipo de fábrica, el recordado proyecto BMW Sauber, cuya desaparición acabó con toda motivación e iniciativa para volver.
No es la primera ocasión que desde BMW M Motorsport fijan posición con respecto a un retorno a la Fórmula 1, cada vez que se presenta un cambio de reglamento en cuanto a motores siempre hay alguien que pregunta al fabricante sobre la posibilidad de volver, y en esta ocasión Frank van Meel, CEO de BMW M, respondió que no están interesados porque la estrategia de la división deportiva es desarrollar tecnología próxima a los coches de producción en serie, ya superaron la época de los experimentos y de conceptos que no estaban en sintonía con aquello que le venden a su clientela, por ello desde hace varios años solamente apuestan por lo que pueden comercializar para que de esta forma el que compra un BMW se sienta identificado con lo que observa en pista.
Ahora mismo, la base de la división M Motorsport es su programa Hypercar, donde se utiliza el motor V8 turbo P66/3 y por supuesto el M4 en sus variantes GT3 y GT4 con el motor P58 Turbo I6. Mostrar interés en la Fórmula 1 sería admitir que requieren de ir tras las tendencias de los demás cuando en realidad lo que ocurre allá no corresponde con los objetivos de BMW y su posición estratégica en el mercado comercial, que a todas luces sería la prioridad y no el hecho de invertir millones en diseñar, fabricar y desarrollar motores solamente para efectos de marketing porque difícilmente van a instalar uno de esos motores en uno de sus modelos de calle. Bajo esa perspectiva prefiere quedarse donde está y observar lo que está ocurriendo en la Fórmula 1 desde una distancia más que prudencial.
En palabras de Frank van Meel:
La respuesta es no. Estamos tratando de estar lo más cerca de nuestros productos de serie en todo lo que hacemos. Esta es la razón por la que estamos felices de competir con coches como el M4 GT4 y GT3, con los mismos motores utilizados en nuestros modelos de producción. Desde un punto de vista tecnológico, no creemos que [la Fórmula 1] nos va a permitir alcanzar los objetivos que nos hemos propuesto.
Vía Nextgen Auto





