Diariomotor Competición asistió por partida doble a la cita de la Fórmula E disputada este pasado sábado en el Circuito del Jarama. El trazado madrileño ofreció el espectáculo que algunos vaticinaron, incluyendo pilotos y personales de los equipos, en cuanto a acción en pista se refiere. Aún siendo un poco largo para los estándares habituales del certamen eléctrico, la estrategia y la variedad no faltaron en el doblete de Jaguar, liderado por un excelente António Félix da Costa.
Todo el organigrama empezó el viernes, con una única sesión de entrenamientos en la que llegó el solitario accidente del fin de semana: Nyck de Vries se fue recto en la chicane de entrada a meta vaticinando lo que sería su desempeño en Madrid, donde rozó la pole position pero quedó lejos de los puntos después de varios incidentes en carrera. El tiempo respetó a pesar de varias lloviznas que apenas afectaron al desarrollo de la actividad sobre el asfalto.
La invitación de Nissan permitió entrar en la Suite, más grande que de costumbre y con vistas a la entrada del pit lane y a la chicane final. El momento destacado del viernes fue la presentación de Opel, que entrará en el campeonato la próxima temporada aprovechando la introducción del Gen4. Un par de directivos de la marca estuvieron presentes durante el evento y confirmaron las prioridades de Stellantis, que reemplazará a DS con la centenaria librea alemana en su primer programa en circuitos desde 2005.
Un merecido descanso en el centro de la capital de España dio paso al día principal, el sábado. Pepe Martí atendió a todo tipo de aficionados y periodistas con lo que parecía cansancio después de una semana intensa en la previa de la ronda de casa. Una hora antes del comienzo del ePrix, el Rey Felipe VI apareció en el Jarama junto a una gran comitiva liderada por Alberto Longo, co-fundador de la Formula E e Isabel Díaz-Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid.
El ePrix en sí fue emocionante hasta el final y Da Costa venció por segunda carrera consecutiva por delante de su compañero, un cabreado Mitch Evans que partió 16º y rozó la heroica. Pascal Wehrlein les acompañó en el podio y Martí finalizó noveno, sumando más puntos en su buen casillero. La invasión de pista del entregado público dio el colofón emocional a una cita bien organizada dentro de sus limitaciones.
El Jarama es un circuito clásico, tan bonito como pequeño para un evento de este calibre. La sala de prensa estaba desbordada desde el primer día y todo tipo de medios físicos, online y redes sociales llegaron al norte de Madrid. Es agradable encontrarse con cientos de caras conocidas pero quizá eso sea un punto a mejorar (o a ampliar dentro de lo posible) en próximas ediciones, que parece que puedan ocurrir en el circuito ubicado en San Sebastián de los Reyes.





