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Los pilotos de rallyes y sus profesiones: ¿Qué hacían antes de empezar a competir?

Iván Fernández | 10 Mar 2020
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Con los pilotos llegando de forma cada vez más prematura al mundo de los rallyes es cierto que esta tradición de ver a pilotos dejado sus trabajos ‘convencionales’ para dedicarse profesionalmente a la competición se ha perdido en cierta forma. En el pasado, muchos de esos talentos que maravillaron por su rapidez al volante de un coche de carreras tuvieron que afrontar la siempre complicada encrucijada entre los sueños y el tener un trabajo estable. Sin duda, todo un reguero de anécdotas más allá de la siempre tradicional figura de los 'Finlandeses Voladores' que se criaron en su granja familiar.

Es el caso de dos de los pilotos más talentosos que ha visto el WRC en las últimas dos décadas. La tiranía de los Sébastien tiene algunos puntos en común además de la nacionalidad y el nombre de pila. En ambos casos se formaron dentro del Grupo PSA/Operation Rallye Jeunex y los terminó reclutando Citroën para un asiento oficial y los dos llegaron de forma tardía a los rallyes, disciplina en la que brillaron inmediatamente.

En el caso de Loeb ya sabemos sobradamente su pasado como gimnasta, lo que demostró en más de una ocasión en los podios con su ya famoso mortal hacia atrás. Sin embargo, el alsaciano también completó estudios de electricidad, comenzando incluso a trabajar en la empresa Socalec, cerca del Aeropuerto de Haguenau y lejos de que seguir los pasos de su padre, el cual era profesor de matemáticas, decidiendo ya superada la veintena el ‘sentar la cabeza’ a través de la competición.

Sébastien Ogier por su parte llegó a ser mecánico de Peugeot, aunque también hizo sus pinitos en otros deportes, bien como jugador profesional de petanca o como instructor de esquí durante el invierno. Su decisión de apuntarse al Volante para jóvenes talentos de la firma del león sería el lanzamiento a su carrera como piloto y entre ambos sumaron 15 años de dominio absoluto del automovilismo francés en el Mundial de Rallyes.

Chófer de ambulancias, de autobús e incluso del Obispo:

Pero ha habido mucho más para la historia, comenzando con algunos de los casos más conocidos como es el trabajo de Didier Auriol como conductor de ambulancias. El francés, otro campeón del mundo, en su caso en la época de los Grupo A, no fue el único que se ganaba la vida conduciendo, aunque en este caso no luchando contra el crono. Hubo más, desde Patrik Sandell, que se ganaba un sueldo por las noches conduciendo un taxi (su primer trabajo en una hamburguesería terminaría con dicho establecimiento siendo su primer sponsor deportivo), algo que en España también hace por ejemplo David Quijada, hasta Gwyndaf Evans, padre del ganador del pasado Rally de Suecia, Elfyn Evans, el cual era conductor de un autobús escolar además de regente del concesionario de la familia.
El galés terminó su carrera deportiva compitiendo precisamente contra un joven pelirrojo nacido en Irlanda del Norte, el cual estudió la Ingeniería Mecánica en la Queen’s University de Belfast. Posteriormente conseguiría un trabajo como diseñador por ordenador en Cumbria, dentro del equipo M-Sport. Su nombre no era otro que el de Kris Meeke. Un compatriota suyo, Richard Burns, trabajó como mecánico y conductor de furgonetas de Prodrive antes de ser Campeón del Mundo en 2001.

Cerrando el apartado de actividades relacionadas con la conducción, quizás la nota más peculiar la pone Walter Röhrl, el cual fue chófer personal del obispo de su ciudad natal Regensburg cuando apenas era un adolescente, algo que compaginó con su trabajo también con instructor de esquí. Si bien estudio comercio, el hecho de hacer más de 120.000 kilómetros cada año como chófer lo terminó por animar a dar el siguiente paso a pesar de que su padre prefería que se convirtiera en albañil, especialmente porque en su recuerdo estaba el fallecimiento de uno de sus hijos, el hermano mayor de Walter, en un accidente de tráfico.

Cirujanos, dentistas, policías e incluso farmacéuticos:

Sobradamente preparadas estaban Michèle Mouton y Cristina Gutiérrez cuando se convirtieron ambas en pilotos de competición. Si la burgalesa trabaja en una consulta como dentista, en el caso de la francesa comenzó su formación en Derecho, algo que no terminaría después de conocer a un joven Jean Taibi que la llevo como espectadora a su primer rally. Tras hacerle de copiloto en alguna ocasión al monegasco, fue el padre de Michèle, Pierre, el que le dijo a su hija que si quería competir tenía que ser como piloto, algo que ella aceptaría gustosamente, con el compromiso de su progenitor de apoyarle durante un año económicamente y poner a su disposición un Alpine para ver si conseguía buenos resultados… sin duda lo hizo.

También los hubo que brillaron en otras disciplinas deportivas como es el caso de Carlos Sainz, el cual se proclamó Campeón de España de squash antes de presentarse a aquella Copa Panda que le cambiaría la vida. Nicolas Vouilloz fue una superestrella de la Mountain Bike antes de coronarse en el IRC, Guerlain Chicherit brillo en el esquí en modo freestyle (en 2004 compitió en el JWRC con Mathieu Baumel de copiloto), Albert Llovera y Andreas Mikkelsen en otras modalidades del esquí, Santi Cañizares portero de fútbol antes de cambiarlo por los tramos e incluso Borja García, Kimi Räikkonen o Robert Kubica dejaron atrás los circuitos para probar suerte en los rallyes. También Xevi Pons aparcó la moto de enduro para convertirse en campeón del SWRC y cinco veces Campeón de España de Rallyes de Tierra.

En cuanto a las nuevas generaciones, por ejemplo, dos de los pilotos franceses más prometedores de la actualidad, tal y como son Adrien Fourmaux o Pierre-Louis Loubet, han seguido con sus estudios. En el caso del actual piloto de M-Sport ha estudiado cirugía, mientras que Loubet antes de coronarse campeón de WRC2 y de prepararse para pilotar el Hyundai i20 WRC Coupé este año, también mantuvo vivos sus obligaciones estudiantiles en Paris. Curiosamente ambos casos se parecen al de Fabrizio Tabaton, el icónico piloto de la Grifone, el cual siguió los pasos de su padre, Luigi, y estudio para ser farmacéutico antes de poder competir. Marijan Griebel, ganador del ERC U28 en 2018, es inspector de la Policía Estatal de Renania-Palatinado mientras compagina su participación en el Campeonato de Europa de Rallyes.

Por último, si viajamos a Estados Unidos, allí quizás nos encontramos con algunas de las historias más curiosas debido a la relativa juventud que tiene la disciplina en el país de las barras y las estrellas. Tanner Foust no solo es conocido por competir en RallyCross y rallyes, sino también por su faceta como especialista de cine en películas como "The Fast & The Furious" o "Need For Speed", mientras que otro de sus grandes rivales, Ken Block, tuvo un inicio tardío en la competición que hace que su carrera sea todavía menos convencional: con su hermano compitiendo en carreras de resistencia, Block compitió en MTB de joven, pero fue ya en la treintena, ostentando el cargo de director de DC Shoes, cuando decidió asistir a la escuela de rallyes del Team O’Neil en New Hampshire. Corría el año 2004 y solo unos meses más tarde estaba ya compitiendo a tiempo completo gracias a lo mucho que le gustó la experiencia.