La casa de subastas RM Sotheby’s tiene en su poder el Lotus 98T que el desaparecido Ayrton Senna llevó a la victoria tanto en el Gran Premio de España como en el de Estados Unidos en la temporada de 1986, con la particularidad de que este monoplaza significó el final de la saga de los coches patrocinados por John Player Special, marca perteneciente a British American Tobacco, la inolvidable decoración negra y dorada asociada a Team Lotus desde 1981 y que simbolizó triunfo y elegancia. Este chasis en particular participó en ocho carreras para dos victorias, cinco poles y tres podios en la temporada de 1986. Las aspiraciones de RM Sotheby’s fluctúan de los 9 hasta los 12 millones de dólares, cifras acordes a lo que representa el coche para los coleccionistas, considerando que actualmente solo existen cuatro coches similares en el mundo y éste fue utilizado por el espectacular campeón brasileño.
Se garantiza la procedencia del monoplaza, el cual fue adquirido en 1988 y ahora es cuando su propietario está en la búsqueda de comprador. Diseñado por Gérard Ducarouge y Martin Ogilvie este coche sin duda era de los más atractivos de la parrilla y en manos de Senna llegó a rivalizar por el título a falta de un tercio para culminar la temporada, es decir hasta Hungría, en lo que sería el final del primer ciclo de los motores turbo. Para entonces Lotus instaló el V6 Renault turbo EF15B con la novedad de la distribución neumática en lugar de los tradicionales resortes, sistema que fue perfeccionado para el retorno del proveedor francés en 1989 junto a Williams. Es decir en este monoplaza coincide el final del ciclo de los motores turbo de más de 1000 caballos en clasificación y el de John Player Special como insigne patrocinador en la Fórmula 1.
Si bien no resultó un coche rival para el Williams FW11, de Nigel Mansell y Nelson Piquet, y el McLaren MP4/2C de Alain Prost, hizo brillar nuevamente el talento de Senna quien fue capaz de registrar ocho poles, es decir partió primero durante la mitad del calendario. Entre las anécdotas más comentadas de la época se relataba que la exigencia de Senna para con la mecánica era tal que los mecánicos debían utilizar guantes de amianto para manipular el turbocompresor, el cual debían cambiar porque el brasileño era capaz de ponerlo al rojo vivo y desgastarlo en tan solo una vuelta. Para entonces era común utilizar piezas para la clasificación y otras para el gran premio, con motores ajustados para entregar más de mil caballos el sábado y alrededor de 800 el domingo, donde una configuración errada condicionaba el consumo de combustible hasta complicar llegar a la meta con ritmo ganador.
Este coche y su relación con Senna suelen ser de las más fascinantes, si bien en 1985 ganó sus primeros dos grandes premios con el 97T, el 98T le permitió al brasileño confirmar que era el mejor piloto a una vuelta y tenía el talento suficiente para rivalizar con los mejores pilotos de la parrilla e inclusive ganar el campeonato, tal como lo demostró cuando se trasladó a McLaren junto a Honda. Por supuesto que el alto valor monetario que se pide por el coche es por Senna ya que el otro piloto que tuvo el privilegio de estar a bordo del 98T, el desaparecido conde John Colum Crichton-Stuart Earl de Bute Dumfries, apenas sumó tres puntos en la que fue su única temporada en la Fórmula 1.
La subasta comienza el día 4 de marzo.
Vía RM Sothebys





