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24 Horas de Le Mans, la caprichosa carrera donde salir último te puede hacer campeón

Salir el último en cualquier carrera suele significar complicar mucho las cosas para obtener una victoria. Pero las 24 Horas de Le Mans son un reto diferente. Desde su primera edición en 1923, ha sido el escenario de proezas técnicas, hazañas humanas y dramas inolvidables. Y es que esta carrera lleva a cabo anualmente en el Circuito de la Sarthe en Le Mans, Francia, es mucho más que una simple prueba de velocidad. Tan caprichosa es, que salir el último puede ser lo que te lleve a ser campeón.

¿Quién gana en Le Mans?

Una de las cosas que más te pueden confundir de Le Mans si estás acostumbrado a ver la F1 o incluso MotoGP, es que aquí compiten varias categorías al mismo tiempo, por lo que se pueden ver coches de diferentes categorías compartiendo pista y adelantándose unos a otros. También se pueden ver diferentes ganadores, un coche por categoría. E incluso es posible ver que se habla del fracaso de un equipo cuando en realidad en la clasificación ves que ha ganado una categoría (probablemente porque ha fracasado en las categorías importantes).

Y es que una cosa importante que se debe tener clara sobre Le Mans es que el que gana es el que recorre más distancia durante las 24 Horas que dura la competición. No importa lo rápido que se sea en una última vuelta, o incluso quién atraviesa antes la meta. La clave está en que al cumplirse las 24 Horas, quien haya recorrido más kilómetros es el que gana.

Salir último puede hacerte ganar en Le Mans

Lógicamente, son aquellos coches más rápidos, los de la categoría más avanzada, los que conseguirán siempre recorrer más distancias que los de categoría inferior, al poder dar más vueltas en el mismo tiempo. Pero incluso así, el último en salir en Le Mans puede ser el que tenga más ventaja para ser el ganador. ¿Cómo es esto posible?

De nuevo, porque a fin de cuentas lo que vale es la distancia. Y efectivamente, quien clasifica peor y sale más atrás, recorre más metros en la primera vuelta. Es verdad que no es demasiado, pero lo suficiente como para que en caso de empate, sea el que ha salido más atrás el que tenga ventaja y sea el considerado campeón. Y esto ha sucedido en la historia.

1966, la primer victoria de Ford sobre Ferrari

La edición de 1966 de las 24 Horas de Le Mans es recordada no solo por ser la primera victoria de Ford en esta prestigiosa carrera, sino también por la controversia que rodeó el resultado final, particularmente en lo que respecta a Ken Miles. Miles, un piloto británico experimentado y altamente respetado, fue una figura clave en el desarrollo del Ford GT40 y en las victorias anteriores de Ford en Daytona y Sebring ese mismo año. Aspiraba a ganar las tres grandes carreras de resistencia en un solo año, y a punto estuvo de lograrlo.

Desde el principio de la carrera, los Ford GT40 Mk II mostraron una clara superioridad sobre los demás competidores, especialmente sobre los Ferrari.

La rivalidad de Henry Ford II con Enzo Ferrari, tras haber roto este último las negociaciones para la adquisición de la compañía italiana por parte de la compañía americana, llevó a que Ford se volcara al máximo para vencer a los del Cavallino Rampante en la pista. Por todo ello, para Ford era un grandísimo éxito la posibilidad de ganar en Le Mans.

Perdió Ferrari… y el automovilismo

Ken Miles, junto con su copiloto Denny Hulme, lideraron la carrera durante muchas horas, mostrando una combinación de velocidad, habilidad y fiabilidad. A medida que la carrera avanzaba, quedó claro que la victoria sería para Ford, pero la cuestión de quién sería el piloto ganador se volvió complicada.

A pocas horas del final, los tres Ford GT40 estaban en las primeras posiciones, con los coches de Miles/Hulme, Bruce McLaren/Chris Amon y Ronnie Bucknum/Dick Hutcherson, aunque con un margen de diferencia suficiente como para que Miles tuviera la victoria asegurada.

En un intento de subrayar su dominio total sobre Ferrari y lograr una foto icónica de los tres coches Ford cruzando la línea de meta juntos, los directivos de Ford, incluyendo al jefe de competición Leo Beebe, decidieron ordenar a los pilotos que redujeran la velocidad y coordinaran un final en formación. Un ejemplo de cómo las órdenes de equipo pueden llegar a perjudicar el rendimiento de determinados coches en una carrera.

La victoria arrebatada al mítico Ken Miles

Ken Miles, obedeciendo las órdenes del equipo, redujo la velocidad y permitió que McLaren y Amon se alinearan con él para el final en formación. Sin embargo, esta estrategia tuvo una consecuencia inesperada y controvertida.

Cuando los tres coches cruzaron la línea de meta juntos, los oficiales de carrera declararon a Bruce McLaren (sí, quien fundó y da nombre a la prestigiosa escudería McLaren) y Chris Amon como los ganadores, basándose en el hecho de que que su coche había recorrido una distancia ligeramente mayor debido a su posición más retrasada en la parrilla de salida, y todo ello a pesar de que había sido su deficiente calificación lo que había hecho que empezaran tan atrás.

La decisión de Ford y los oficiales de carrera generó una gran controversia. Ken Miles había liderado gran parte de la carrera y muchos consideraban que merecía la victoria. Además, Miles estaba en camino de lograr la hazaña histórica de ganar las tres carreras de resistencia más importantes del año (Daytona, Sebring y Le Mans).

Ford Gt40 Subasta Le Mans 24

El triste adiós de Ken Miles

La pérdida de la victoria en Le Mans debido a una decisión táctica dejó a Miles, y a muchos de sus seguidores, frustrados y decepcionados. De hecho, los motivos reales de lo que sucedió no están para nada claros. La relación entre Ken Miles y la cúpula de Ford no era especialmente buena por el talante del piloto. Es más, hubo diferentes intentos de apartar a Miles de la participación en diferentes carreras de resistencia a lo largo de ese año.

Tampoco queda claro si la victoria del coche que había iniciado más atrás fue algo accidental que no esperaban en Ford, o era algo que tenían muy claro. Hay fuentes que afirman que la organización de la carrera les había informado de que no se podía producir ese triple empate.

Sea como sea, Ken Miles perdió su merecida victoria en las 24 Horas de Le Mans. Y dos meses más tarde, falleció en un accidente a los 47 años durante las pruebas de desarrollo de la que pretendía ser la nueva versión del coche de competición de Ford, conocida como J-car. Una tragedia del automovilismo que se vio ampliada unos años después cuando fue el propio Bruce McLaren el que también falleció probando uno de los coches McLaren que él mismo había diseñado, aunque siendo más joven que el propio Miles, con tan solo 32 años.

El mundo del automovilismo está lleno de historias acabadas en tragedia, y otras que si bien no fueron tan trágicas, sí nos recuerdan el carácter especial de las 24 Horas de Le Mans. Una carrera única e histórica que define al mundo del automovilismo.

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Emmanuel Jiménez

Desde el primer Gran Turismo dejó de haber suficientes coches en el mundo para llenar mi garaje. Me da igual si son coches clásicos, eléctricos, con motor V10, o con diseños radicales. Simplemente me encantan.

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