Por qué adaptar tu coche a gas (GLP), con etiqueta ECO, es una buena idea

David Villarreal  |  @davidvillarreal  | 
Subaru Outback 0319 Glp 012

En un momento en que las primeras restricciones comienzan a limitar el tráfico de algunos coches y en el que cada vez son más los que buscan alternativas con un coste por kilómetro bajo, pero temen lo que pueda suceder con el diésel en los próximos años, el gas licuado del petróleo (GLP), también conocido como Autogas, se erige como una opción más que interesante. Ahora bien, no solo disponemos de la opción de comprar un coche nuevo adaptado, sino que también podemos adaptar un coche de gasolina a GLP. Veamos por qué adaptar tu coche a gas (GLP), con etiqueta ECO, es una buena idea.

Por qué adaptar un coche a gas

Al adaptar un motor de gasolina a gas licuado del petróleo conseguiremos la etiqueta ECO. Los coches bifuel, ya sea adaptados a GLP, o gas natural (GNC), reciben la etiqueta ECO, independientemente de que sean adaptaciones de fábrica, o que ya estén incorporadas en el coche que compramos nuevo, o que realicemos la adaptación a posteriori. En lo que llevamos de año se habrían adaptado 2.530 coches en España, un 200% más que en el mismo periodo del año anterior. Mientras que las matriculaciones de coches nuevos GLP ascienden a 9.188 coches.

La transformación de un coche a GLP tiene un coste en el entorno de los 1.500 euros, de manera que asumiendo el importante ahorro que supone el gas frente a la gasolina, la amortización es tan sencilla como rápida, y puede alcanzarse entre los 50.000 y los 60.000 kilómetros recorridos. Ver nuestro artículo sobre el gas como alternativa al diésel.

Comprar un coche a gas es una buena idea, y una alternativa perfecta al diésel, pero en muchos casos es una idea incluso mejor la de adaptar nuestro coche de gasolina, a gas (GLP), lo que garantiza un ahorro en combustible importante y recibir la etiqueta ECO

Adaptando un coche a gas

Estos días Confortauto y Repsol nos presentaron su último proyecto, un acuerdo por el cual Confortauto instala en sus talleres las adaptaciones a gas. Aunque hay bastantes talleres que están especializados en estas adaptaciones, Confortauto y Repsol proponen una financiación al 0% de la adaptación, y un cheque de 250 euros para repostar GLP en estaciones de servicio Repsol. De esto último ya os hemos hablado recientemente, puesto que Dacia ofrece los vales de Repsol al adquirir coches de su gama GLP.

La adaptación de un coche a gas es relativamente sencilla. No se requieren grandes cambios en la mecánica, salvo un sistema específico para la inyección de gas en el motor y, por supuesto, un depósito adicional, que se instala en el hueco de la rueda de repuesto, en el maletero.

Por último, mencionar que la gran ventaja del GLP respecto a otras alternativas a gas, como el GNC, reside precisamente en que ya existe una red de estaciones de servicio compatibles con gas muy extensa, y repartida por todo el territorio nacional. De manera que es sencillo encontrar estaciones de servicio con surtidor de GLP en cualquier ciudad, frente al gas natural, que aún cuenta con una infraestructura de repostaje muy limitada.

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Ver todos los comentarios 1
  • Félix

    ¿Por qué es una mala idea? Porque la adaptación no es tan sencilla:
    1. Te van a perforar el colector de admisión para meter los 4 inyectores, ¿tendrán cuidado con las virutas?, ¿te pondrán las válvulas muy cerca o donde les venga bien? Si tienes suerte y encuentras alguien fino, sí, lo normal es que no.
    2. Van a interrumpir el flujo de refrigeración en 2 puntos, si no lo hacen bien perderá líquido cuando menos lo esperes, o tendrás peor calefacción por ejemplo.
    3. El depósito y el resto de sistemas añaden peso, pierdes prestaciones.
    4. Pierdes la necesaria rueda de repuesto, más riesgo de quedarte tirado ante un mal pinchazo, el depósito del gas suelen ponerlo ahí. Si quieres mantenerla, perderás mucho maletero con una bombona permatentemente ahí..
    5. El sistema del gas requiere mantenimiento, revisión de estanquidad, juntas, otro filtro, calibración de inyectores, reposición del líquido de protección de las válvulas, esto añade un coste no despreciable que antes no tenías.
    6. Llevas el doble de material combustible dentro del coche, la bomba.

    7. Al menos tendrás que usarlos otros 50.000 Km para que te haya salido a coste cero con todos estos inconvenientes.

    Por aportar algo de realidad al artículo, llevo 170.000 Km con gas y no todo ha sido positivo, lo que dice el artículo también es verdad, pero hay que contarlo todo.