Los coches italianos son conocidos por tres cosas: diseño, dinámica de conducción y… fiabilidad. Y al final esto último no ha sido precisamente positivo, siendo una fama que, por desgracia, no solo se han traído a la actualidad, sino que también muchos creen en ella firmemente. No he tenido nunca un coche italiano para afirmar o desmentir esto, pero hoy os traigo un caso de alguien que sí: un propietario que le ha hecho 400.000 km a la que considero la berlina más bonita de la actualidad.
Es el coche italiano que ha decidido acabar con su fama
Y aunque bien es cierto que los gustos son muy subjetivos, me vais a permitir que sitúe al Alfa Romeo Giulia como uno de los coches más bonitos del momento, incluso si tenemos en cuenta que lleva a la venta desde el año 2015. Pero más allá de la estética de la berlina italiana, esta se ha traído consigo una mala fama.
Ahora bien, ¿es esto justo? Lo cierto es que hoy tenemos un ejemplo que está dispuesto a rebatirlo con una prueba clara y fehaciente: los kilómetros recorridos. Y es que alguien ha tenido el valor -o la confianza- para hacerle 398.607 km a un Alfa Romeo Giulia.
Hablamos, concretamente, de la versión gasolina con el motor de cuatro cilindros. Se trata de un propulsor de 2.0 litros sobrealimentado por turbo que produce 280 CV y 400 Nm de par. Cifras que se gestionan por medio de una caja de cambios automática ZF de tipo convertidor de par y 8 relaciones y que permiten un 0 a 100 en 5,2 segundos y una velocidad punta de 240 km/h.
Con motor y caja de cambios de origen
Y es que gracias a la cuenta de X, Mileage Impossible, nos hemos enterado de la existencia de esta unidad. Se trata de un Giulia procedente del Reino Unido que refleja en su odómetro un total de 247.683 millas, lo equivalente a 398.607 km, que no es precisamente poco, especialmente si hablamos de un coche gasolina como es el caso.
Uno podría pensar que a lo largo de estos kilómetros se han invertido miles y miles de euros en reparaciones y repuestos pero, según indica la cuenta de X, no ha sido así. Y es que parece ser que tanto el motor como la caja de cambios son de origen, elementos que, en caso de tener que cambiar, implican uno coste muy elevado.
De esta manera, entendemos que el propietario de la berlina italiana ha tenido que hacer frente, exclusivamente, a combustible, revisiones y cambios de pieza tras el desgaste.





