El apellido GS pesa, y no solo por el mito que arrastra. Pesa porque obliga a cumplir con una expectativa de durabilidad, diseño, tecnología y confianza fuera del asfalto. Conseguirlo con el modelo más aspiracional de la gama, la BMW R 1300 GS, que con extras se pone fácilmente en los 25.000 euros, honestamente, no tiene tanto mérito. Pero la cosa cambia cuando hablamos del producto más esperado de este año y su gama de entrada.
La BMW F 450 GS llega para cerrar esa brecha con una receta cada vez más importante en el pujante mercado de las aventureras: trail compacta, ligera, versátil pero muy capaz fuera del asfalto, y con tecnología suficiente para justificar el aura premium sin elevarse a precios prohibitivos.
Una GS para un momento dulce para las aventureras
El mercado de las trail vive uno de sus momentos más interesantes. Nunca antes había existido tanta variedad de propuestas aventureras, en especial en cilindradas medias, donde conviven motos de orientación claramente off-road con otras más viajeras o polivalentes, y en un rango de precios cada vez más variado, especialmente con la irrupción de las chinas. En ese contexto, BMW necesitaba una GS que no solo fuese aspiracional, sino también coherente con las demandas actuales de los usuarios.
| Peso | 178 kg (en orden de marcha) |
| Longitud | 2.161 mm |
| Ancho | 869 mm |
| Altura del asiento | 845 mm |
| Capacidad del depósito | 14 litros |
Una verdadera todoterreno
La F 450 GS encaja precisamente ahí: como una GS de cilindrada media, pensada para quienes buscan una moto manejable, válida para el día a día y con auténticas capacidades fuera del asfalto, donde se encuentra su verdadero habitat natural. No es una maxi-trail económica, sin más, sino una propuesta específica para un público que valora la ligereza, el control y la facilidad de uso sin renunciar al ADN GS.
- El segmento trail medio vive su etapa de mayor crecimiento y diversidad y China tiene buena culpa de ello
- BMW necesitaba una GS más cercana y racional para este nuevo escenario
- La F 450 GS actúa como puerta de entrada lógica y moderna a la gama, pero también como la GS para los que buscan una propuesta todoterreno más compacta
Estéticamente es una GS reconocible al primer golpe de vista, con frontal alto, “pico de pato”, y una postura que invita a abandonar el asfalto y hasta cierto punto enduro.
Tecnología en un envase compacto
Uno de los grandes aciertos de la F 450 GS es haber concentrado mucha tecnología en un formato compacto, ligero y asequible. BMW no ha renunciado a las ayudas electrónicas ni al equipamiento moderno, a pesar de tratarse de la GS más accesible de su gama. De serie encontramos ABS Pro, control dinámico de tracción y distintos modos de conducción que adaptan la respuesta de la moto a cada situación.
- Electrónica completa con lo último en ayudas
- Motor para el A2, sin limitar
A nivel mecánico, su bicilíndrico en línea de 420 cm³, con 35 kW (48 CV) y 43 Nm, está perfectamente dimensionado para el carné A2 sin necesidad de limitar. El nuevo embrague asistido Easy Ride Clutch promete mayor control a baja velocidad y en situaciones delicadas fuera del asfalto, reforzando esa idea de trail fácil y lógica.
| Motor | Bicilíndrico en línea, 4 tiempos, DOHC |
| Cilindrada | 420 cc |
| Potencia máxima | 35 kW (48 CV) |
| Par máximo | 43 Nm |
| Refrigeración | Líquida |
| Alimentación | Inyección electrónica |
| Embrague | Multidisco en baño de aceite, Easy Ride Clutch |
| Cambio | 6 velocidades |
| Consumo | 3,8 l/100 km |
Una GS a precio de derribo
Hablar de “precio de derribo” en una BMW puede parecer exagerado, pero lo cierto es que la F 450 GS se sitúa en un territorio poco habitual para la marca, partiendo de los 7.390 euros, con ofertas propuestas por la marca desde 99 euros al mes, y sin subirse demasiado a la parra si comenzamos a equiparla con las diferentes combinaciones de equipamiento disponibles y el catálogo, como de costumbre, extenso, de accesorios BMW.
| Precio | Desde 7.390 € |
Frente a trail chinas más económicas, la F 450 GS juega la carta del equilibrio entre calidad percibida, diseño, fiabilidad y valor de marca. Y frente a motos de mayor cilindrada limitadas para el A2, responde con menor peso, mayor manejabilidad y una vocación off-road más clara. De manera que no solo puede ser una puerta de entrada perfecta para la gama GS, sino también una alternativa interesante para el público que podría recaer, incluso, en aventureras más grandes, y de mayor cilindrada, fabricadas en China, con el requisito de estar limitadas para el A2.









