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Mercedes

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Así es el camión más antiguo en existencia, el Daimler Motor-Lastwagen del año 1898

Sergio Álvarez | @sergioalvarez88 | 5 Dic 2021
Daimler Motor Lastwagen Von 1898: 1,25 Tonnen Nutzlast Mit Nur 4,1 Kw (5,6 Ps) Daimler Motorised Truck From 1898: 1.25 Tonne Payload With Just 4.1 Kw (5.6 Hp)
Daimler Motor Lastwagen Von 1898: 1,25 Tonnen Nutzlast Mit Nur 4,1 Kw (5,6 Ps) Daimler Motorised Truck From 1898: 1.25 Tonne Payload With Just 4.1 Kw (5.6 Hp)

El automóvil de combustión interna, tal y como lo conocemos, fue creado por Daimler en el año 1886, hace más de 135 años. El coche moderno nada tiene que ver con el triciclo motorizado de Gottlieb Daimler, pero el principio básico de funcionamiento de su motor de combustión interna sigue siendo el mismo - y lo mismo ocurre con el coche eléctrico. Tras la invención del "coche", la lógica dictaba que era necesario un medio de transporte capaz de reemplazar a los carros de mercancía de tracción animal. Así nacía el primer camión, el Daimler Motor-Lastwagen.

Motor-Lastwagen significa, literalmente, carro de carga motorizado. El ejemplar que ilustra este artículo es el camión más antiguo que se conserva en la actualidad, pero no fue el primer vehículo de carga de Daimler. El primero fue construido en el año 1896, y vendido a un cliente en Reino Unido. La evolución del primer camión se estrenó solo 12 años después de la invención del motor de combustión interna, pero ya presentaba innovaciones radicales con respecto a este, además de un disposición técnica prácticamente vigente a día de hoy.

En 1898, el motor de combustión interna apenas tenía 12 años de edad.

El primer camión de Daimler era poco más que una plataforma con ruedas, y un motor situado en torno al eje trasero. La dirección se movía mediante un rudimentario sistema de cadenas. Aunque en la época era un vehículo extremadamente puntero - el grueso de las mercancías se movía mediante carros de tracción animal, trenes y barcos - el Motor-Lastwagen de 1898 era mucho más moderno. Para empezar, su motor estaba situado bajo el puesto de pilotaje, tal y como ocurre en los camiones modernos. La dirección se accionaba mediante un engranaje mecánico.

Su esquema de suspensiones combinaba muelles helicoidales con ballestas, con el objetivo de proteger la mecánica y la carga de vibraciones no deseadas. En aquella época es necesario recordar que muchas carreteras y caminos estaban sin pavimentar, y las zonas urbanizadas usaban adoquines muy irregulares. La transmisión de la potencia al tren trasero se llevaba a cabo mediante un piñón, anticipando el moderno eje planetario. Su radiador de agua era de tipo tubular, un sistema eficiente para disipar el calor generado por la mecánica.

El sistema de frenado actuaba sobre el eje trasero y la polea de transmisión del cigüeñal.

A pesar de ser un vehículo prehistórico, tenía una capacidad de carga de nada menos que 1,25 toneladas. Ideal para las labores para las que fue diseñado: transporte de grandes barriles de cerveza - el lubricante social por excelencia, ahora y siempre. Concretamente, 12 barriles de 60 litros del dulce néctar. Eso sí, lo hacía algo más despacio que hoy en día. Su motor de cuatro cilindros y 1.597 centímetros cúbicos solo desarrollaba 5,6 CV, y por tanto, la velocidad punta de este camión era de solo 12 km/h.

Esos 12 km/h se alcanzaban con el camión descargado, dicho sea de paso. Con todo, era un vehículo de reparto más rápido que un carro tirado por mulas o bueyes, y tenía un radio de acción más amplio. Hoy en día, los camiones son la médula espinal de la sociedad de consumo, que no funcionaría sin su labor inestimable. Siempre es buen recordar los orígenes, y tener presente que todo empezó con esta sencillísima caja de madera sobre ruedas.

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