La Unión Europea empieza a modular su pulso con China. Tras meses de tensión comercial, investigaciones antidumping y la imposición de aranceles adicionales a los coches eléctricos fabricados en China, Bruselas ha abierto por primera vez la puerta a una excepción concreta.
Y no es menor, ni será la primera: afecta a un SUV eléctrico que se fabrica en China pero se vende en Europa bajo una marca española, CUPRA.
- Bruselas acepta por primera vez una exención individual a los aranceles a un eléctrico fabricado en China
- La medida se articula mediante un sistema de precio mínimo y cupos de importación
- CUPRA se convierte en la primera gran beneficiada de este giro regulatorio
Un giro en la política arancelaria de Bruselas
Desde 2024, los coches eléctricos producidos en China estaban sujetos a un arancel adicional – establecido en función de diferentes factores – que se sumaba al 10% ya existente para las importaciones extracomunitarias. Una penalización diseñada para proteger a la industria europea frente a lo que Bruselas consideraba ventajas competitivas injustas, derivadas de subvenciones estatales.
Sin embargo, la Comisión Europea ha diseñado ahora un modelo alternativo: permitir exenciones individuales a determinados modelos, siempre que el fabricante asuma compromisos específicos. En el caso que nos ocupa, el acuerdo se basa en dos pilares clave: un precio mínimo de importación y un cupo anual limitado (Automotive News).
- La UE mantiene el marco general de aranceles, pero introduce flexibilidad caso por caso, siempre pactando un precio mínimo y unos cupos
- El nuevo sistema busca equilibrar protección industrial y acceso a eléctricos competitivos
Buenas noticias para CUPRA
El modelo que inaugura esta nueva vía es el CUPRA Tavascan, un SUV eléctrico fabricado en China que se vislumbraba como una pieza clave para la marca española. Lanzado a finales de 2024, el Tavascan ya representa alrededor del 11% de las ventas totales de CUPRA, una cifra nada desdeñable.
La exención arancelaria permitirá aliviar de forma directa los costes que estaban lastrando su rentabilidad. Precisamente una de las claves del proyecto Tavascan residía en que su producción se derivase a la factoría que opera el Grupo Volkswagen en Anhui, China.
- El Tavascan es estratégico para CUPRA en volumen y posicionamiento eléctrico
- La exención mejora márgenes y viabilidad comercial en Europa
El primer coche fabricado en China beneficiado… probablemente de muchos
Más allá del caso concreto de CUPRA, la decisión sienta un precedente relevante. Por primera vez, Bruselas acepta negociar bilateralmente con un fabricante europeo para exonerar de aranceles, siguiendo un modelo de fijación de precios mínimos del que ya os habíamos hablado con anterioridad.
A cambio, y según las informaciones que han trascendido, el Grupo Volkswagen se ha comprometido a inversiones en proyectos de electrificación dentro de la Unión Europea, aunque los detalles no se han hecho públicos. Tampoco los precios mínimos que se han pactado, ni las cuotas de las importaciones para un coche del que se vendieron 36.000 unidades el pasado año.
CUPRA sería la primera marca que ha recurrido a este mecanismo, y la que se habría adelantado a negociar con la Comisión Europea para llegar a un acuerdo. Pero ni mucho menos será la última. Otro punto que será interesante analizar ahora es cómo afecta a los precios de este y otros modelos que se acojan a este mecanismo.








