Se acabó. Desde luego, si tenías pensado adquirir un Bugatti Bolide como primer comprador, tienes que saber que llegas muy tarde, seguramente años desde que se completaran las listas de reservas, sin embargo, ahora ya es oficialmente imposible. El fabricante de hiperdeportivos ha confirmado que la cuadragésima unidad del Bolide ha salido de la planta de producción de Molsheim, donde se ha cuidad cada detalle hasta completar la última entrega de una historia que cuenta cómo crear el Bugatti más extremo de toda la historia.
Este ‘track only’ se ha ganado por derecho propio el cariño de todos los aficionados a la industria del automóvil, en gran parte por querer llevar un concepto hasta el límite de su potencial, además de ser todo un homenaje rodante al famoso W16 de 8.0 litros biturbo de la compañía, el cual se quedará a partir de este momento reservado a la producción del Bugatti Mistral, de carácter algo más recatado que el espíritu circuitero del Bolide y que en principio será el último representante antes de que el V16 atmosférico tome el testigo definitivamente.
Esta última unidad fabricada ya ha sido entregada a su propietario, el cual la recogió él mismo en la factoría de la compañía y la transportó para unirla a un garaje en el que ya figuran el Bugatti Type 35 y una unidad del Bugatti Veyron Grand Sport, más concretamente, también el último que salió de las líneas de producción, por lo que todo apunta a que estamos frente a un cliente muy valorado por parte de la propia firma francesa.
En cuanto a las características elegidas por el comprador, se ha optado por una preciosa combinación de colores Azul Nero y Blu Speciale Lyonnais, mientras que para el interior se ha decantado por la Alcantara Lago Blu, la cual encaja muy bien con el tono elegido precisamente para la carrocería. Se desconoce por el momento si su uso será únicamente para circuito o si el comprador podría estar interesado en el proyecto de Lanzante, compañía británica que al parecer está trabajando en una homologación para que el Bugatti Bolide pueda rodar también por carretera, algo similar a lo que ya ha realizado en el pasado con otros modelos de estilo trackday como el propio McLaren F1 GTR.
Desde luego parece impropio de un vendedor que ha optado por adquirir una unidad tan exclusiva del Veyron como esa la última producida, o el cual tiene en su colección un ícono del automovilismo clásico como es el Type 35, pero no sería descartable que por el placer de conducirlo lejos de los circuitos opte por una solución de este tipo.
Desarrollamos el Bolide como un proyecto que exigía un rendimiento muy alto. La idea de ser un coche de carreras perfecto tanto para gentleman drivers como para conductores profesionales no es fácil de traducir en atributos de conducción, pero es esencial para lo que lo convierte en un Bugatti – Emilio Scervo, director de Tecnología de Bugatti







