¿Compraste un coche entre 2006 y 2013 y te uniste a la demanda de la OCU para solicitar una indemnización? ¿Qué sucedió con ella?

 |  @davidvillarreal  | 

En el verano de 2015, hace ahora exactamente dos años, la CNMC dictaba una resolución por la cual se imponía una sanción de 131 millones de euros a la mayoría de los fabricantes y distribuidores de automóviles de España y de 53 millones de euros a más de 100 concesionarios. La razón no era otra que la investigación que llevó a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia a determinar que tanto fabricantes, como concesionarios, habían formado un cartel, en ocasiones aprovechando las consultoras con las que trabajaban, para compartir información sensible que, en la práctica, se habría utilizado para organizar un pacto de precios tácito. Aquel dictamen llevó a una asociación de consumidores, la OCU, a organizar una acción para unir a todos aquellos consumidores afectados que hubieran comprado un coche en 2006 y 2013 y solicitar una indemnización por daños y perjuicios a los denunciados, en tanto estimasen sus derechos han sido vulnerados. ¿Qué ha sucedido desde entonces?

La resolución de la CNMC, por los acuerdos prohibidos por la Ley de Defensa de la Competencia, ciertamente abría la puerta a una demanda por daños y perjuicios. Para ello, no solo no era necesario agruparse en una acción conjunta como la iniciada por la OCU, sino que cualquier persona o entidad que hubiera sufrido el perjuicio por esta acción podía presentar la correspondiente demanda.

Otra opción era la propuesta por la OCU, la de agrupar a los afectados y proceder con una acción conjunta que agruparía a miles de clientes. Una acción que actualmente no admite la inscripción de nuevos afectados, puesto que estas se cerraron a finales de octubre de 2015.

En octubre de 2015, la OCU había confirmado que más de 160.000 compradores se habían interesado por esta acción, de los cuales se llegó a la conclusión de que más de 70.000 cumplían con los requisitos para ser considerados como afectados, y por lo tanto proceder a la demanda por daños y perjuicios. En Diariomotor, cientos de miles de lectores es interesaron por esta acción.

A lo largo del año pasado, este medio se puso en contacto con la OCU para intentar conocer el estado de la acción que habían iniciado. Y en ningún caso obtuvimos respuesta.

La noticia más reciente que hemos tenido este caso nos ha llegado gracias a uno de nuestros lectores, que nos ha confirmado que la OCU se ha puesto en contacto con los inscritos para hablar del estado de esta acción. Una actualización en la que se recuerda que el proceso sigue adelante, más lento de lo esperado, y sin ninguna novedad. Los retrasos, según la OCU, se deberían a “deficiencias judiciales, incidencias internas de los juzgados y ajenas a OCU”.

Este es el mensaje que la OCU está enviando estos días a los inscritos en la acción.

Estimado socio

El procedimiento judicial contra los concesionarios y los fabricantes de vehículos, en el que estás incluido, sigue su curso.

Lamentablemente, deficiencias judiciales y distintas incidencias internas de los propios juzgados y ajenas a OCU han ido retrasando la tramitación de esta acción judicial. Nuestros equipos jurídicos siguen de cerca este procedimiento, que nos parece esencial por su relevancia y el interés económico que está en juego.

En este momento los Autos Procesales ya están en el Juzgado de lo Mercantil, y seguimos a la espera del próximo pronunciamiento que impulse de forma definitiva las actuaciones judiciales.

A pesar de los esfuerzos y las comparecencias que tanto el equipo de letrados como los procuradores encargados del proceso están realizando, el retraso judicial una vez presentada la demanda es algo que escapa a nuestro control. La justicia sigue su curso, lenta pero inexorable.

Desde OCU confiamos en que este asunto se resuelva con la mayor celeridad posible y que, como todos esperamos, tenga el desenlace favorable a los intereses de los consumidores que son los tuyos y los de todos nuestros socios afectados. Hasta entonces, solo queda armarse de paciencia y esperar.

En el momento en el que recibamos nueva comunicación del Juzgado Mercantil impulsando la acción, te informaremos.

Una vez más, gracias por la confianza que depositas en OCU.
Recibe un cordial saludo

Mientras tanto, los trámites judiciales de la OCU siguen. Y entendemos que también lo hacen los de aquellos particulares que decidieron presentar una demanda de daños y perjuicios, que hasta la propia CNMC apuntó como uno de los trámites posibles de aquellos que se hubieran sentido perjudicados por una acción que, en definitiva, y necesariamente, habría perjudicado a los clientes.

Desde el sector, y desde que trascendió la sanción de la CNMC, se sigue defendiendo la competitividad del mercado del automóvil español. ANFAC defendía al sector del automóvil principalmente por dos razones, por la existencia de descuentos muy superiores a los que se practican en los países del entorno, y la media de la Unión Europea (ver dossier de ANFAC). Y como segunda razón, por ser uno de los sectores con mayor variedad de marcas y con menor concentración de las ventas, sin ninguna marca con una cuota por encima de los 10%, frente a sectores que, como el de la telefonía, concentraban la mayoría de las ventas en apenas tres operadores. Lo cual no impide que cualquier práctica contra la competitividad y contra las leyes del mercado deba perseguirse y sancionarse, y afecte en última instancia a los clientes.

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