Hace tan solo unas horas me sorprendía un vídeo, compartido por la propia cuenta oficial de La Casa Blanca en la red social anteriormente conocida como Twitter, que ridiculizaba los sistemas start-stop. Hace exactamente dos meses conocíamos que Ford había renunciado a uno de sus proyectos eléctricos más ambiciosos, el del Ford F-150 Lightning, aún asumiendo el impacto de 19.500 millones de dólares que tendría esta decisión.
El coche que puede hacer América grande de nuevo
No parecen buenos tiempos para la industria del automóvil estadounidense que, más allá de que nos guste más o menos el vehículo eléctrico, podría estar descolgándose de lo que necesariamente será el futuro de este sector.
Por suerte para Estados Unidos no está todo perdido. Y Ford acaba de proporcionarnos detalles de lo más interesantes que apuntan al que debería ser el Ford Ranger del futuro, algo más que un pick-up, algo más que un todoterreno, una plataforma y una filosofía de cómo deberán construirse los automóviles que, sin duda, y con perdón anticipado por el uso de este eslogan con el que Donald Trump llegó a la Casa Blanca, puede hacer América grande de nuevo.
- La batería puede suponer hasta el 40% del coste de un coche eléctrico, y Ford quiere romper esa barrera necesitando menos batería.
- El “Ranger del futuro” se construye obsesionándose con la eficiencia: aerodinámica, fricciones y peso.
- Estructura, batería y electrónica completamente rediseñados desde cero: gigacastings, batería estructural, red de 48V y menos cableado.
Algo más que un pick-up, algo más que un todoterreno
El verano pasado, Ford anunciaba el lanzamiento de un nuevo pick-up de tamaño compacto – compacto para ellos significa del tamaño de un Maverick, unos 5 metros. Que no solo representaría lo que debería ser el Ford Ranger del futuro, sino también una nueva generación de vehículos completamente diferentes, no solo por la concepción de su propia plataforma, que ahora iremos destripando, sino también reinventando la forma en que se construyen y ensamblan los coches. Ford llegó a definir este como un nuevo momento Ford Model T.
Si algo deja claro Ford es que el futuro de sus eléctricos no pasa por meter baterías más grandes: si el coche es más eficiente, la batería puede ser más pequeña, y más barata. Por eso el punto de partida no es el motor, ni la potencia, sino la aerodinámica. Ford anuncia que su nuevo pick-up gozará de una aerodinámica al menos un 15% superior a la de cualquier otro pick-up del mercado y, a igualdad de batería, mejorar en un 15% la autonomía y un 30% la eficiencia en carretera con respecto al pick-up más eficiente del mercado.
Ford contaba que por cada milímetro que se rebaja la altura del techo se pueden ahorrar alrededor de 130 dólares en el coste de la batería. Y que se están esforzando muy mucho por mejorar la aerodinámica hasta el punto de haber reducido en un 20% la superficie de los retrovisores, para ganar apenas milla y media de autonomía, y el flujo del aire bajo el suelo, únicamente para ganar otras cuatro millas y media.
Ford quiere ser pionera
Ford también tiene mucho que decir en lo que respecta a la arquitectura eléctrica y electrónica, más allá de la batería y los motores eléctricos que impulsan el vehículo. En vez de un coche con más de 30 ECUs dispersas, se han propuesto concentrar funciones en cinco módulos principales. Menos centralitas, menos conectores, menos cableado.
Aún recuerdo como en el año 2014, durante unas jornadas técnicas, Audi nos adelantaba el que sería uno de sus grandes avances, el salto de las arquitecturas eléctricas de 12 V a 48 V. 12 años después ningún otro fabricante ha conseguido transformar todos sus sistemas eléctricos en 48 V – tan solo Tesla se ha acercado combinando sistemas de 12 V y 48 V en su Cybertruck.
Ford asegura que esta nueva plataforma pasará de 12V a 48V. Gracias a ello, y de nuevo según sus cifras, este pick-up ahorraría 1.219 metros y 10 kilogramos de cableado y conseguiría certificar un paso adelante que lleva deseando esta industria desde hace décadas
Como os decíamos, este nuevo pick-up eléctrico del tamaño de un Ford Maverick será algo más que un pick-up, y algo más que un todoterreno. Y es que esta será la arquitectura que empleará una nueva generación de vehículos eléctricos que, sin lugar a dudas, deberían ir mucho más allá del mercado estadounidense y llegar al resto de mercados internacionales.
Ford Maverick Lobo:








