Por el trabajo que desempeño, a menudo me veo en la situación de tener que recomendar coches, en muchos casos con el condicionante añadido de «pero el que tú te comprarías», algo que, ciertamente, no va del todo la mano cuando terminan de completar los requisitos con «un coche de tipo SUV y con etiqueta Eco». Pues bien, hoy puede ser el día en el que, por menos de 25.000 euros, esté dando una respuesta más o menos definitiva.
Y es que, a menudo es complicado dar con un coche que lo aúne todo dentro de un precio contenido, o al menos lógico. Si el MG ZS es el SUV más vendido de España, es porque es declaradamente barato MG ZS, pero tiene en un motor afmosférico de 116 CV su principal problema, así que no es solución para muchos como sí lo puede ser el Ford Puma.
Cabe destacar que en circunstancias normales, el Puma tiene un precio de 28.740 euros y que Ford propone un descuento sobre este coste para quienes pagan al contado de 4.924 euros, dejando el precio a tocateja en unos 23.800 euros.
La marca propone una entrada de 8.750 euros, que es una cuantía totalmente asumuble para muchos de los que valoran comprar un coche nuevo, mientras que después concreta un aplazamiento a 48 cuotas de 150 euros cada una. Pasado este plazo, la marca da la opción de refinanciar los 12.535 euros o restantes, pagarlos al contado o rescindir el contrado, devolviendo el coche.
A cambio de lo anterior, se obtiene un B-SUV que tiene en su faceta dinámica su mejor baza, pues se trata de uno de los coches de tipo SUV y tamaño compacto de mejor comportamiento del mercado. No es un deportivo, pero se mueve genial y ágilmente. Esto lo complemente con un motor de 125 CV unido a un cambio manual de 6 relaciones que mueve el conjunto de manera suficiente, como acreditan los 9,8 segundos que tarda en acelerar desde parado hasta alcanzar los 100 km/h.
Por otro lado, está el consumo homologado que logra el Puma con este motor microhíbrido que, por cierto, es un 1.0 de tres cilindros turboalimentado que lleva años en producción y cuyos fallos endémicos están todos más que solventados. Son 5,4 litros de media los que logra el Puma, que serán más bien entre 6 y 6,5 litros en circunstancias de uso real, un gasto que entra dentro de lo asumible para cualquier bolsillo. No es de los que menos gasta, pero sin duda es un consumo razonable.
Acabando, está su nivel de equipamiento. La gama del Puma parte de la línea Titanium, que de serie ya trae elementos como llantas de 17 pulgadas de doble tono, faros full-led con luces largas automáticas, espejos retrovisores calefactables y abatibles eléctricamente, doble pantalla interior para el cuadro de mandos y salpicadero, la central de 12 pulgadas, sensores de aparcamiento traseros con cámara de visión trasera, retrovisor interior con atenuación automática, control crucero con limitador de velocidad inteligente y varios elementos más. Es decir, viene muy bien equipado de serie aun siendo la versión básica.
Como colofón final, está la capacidad de su maletero. Y es que aun siendo un B-SUV de tan sólo 4,18 metros de largo, el Ford Puma tiene un volumen de carga de 429 litros, que ya lo convierte en uno de los mayores de entre los coches de su tamaño, pero gracias al doble fondo puede llegar hasta los 456 litros. Como curiosidad, su doble fondo cuenta con un desagüe, así que en caso de llevar contenido acuoso, se puede desalojar el líquido, símplemente, abriéndolo.
Con esta oferta y con base en todo lo que ofrece a cambio de su precio, puedo decir que el Puma es uno de los coches que junto al Toyota Yaris Cross o Renault Captur, recomendaría de esta categoría.








