Lo creas o no este coche o, mejor dicho, el desafortunado destino de este coche, probablemente haya sido tan influyente como para haber motivado el nacimiento de una marca que ha cambiado tanto el panorama de la industria del automóvil como Tesla.
El coche – poco conocido – más influyente de la historia
No es un prototipo, llegó a fabricarse, para que apenas unos años después todos – o casi todos – los General Motors EV1 fueran destruidos.
Few people know that we started Tesla when GM forcibly recalled all electric cars from customers in 2003 & then crushed them in a junkyard
— Elon Musk (@elonmusk) June 9, 2017
El propio Elon Musk llegó a publicar que, a pesar de que «poca gente lo sabe, comenzamos Tesla cuando General Motors llamó a revisión forzosamente todos los coches eléctricos de sus clientes en 2003 y los destruyó en un desguace».
El coche que inspiró a Tesla y a Elon Musk
No sería tan exagerado decir que estamos ante uno de los coches más importantes de la historia, pero lo dejaremos en que este es uno de los coches que más han influido a esta industria y son menos conocidos.
En los años noventa General Motors se había propuesto sacar adelante el proyecto para producir coches eléctricos para las masas. El General Motors EV1 sería la punta de la lanza de este proyecto, un coche exótico, eléctrico y de dimensiones compactas, altamente innovador, que si bien tenía mucho de experimental debía abrir la puerta a las siguientes generaciones de eléctricos que finalmente no llegaron.
Con un diseño tremendamente aerodinámico – ojo a sus pasos de rueda traseros carenados – y estructura de aluminio, sistemas de regeneración de energía de la frenada, bomba de calor, neumáticos de baja resistencia a la rodadura, el General Motors EV1 sentaba las bases de lo que debía ser el vehículo eléctrico moderno.
El sueño del coche eléctrico que acabó destruido en un desguace
Lejos de ser un prototipo, General Motors dispuso su producción en volumen, eso sí, con una tirada de alrededor de 1.000 unidades que no se comercializarían bajo una venta tradicional, sino en concepto de leasing. Precisamente esa fue la razón que, una vez finalizado el proyecto, llevó a General Motors a recuperar todos los EV1 entregados para proceder a su destrucción en un desguace.
Felizmente, algunos EV1 se salvaron de la destrucción, y permanecieron escondidos en algún garaje o en propiedad de instituciones como museos y universidades.
Precisamente estos días conocíamos que una de esas unidades había caído en las manos de un coleccionista que, tras adquirirlo por algo más de 100.000 dólares, se propuso restaurarlo, captando la atención de General Motors y recordándonos que este adelantado a su tiempo una vez existió.
Como os decíamos, aquel proyecto inconcluso de lanzar un vehículo eléctrico para las masas, y sobre todo el infausto desenlace de los EV1 de General Motors, sería la motivación principal de los fundadores de Tesla y, en última instancia, del propio Elon Musk, que finalmente consiguieron demostrar que crear coches eléctricos para las masas es posible.







