La electrificación del automóvil no pasa por su mejor momento tras enfrentarse a lo que podemos considerar como la tormenta perfecta. Caída en ventas, guerras arancelarias y problemas de suministro están obligando a Porsche a reconsiderar muy seriamente el lanzamiento de un Porsche 718 eléctrico, un cambio de rumbo que nos lleva a descubrir que de esta decisión también depende el futuro de un nuevo Audi TT.
Sin Porsche, el lanzamiento del Audi Concept C se antoja casi imposible
Hace apenas unos días saltaba la noticia, Porsche estaría estudiando muy seriamente cancelar el lanzamiento de los nuevos 718 Cayman y Boxster en su versión eléctrica. Los continuos sobrecostes y retrasos en su desarrollo, unido a la caída en ventas en China, la imposición de mayores aranceles en EE.UU., sin olvidar la quiebra de Northvolt como suministrador de celdas, habrían llevado al CEO de la compañía (Michael Leiters) a revisar por completo el proyecto y poner en seria duda su continuidad.
Lo que parecía una electrificación imposible de evitar, finalmente se está transformando en un muy serio quebradero de cabeza, encontrándonos además con unas previsiones a corto plazo que no invitan a ser optimistas en mercados como China o Estados Unidos, países clave en las ventas de Porsche a nivel global.
Pero este replanteamiento por parte de Porsche, que aún parece no tener una decisión final, podría tener daños colaterales dentro del propio grupo Volkswagen. El prototipo Audi Concept C, con el que la marca alemana también quiere impulsar un nuevo cambio de ciclo en su gama, está ligado al futuro de Porsche, pues el modelo de producción de este hipotético nuevo TT iba a ser fabricado sobre la base de los Porsche 718 eléctricos.
Cuando Porsche se aventuró en electrificar la serie 718, la marca apostó por una revisión de la plataforma PPE, con importantes cambios y mejoras, pero buscando mantener los costes a raya gracias al uso de ciertos componentes compartidos y a la posibilidad de que ese desarrollo pudiera dar vida a más modelos dentro del grupo como es el caso de Audi.
Sin embargo la situación actual es muy diferente, pues la continuidad de los Porsche 718 eléctricos está en seria duda, lo que obligaría a Audi a tener que afrontar el lanzamiento del Concept C en solitario, suponiendo esto una importante elevación de los costes. La búsqueda de un nuevo socio estaría ya en marcha, pero dentro del grupo Volkswagen va a ser muy difícil encontrarlo.
Para Audi, el lanzamiento de un modelo de producción del Concept C resulta una pieza clave de su estrategia a futuro, pues este coche ha sido planteado como un revulsivo en materia de diseño y filosofía para la marca, quien también necesita impulsar sus ventas y ganar relevancia frente a Mercedes y BMW a nivel global.
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