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Ferrari y la lección sobre pantallas de la que muchos fabricantes deberían aprender

La moda todo pantalla parece haber llegado a su fin, por fin, y Ferrari acaba de constatarlo con su último y rompedor puesto de conducción. Tecnología no es siempre sinónimo de diseño, lujo y ergonomía, y es por eso por lo que el nuevo Ferrari Luce esconde una importante lección sobre pantallas de la que muchos fabricantes de coches deberían tomar nota y cuanto antes.

El futuro de las pantallas pasa por un viaje al pasado y al sentido común

La última década en el mundo del automóvil será recordada por muchas cosas, pero puede que la más importante no sea ni el diseño, ni la electrificación. El aspecto que más y mejor ha definido al sector automovilístico en los últimos años ha sido su apuesta por la digitalación del habitáculo hasta límites insospechados, excesos que han llegado a poner en jaque la seguridad, además de la propia esencia de la estética.

Si bien cada fabricante ha apostado por las pantallas y los mandos táctiles bajo su propia perspectiva, no es menos cierto que todos ellos han caído en un exceso que hoy comienza a revetirse en pos de disminuir las distracciones, pero también de volver a ofrecer a los compradores rasgos de personalidad que ya creíamos olvidados para siempre.

Y es por ello por lo que Ferrari, que ya había comenzado a recuperar los mandos físicos en sus últimos lanzamientos (F80 y Amalfi), ha decidido romper con todo estrenando un nuevo puesto de conducción que reimagina por completo cómo debe ser el habitáculo de un coche moderno. Una apuesta sin precedentes en el sector que, además, se ha ejecutado en clave retro para intentar demostrar al mundo que el futuro de las pantallas está en una mirada al pasado.

Tanto es así que el volante del Ferrari Luce es un homenaje al diseño obra de Nardi Torino que ha vestido a tantos y tantos clásicos, añadiendo aún así mandos satelite y doble Manettino que obligarán al conductor a pulsar botones físicos o desplazar sendos mandos giratorios.

Aún así, en el Ferrari Luce sí que habrá pantallas, comenzando con un sistema multimedia de tipo flotante enmarcado por palancas en aluminio mecanizado y pulsadores, además de un dial circular que hará las veces de reloj e incluso cronómetro analógico.

Pero la joya de la corona la encontramos tras el volante, pues ahí Ferrari ha fusionado diales digitales con agujas analógicas, consiguiendo así dar vida a un tableto al más puro estilo Ferrari F40 para conocer los valores de velocidad, potencia o autonomía. Visualmente estamos ante un esquema que recupera la configuración de relojes de un Ferrari de los ’80, pero tecnológicamente estamos ante un trabajo que aporta identidad y diferenciación.

El verdadero lujo no está en las pantallas o la tecnología, sino en el diseño y el cuidado por el detalle

Y he aquí la gran clave tras el desafío asumido por Ferrari y LoveFrom a la hora de diseñar el interior del nuevo Luce, su primer coche eléctrico. Pues como ya hemos visto en otras marcas como Bugatti, Ferrari no ha asumido este riesgo por mejorar la ergonomía en sus coches, sino que lo ha hecho para ofrecer a sus clientes algo realmente exclusivo, una solución cargada de personalidad e historia, pero también diferenciación, recuperando esa forma de entender el lujo donde el diseño y el cuidado por el detalle pesan mucho más que la tecnología.

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David Clavero

David Clavero comenzó a trabajar en Diariomotor en agosto de 2011, iniciando así una trayectoria que le ha permitido profesionalizar sus dos grandes pasiones, que son el automovilismo y la tecnología en todas y cada una de sus facetas. Seguir leyendo...

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