Aún recuerdo con añoranza aquellos tiempos en que el dilema se reducía a: ¿me lo llevo diésel o gasolina?
El maravilloso motor que no es ni diésel, ni únicamente gasolina
Hoy tenemos híbridos, y de todos los tipos, también ligeros o microhíbridos y enchufables y también tenemos eléctricos. Y no solo eso, también tenemos coches que pueden funcionar indistintamente con gasolina o con gas, generalmente gas licuado del petróleo.
¿Y qué sentido tiene hacer que un coche funcione con dos combustibles? Para empezar necesitamos – como mínimo – un motor que funcione con gasolina, pero también con gas, y dos depósitos, uno para la gasolina, otro para el gas. Y eso es precisamente lo que ha hecho Renault en uno de sus productos estrella, para disponer de una versión mucho más barata, pero también para conseguir que nos ahorremos hasta 3 euros a los 100 kilómetros y podamos recorrer 1.400 kilómetros sin parar a repostar. Casi nada.
Un motor mucho más barato para el Renault Symbioz
Ayer mismo os hablábamos del lanzamiento del Renault Symbioz ECO-G 120. Por 29.155 euros te puedes comprar un Renault Symbioz con motor mild hybrid de 140 CV de potencia y cambio automático (de doble embrague), que es el que según nos cuenta Renault escogen uno de cada cuatro compradores. Por 30.115 euros te puedes llevar el Symbioz con motor full hybrid E-Tech de 160 CV de potencia, que por apenas 1.000 euros más tiene mucho sentido escojan tres de cada cuatro compradores.
El Symbioz ECO-G de 120 CV se queda en 25.900 euros, eso sí, con cambio manual. Y hace que el Renault Symbioz tenga un precio de partida mucho más ajustado, que financiando incluso se puede quedar en 23.051 euros (Renault propone financiar en 36 cuotas de 129 euros al mes).
El motor que ahorra casi 3 € a los 100 km
Como os decíamos, la gran ventaja del nuevo Renault Symbioz reside en que su precio de inicio ahora es bastante más ajustado.
Pero eso no es todo. El precio del litro de gas licuado es sensiblemente inferior al de la gasolina – a día de hoy puede repostarse en muchas estaciones de servicio por menos o mucho menos de 1 euro, con un precio medio de 0,94 euros/litro – y aunque los consumos de gas licuado son superiores – en homologación y en condiciones reales – a los de la gasolina, la diferencia de precio sigue siendo tan importante que el ahorro a los 100 kilómetros puede estar próximo a los 3 euros.
Otra clave es que, disponiendo de dos depósitos, uno de gasolina de 48 litros, otro de gas de 50 litros, la autonomía, la distancia que podemos recorrer sin para a repostar, se eleva a los 1.400 kilómetros. Aunque como ya vemos, existiendo tal diferencia de precios, lo normal será que intentemos utilizar siempre nuestro coche empleando gas y no gasolina.







