¿Se pueden buscar nuevas formas para lograr la neutralidad en las emisiones de carbono en el transporte por carretera? Los fabricantes consideran que sí, por lo que siguen buscando forma de aprovechar los recursos que están al alcance de su mano para lograrlo. Uno de los últimos grandes ejemplos es el del Nissan Solar-Powered Ariya Concept, un prototipo que tal y como indica su nombre, busca en la energía solar la oportunidad para poder recargar sus baterías.
El proyecto, que ha nacido en colaboración con la empresa neerlandesa Lightyear (conocidos por muchos a su vez por los Lightyear 0 y Lightyear 2) ha recurrido a la utilización de células fotovoltaicas de alta eficiencia que son capaces de ajustarse a las formas de la carrocería del Nissan Ariya para así cubrir por completo tanto el capó delantero como el techo y el portón trasero en busca de aprovechar al máximo toda la superficie disponible que suele estar expuesta al sol.
En total, la superficie que se llega a cubrir alcanza los 3,8 metros cuadrados de paneles solares, algo que, sumado al color negro de la carrocería de la unidad prototipo, pasa completamente desapercibido al primer vistazo, pero que en términos técnicos tiene especial incidencia ya que, según los precursores de esta iniciativa, estaríamos hablando que el Nissan Ariya podría recargar a través de este sistema de energía solar hasta lo equivalente para recorrer 23 kilómetros diarios en el escenario más óptimo.
Conscientes de que no siempre se puede llegar a esta situación ideal, Nissan ha puesto algunos ejemplos de lo que podríamos conseguir en ciudades como Barcelona o Londres dependiendo del número de horas de sol disponibles en función especialmente de su meteorología, apuntando a que, en la ciudad Condal podríamos alcanzar guarismos de en torno a 17,6 kilómetros, mientras que en la capital británica se reduciría a unos 10,2 kilómetros.
Puede que no sean cifras extraordinarias en muchos contextos, pero sí reflejan que, con un desarrollo aún mayor de la tecnología, se puede terminar por alcanzar valores más que útiles en el día a día, aunque entraría en conflicto con el ‘instinto de supervivencia’ que todos los conductores tenemos a la hora de buscar la mejor sombra en la que dejar nuestro vehículo. Se plantea en ese momento la disyuntiva de si preferimos un habitáculo a una menor temperatura o si, en el caso de optar por recargarlo al sol, tendremos que utilizar parte de esa energía obtenida por el sol en el sistema de aire acondicionado. Tampoco se ha aclarado el peso extra que pueden suponer las células fotovoltaicas y los componentes adicionales de control.
Por el momento, Nissan no tiene intención de llevar a la producción este concepto solar del Nissan Ariya, pero la demostración realizada por dos ingenieros de Nissan, Jorge Paganetto y Jagoba Estébanez, pertenecientes a los equipos de Planificación Avanzada de Producto en Dubái y al de Planificación del Tren Motriz en Barcelona, buscaban poner a prueba hasta dónde se puede llevar la filosofía del aprovechamiento máximo de los recursos.






