En muy pocas ocasiones suele darse un caso como este, en el que dentro de un mismo coche se dan tres aspectos que rara vez van todos, a la vez de la mano: que tenga una tecnología de propulsión de lo más puntero del mercado, que se trate de todo un icono dentro del panorama del automóvil y que, además, su precio lo convierta en una verdadera ganga dentro del mercado español.
Llegados a este punto, menos por el hecho de ser ampliamente conocido por cualquier persona, bien parece que podríamos estar hablando de uno de los nuevos coches chinos que han llegado a Europa haciendo gala de precios arrebatadores, pero nada más lejos de la realidad. Con estas líneas, nos queremos centrar, de nuevo, en el Nissan Qashqai, pero no en el más barato, sino en el Qashqai e-Power y su puntero sistema híbrido.
En tiempos en los que son muchos los que descartan, siquiera, tener en cuenta alternativas de marcas tradicionales dado su elevado precio, llega Nissan y pone a precio de derribo el Qashqai, que fue el modelo que popularizó en Europa la moda de los SUV tal y como la conocemos hoy día.
Actualmente, el Nissan Qashqai e-Power tiene un precio que lo sitúa nada menos que 9.000 euros por debajo de las anternativas híbridas frente a las que compite dentro del segmento C-SUV. Hablamos de coches como el Hyundai Tucson o el Kia Sportage, así como también el Toyota Corolla Cross.
Se trata, por tanto, de un modelo que debería anteponerse a coches similares de marcas chinas, como el MG HS, que en su versión Hybrid+ arranca al contado desde 32.840 euros. Sí, mil euros por encima del japonés, aunque con un nivel de equipamiento superior, eso sí.
A donde no llega el HS, ni tampoco ninguno de sus rivales, ni siquiera Toyota, es al nivel de agrado de uso y eficiencia del sistema híbrido que hay bajo la carrocería del Qashqai. No se trata de un tren de potencia como el visto en otras marcas, ya que aquí el motor de gasolina sólo puede actuar como un generador eléctrico, no podrá nunca impulsar las ruedas, eso sólo lo puede hacer el eléctrico, que se apoya también en una batería de 2,1 kWh de capacidad, muy grande para ser un híbrido convencional. Este tipo de sistemas, prácticamente inexistentes en el mercado, se llaman sistemas híbridos en serie.
El resultado de lo anterior es un coche que funciona como un coche eléctrico, con todo lo bueno que esto conlleva en cuanto agrado de uso, entrega de potencia y consumos. Acelera de 0 a 100 en 7,6 segundos, un dato muy bueno que garantiza potencia de sobra para cualquier situación, así como también un muy reducido consumo, ya que homologa 4,5 litros cada 100 km. Con muy poco esfuerzo, realmente, es capaz de moverse por debajo de los 5 litros en circunstancias de uso real.
¿Y qué precio tiene todo lo anterior, exactamente? Uno lejano a los casi 40.000 euros que piden al contado Hyundai y KIA por sus Tucson y Sportage, muy inferior a los 36.500 euros del Toyota Corolla Cross e incluso inferior a los 32.840 euros que pide MG por el HS Hybrid+: el Nissan Qasqai parte en España desde 31.725 euros, mientras que si se opta por financiar con la marca, este se reduce a 30.475 euros.
Cabe señalar que no se trata de la versión mecánica más económica del japonés, ya que este papel recae sobre el una versión con motor híbrido ligero de 145 CV que parte desde menos de 26.000 euros. No obstante, aquí se pierden todas las ventajas relativas al sistema e-Power.
Con todo lo anterior, para acabar, no es de extrañar que durante 2025 fuera el único SUV capaz de seguir la pista al Hyundai Tucson en términos de matriculaciones en España, ya que si el coreano llegó a ser el C-SUV más vendido del mercado el pasado año y el quinto coche más vendido, en general, el Qashqai fue el segundo más vendido de su categoría y el décimo de la general, y de todas esas ventas, más de un 40 % pertenecen a esta versión híbrida e-Power.








