La tecnología que hace nuestros coches más seguros los acerca al siniestro total en caso de accidente

 |  @sergioalvarez88  | 

Una de las paradojas del mundo moderno en el que vivimos. Un coche de hace 15 años apenas tenía más seguridad activa que un sistema de ABS – o un control de tracción en el mejor de los casos. Los airbags era todo lo que había en materia de seguridad pasiva avanzada. Un impacto frontal a baja velocidad podía provocar daños en carrocería y radiador, e incluso hacer saltar los airbags. Pero por normal general, eran daños de reparación sencilla y no demasiado costosa. Con un coche moderno, un impacto a baja velocidad tiene menos posibilidades de ocurrir, pero si lo hace, puede mandar a nuestro coche al desguace.

Según Risk Theory, sólo el coste de reemplazar los airbags de un coche moderno puede acercarse a los 4.000 dólares.

Según declaraciones de la aseguradora estadounidense Risk Theory, la carga tecnológica de los coches modernos hace mucho más fácil que sean declarados siniestro total en caso de accidente. ¿Por qué, si son coches más seguros que nunca? Es la pescadilla que se muerde la cola: la tecnología que evita accidentes en nuestros coches es muy cara y avanzada. Cuando esta tecnología se destruye en un impacto frontal, el montante de la reparación puede superar el valor residual del propio coche, y en multitud de ocasiones, las aseguradoras los llegan a declarar siniestro total.

Es paradójico, pero es muy cierto. Pensad en un coche moderno como el Volvo S90. Es una berlina capaz de frenar por sí misma, de mantener la distancia con el coche al que precedemos, de leer las señales de tráfico. El haz de luz de sus faros acompaña al giro del coche. Toda esta tecnología está basada en una complicada red de sensores de todo tipo, radares y cámaras de alta resolución, gobernada por un ordenador central con multitud de subsistemas. Según he leído recientemente en Jalopnik, una óptica frontal de un Volvo S90 tiene un coste de unos 2.200 dólares. Como lo oyes.

Una de las ópticas frontales de un Volvo S90 tiene un coste de reemplazo cercano a los 2.000 euros.

Esta óptica tiene disipadores de calor, motores eléctricos, varios LEDs diurnos y un diseño complicado. Es una obra de ingeniería, con un precio acorde. En un simple impacto frontal a 20-25 km/h quedaría completamente destrozada. Súmale otra óptica, el radar frontal, varios sensores y el reemplazo de los airbag del habitáculo, que han saltado desgarrando parte del salpicadero y los paneles interiores. Lo mismo ocurre con sus estructuras de deformación controlada, como ya os hemos contado en este artículo. Un golpe frontal de modesta importancia se puede convertir en una avería de cinco cifras con una facilidad pasmosa.

El Volvo S90 es un coche nuevo, y en estos momentos será reparado por el seguro con toda seguridad, ¿pero qué ocurrirá cuando el coche tenga 10 años y el golpe sea igual de caro? El valor del coche será muy inferior y el seguro preferirá declararlo siniestro total, aunque sea perfectamente reparable. Según el informe de Risk Theory, el pescador de este río revuelto son los desguaces, que se nutrirán de coches en aparente buen estado, con multitud de piezas y tecnologías aprovechables por los coches que aún ruedan en las carreteras.

Fuente: Automotive News

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  • Rodri

    Estoy casi seguro que dentro de 10 años la tecnología que se usa será de menor coste, asi que supongo que será mas barato.

  • morrillu

    Ejemplo sufrido en propias carnes: Honda Civic 2015 (reestyling) con faros LED. Impacto a baja velocidad (inferior a 30 km/h pues saltó el asistente de frenada frontal). Dañada la defensa, dos sensores de aparcamiento y el faro delantero izquierdo (junto con el lavafaros) así como algunos soportes de la defensa internos. No tocó ni la aleta, ni el radiador ni tampoco el capó.

    Reparación superior a los 4.000 euros (sólo el faro ya fueron 2.000 euros)

  • Danielrs500

    y mucho mas aburrrriiiiddddooosss de conducir.

  • M.A.

    Si los coches “no se reparan”, los desguaces no podrán “hacer su agosto” con las piezas resto de otras colisiones….

  • Anonimo

    También influye en esto que aunque el elemento roto sea un tornillo de 1€ de coste, los talleres cambian la pieza completa con 300 o 400 € de coste.
    En mi caso llevo 3 averías que lo que falla es un cable de acero del sistema del elevalunas (se deshilacha con el uso), pero el protocolo es cambiar el mecanismo completo a pesar de que el motor funciona correctamente. Los talleres ganan, el fabricante de componentes también, mientras que el usuario les paga este tipo de prácticas porque no quedará otra.

  • FGA

    Esta claro que para las empresas hoy el mercado de los repuestos les representan un gran negocio.
    Hoy para conectar una óptica nueva hay que conectar la computadora y configurar el repuesto en muchos casos.
    En los autos con sensores en el parabrisas una simple piedra en ruta nos puede costar mucho dinero, no es cualquier parabrisas ni lo instala cualquier entendido.
    El mayor problema de estos autos es saber cuanto van a durar, todos sabemos lo que dura una computadora o un teléfono celular, por lo tanto un S90 en unos años no debería valer nada, como todo gadget tecnológico que pierde su valor en muy poco tiempo.
    Personalmente considero que hay que tener mucho cuidado en los coches que la tecnología esta presente!
    sds