Mucho hemos hablado en Diariomotor acerca de cómo de inaccesible se ha vuelto en Europa el Toyota Land Cruiser pero, para fortuna de muchos que estuvieran ahorrando con vistas a hacerse con una de las poquísimas unidades que se venden actualmente, Toyota ha traído a España una nueva versión que rebaja nada menos que en 20.000 euros el acceso a la gama del mítico todoterreno japonés.
Y es que, siendo el todoterreno que durante años ha definido lo que debe ser un todoterreno, cómodo, fiable y capaz, nuestra mayor pesadumbre con la llegada de la última generación es que por los 87.750 euros de precio que tenía hasta hace pocos días, se había convertido en un objeto de lujo, inaccesible para la mayoría de aficionados tanto al modelo como a la conducción 4×4.
Ahora, sin embargo, ese no es el caso. Tal y como detalla la web de Toyota, la gama ahora se compone de tres variantes: VX (la que se comercializaba hasta ahora), VX-L (la más equipada) y la GX, que es la de precio más bajo y en la que nos vamos a centrar en este artículo, pues su precio baja tanto como hasta los 67.750 euros, es decir 20.000 euros menos que los 87.750 euros que costaba hasta ahora el modelo en España.
| Versión | Precio |
|---|---|
| Land Cruiser GX | 67.650,00 € |
| Land Cruiser VX | 84.150,00 € |
| Land Cruiser VX-L | 94.250,00 € |
Este precios sólo puede aumentar para esta versión a la hora de añadir dos elementos opcionales. El primero de ellos es la pintura que, de serie es Negro Eclipse, pero se puede cambiar a Blanco Classic por 600 euros más o a Bronce Maroc, el de las imágenes, por 1.150 euros. Por otro lado, se puede añadir el paquete 7 plazas, que añade climatizador bizona

Aspecto del Toyota Land Cruiser GX, el más barato.
Para logar esta rebaja de precio hay multitud de recortes, pero por suerte ninguno bajo el capó, pues sigue tomando lugar el propulsor diésel de cuatro cilindros y 2,8 litros de cilindrada para entregar los mismos 204 CV y 500 Nm de par motor, lo que en conjunto con un pequeño sistema eléctrico, hace que siga obteniendo la preciada Etiqueta Eco de la DGT. No obstante, no estamos ante el típico híbrido de Toyota de bajos consumos, pues la media homologada se sitúa en los 10,4 litros para esta versión.
Estéticamente, también hay cambios, de esos típicos de versiones básicas, aunque en un todoterreno como es el Land Cruiser, son cambios que no deberían, tampoco, desencantar a los que lo busquen por sus capacidades 4×4. De hecho recuerda mucho al Land Cruiser 250 1958, una versión que, precisamente busca rememorar la sencillez de los todoterrenos clásicos de Toyota mediante una estética cargada y los faros redondos del modelo que en España hemos visto sólo en el Launch Edition.
Aquí, en la versión GX, tendremos los faros cuadrados junto a las protecciones de plástico negro, que se hacen con su exterior y llegan, literalmente, hasta los faros delanteros, mientras que en el lateral y la zaga los paragolpes y bajos quedan completamente cubiertos de este material, además de encontrar unas llantas de 18 pulgadas más comedidas y de diseño más esencial. También se pierde el acristalamiento en la parte trasera oscurecido y el techo solar, de serie en las otras dos versiones (practicable en el caso de la superior).
En el interior, por su parte, lo que más llama la atención de primeras es que la tapicería de cuero desaparece para dar lugar a una mucho más cotidianas superficies de tela negra, mientras que la pantalla central decrece para dejar paso a una de 9 pulgadas, más comedida, mientras que el cuadro de mandos deja lugar a un display de proporciones cuadradas mucho más sencillo que la pantalla digital de las versiones superiores. Importante también es que se pierde el climatizador bizona (que sólo se puede añadir con el paquete 7 plazas, igual que las tomas USB para la fila trasera), los sensores de aparcamiento traseros, la cámara de 360 grados y el detector de ángulo muerto.
Aun con ello, la ausencia que más va a doler a quienes de verdad valoran las prestaciones fuera de asfalto, está en la parte ciclo, ya que se pierde la posibilidad de desconectar la barra estabilizadora delantera, una preciada solución 4×4 con la que el Land Cruiser, cuando la equipa, gana capacidad de articulación y con ello adaptación al terreno sobre el que avanza. También pierde el Sistema Multi-Terrain (MTS) y los cinco modos de conducción entre los que el conductor puede elegir qué configuración desea para las circunstancias todoterreno de ese momento. Por contra, sigue equipando el control de descenso (DAC), el sistente arranque en pendiente (HAC). el bloqueo del diferencial trasero y y el sistema de avance activo (Crawl Control).
Esto es, de momento, todo lo que sabemos acerca de este nuevo y más asequible (que no barato) Land Cruiser GX. No obstante, dado que tan sólo acaba de hacer acto de presencia en la web de Toyota en España y que, por ello, el acceso al listado de equipamiento detallada sobre este versión aún es limitado, esperamos poder hablar más sobre esta versión en las próximas semanas.







