Y antes de que me lo digas, no me estoy refiriendo a los tractores agrícolas producidos por Lamborghini. De hecho, Lamborghini Trattori solo comparte con Automobili Lamborghini nombre y ciertos elementos de imagen de marca. En este caso, estoy hablando de la división automovilística, y de una maravillosa curiosidad nacida a los albores del milenio. Corría el año 2005, y el Grupo Volkswagen decidió hacer un curioso «crossover» entre Volkswagen y Lamborghini, tras el éxito cosechado por un prototipo creado por sus aprendices.
Yellow Speed y Orange Speed, dos Volkswagen con un poco de Lamborghini
Los aprendices de Volkswagen crearon un curioso Volkswagen Golf Mk5, cuya peculiaridad era el uso de colores procedentes del catálogo de pinturas de Lamborghini y una mezcla de piezas y accesorios que no era posible equipar en ningún vehículo de producción. Tras el éxito cosechado por el prototipo en el Tuningworld Bodensee Motor Show de 2005, Volkswagen decidió fabricar una tirada muy limitada de unidades. Se llamaron Volkswagen Golf Speed Yellow y Volkswagen Golf Speed Orange, y solo se produjeron 100 unidades de cada coche.
Fotos del Volkswagen Golf Speed Yellow/Orange
Como puedes intuir, lo peculiar de estos coches era el uso de los colores Giallo Midas y Arancio Borealis, que Lamborghini aplicaba entonces en los Gallardo y Murciélago. Este color era aplicado en los Volkswagen Golf a mano, en un proceso de cuatro capas que daba al coche un aspecto espectacular – especialmente con luz solar cambiante. Pero los cambios no terminaban ahí: su kit de carrocería era una curiosa mezcla entre elementos procedentes de los Golf GTI y Golf R32. Este último está especialmente representado en el escape doble central.
Los espejos retrovisores estaban cromados y las llantas eran exclusivas – y tenían sus tuercas cubiertas con tapas del color de la carrocería. En el interior nos encontramos con los asientos de un Golf GTI, tapizados en tonos grises, con cuero, piel vuelta y pespuntes a juego con la carrocería. Lo mismo ocurre en el volante, en cuyo extremo inferior puede leerse la numeración del coche dentro de la limitada tirada. Hay detalles naranjas o amarillos en el salpicadero, el techo está tapizado en color negro, y la instrumentación tiene esferas acabadas en aluminio.
A nivel técnico, lo curioso de estos coches es que no tenían apenas diferencias con otros Golf. Solo se podían encargar en carrocería de tres puertas – como debe ser – y aunque la suspensión se rebajaba en 15 mm, ni siquiera llegaban al nivel de deportividad de un Golf GT: solo se vendieron con el motor 2.0 FSI de 150 CV y el 2.0 TDI de 140 CV y bomba-inyector. El motor diésel se podía encargar, opcionalmente, con cambio DSG de seis relaciones. Este coche es lo mas cercano que ha existido a un Lamborghini diésel, salvando las distancias.
Como es lógico, los 200 Golf Speed existentes – la edición especial fue exclusiva para el mercado alemán – son coches muy cotizados en el mundillo Volkswagen. Si encuentras alguna unidad a la venta, su precio es entre dos y tres veces el precio de un Golf equivalente en motorización.
Fotos del Volkswagen Golf Speed Yellow/Orange





