CERRAR
MENÚ
DiariomotorLogo Diariomotor
Volvo

2 MIN

El ladrillo volador impone su ley en la Autobahn demostrando por qué no deberías subestimar nunca a un Volvo 850 T5-R

David Clavero | @ClaveroD 8 Dic 2022
Volvo 850 Autobahn Portada 01
Volvo 850 Autobahn Portada 01

Cruzarse con un Volvo por la Autobahn no es a priori el encuentro más emocionante del mundo, hasta que descubres que ese Volvo no es un modelo cualquiera. Si ya toparse con un Volvo 850 T5-R es motivo más que de sobra como para alegrarte el día, que este unicornio sea capaz de quitarle las pegatinas a deportivos de cierto nivel es digno de contar. Y es por ello por lo que te traemos este vídeo de hoy, pues este Volvo 850 hipervitaminado es capaz de volar por la Autobahn y humillar a más de un RS6 y M5.

El Volvo 850 podemos considerarlo como el típico Volvo. Un coche de diseño cuadriculado, de filosofía claramente familiar y con un planteamiento que poco o nada tiene de deportivo. A priori claro. Y es que en los años '90, el fabricante sueco decidió lanzar un órdago a sus rivales, demostrando que no solo sabían hacer coches familiares y seguros, dando vida así al Volvo 850 T5-R.

Aquel coche, disponible tanto en carrocería berlina como familiar, disfrutaba de un motor de 5 cilindros en línea turboalimentado capaz de desarrollar 243 CV originalmente. Apodado como el "ladrillo volador", el Volvo 850 llegó incluso a competir de forma oficial en campeonatos como el BTCC. Y por si no fuera suficiente semejante planta, a alguien se le ha ocurrido llevar a límite al 5 en línea de un T5-R para extraer la friolera de 480 CV y 600 Nm gracias a mejoras como un nuevo turbocompresor, un intercooler más grande, nuevos inyectores, etc.

El resultado de este experimento lo podéis ver por vosotros mismos en el vídeo que tenéis más arriba, y ya os adelantamos que solo por escuchar la melodía de este 5 cilindros ya merece la pena darle al play. A mayores también merece la pena ver cómo sube de vueltas este propulsor, una mecánica que ahora permite a este Volvo volar bastante por encima de los 260 Km/h a los que está limitado su marcador y hacer recuperaciones de verdadero infarto.