La valentía y la coherencia de Volvo

 |  @davidvillarreal  | 

Estos días conocíamos una noticia de Volvo que, sin duda, nos ha resultado sorprendente, aunque mentiríamos si dijéramos que era inesperada. Volvo limitará la velocidad de sus coches a 180 km/h, a partir del año que viene. Volvo ha hecho este sorprendente anuncio como parte de su plan para garantizar que nadie fallezca en uno de sus coches, o resulte herido grave, a partir de 2020. ¿Pero por qué es un movimiento valiente y coherente?

Volvo, una marca valiente y coherente

Nos guste, o no, la velocidad sigue vendiendo coches. Aunque, tal vez, la mayoría de los clientes de Volvo jamás hayan visto los 180 km/h en el velocímetro de su coche, el cliente quiere saber que su coche es capaz de alcanzar esa velocidad. Si nos olvidamos de generalizaciones, que por supuesto es una opinión subjetiva, y por lo tanto discutible, aún entra en juego un factor que es incluso más importante, el de las libertades.

Pocos bienes de consumo reflejan tan bien la libertad personal, de viajar donde queramos, y como queramos, que un coche. Tal vez por eso sean tan impopulares las restricciones al tráfico y otras prohibiciones. Y tal vez por eso muchos clientes quieran ser libres de alcanzar la velocidad que crean conveniente en su coche, asumiendo los riesgos, y las consecuencias de sus actos.

Volvo ha apostado por una decisión valiente y coherente, para alcanzar un bien superior, el de evitar los fallecidos en accidente de tráfico, a costa de la libertad de sus clientes para decidir circular a velocidades superiores a los 180 km/h

Y es por eso que Volvo ha llevado a cabo un acto valiente, pero sobre todo coherente. Volvo cree estar en disposición de evitar fallecidos y heridos graves en su coche mediante la tecnología, que evitará accidentes, y que protegerá a los pasajeros en última instancia cuando estos sean inevitables. Pero es evidente que en ese camino Volvo necesita de la colaboración del conductor.

De ahí que Volvo no solo haya anunciado que limitará la velocidad de sus coches a 180 km/h, sino que incluso se plantean limitar automáticamente la velocidad mediante geolocalización, por ejemplo cerca de hospitales y colegios, o incluso bloqueos a conductores que quieran ponerse al volante bajo los efectos del alcohol y otras drogas.

La pregunta del millón es cómo puede afectar esta decisión a sus ventas, especialmente en mercados como el alemán, donde sus famosas Autobahn con tramos sin límite de velocidad son la máxima expresión de la libertad y la responsabilidad del conductor, y del progreso tecnológico. Si bien es cierto que muchos coches alemanes están limitados a 250 km/h.

Pensemos que en 2018 se vendieron más de 45.000 coches de Volvo en Alemania, una porción nada desdeñable de los más de 640.000 coches vendidos por la marca el año pasado en todo el mundo, y de los casi 318.000 coches vendidos por la marca en Europa.

Más imágenes del Volvo XC90:

Lee a continuación: Volvo limitará la velocidad máxima de todos sus coches a 180 km/h

Ver todos los comentarios 5
  • Rog MC

    Siempre va bien saber que en una situación imprevista puedes darle caña al coche, no poseer esa opción, aunque sea difícilmente alcanzable, es un “factor sicológico incómodo”. Del tipo prefiero tenerlo y no necesitarlo que necesitarlo y no tenerlo.

    Por otra parte creo que la mayoría de accidentes con víctimas mortales no son causados por la velocidad. Así que dudo que esta medida tenga ninguna función real.

    Dicho esto, tampoco es que me parezca mal limitar los vehículos y más “este tipo”. Un deportivo nunca lo tocaría :D petrolhead al aparato

  • Rotodos Shur

    Que va a ser el coche oficial de madres y empujacarritos ni cotiza.

  • bilbotarra222

    Si sufres un accidente a más de 100km/h tienes muchas posibilidades de sufrir consecuencias muy graves.
    Si Volvo fuera realmente coherente, debería limitar sus coches a esa velocidad.

  • Smerg

    Si lo que se pretende es evitar muertes, esta medida no conseguirá nada. La inmensa mayoría de accidentes mortales se deben a otros factores, como exceso de alcohol, maniobras temerarias, velocidad inadecuada, etc. Los accidentes mortales a velocidades tan elevadas son poquísimos, y casi siempre sin otros vehículos implicados. Si se utilizaran los radares (tanto fijos como móviles) en los auténticos puntos negros, y no en rectas, se conseguiría muchísimo más.