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¿Crees que sabes lo que es el biocombustible? No imaginas lo limpio que puede llegar a ser

Juan Carlos Lezama Gonzalez | 13 Jul 2022
Que Es El Biocombustible
Que Es El Biocombustible

Aunque parece que el mundo ha decidido optar por los coches eléctricos y olvidarse por completo del motor de combustión, lo cierto es que el biocombustible era una gran alternativa a la gasolina y el gasoil. De hecho, no deberíamos descartar por completo un combustible que puede llegar a ser increíblemente limpio.

El biocombustible siempre ha sido una alternativa a la gasolina y el gasoil. Y aunque la llegada de los coches eléctricos parecen dejarlo de lado, el biocombustible sigue teniendo muchísimo futuro.

Qué es el biocombustible

El combustible es un producto que nos permite obtener energía cuando se utiliza en un motor de combustión interna. El biocombustible, por tanto, es un combustible que sirve para los motores de combustión interna, pero que destaca por provenir de una mezcla de sustancias orgánicas, tales como plantas, algas u hongos.

El biocombustible puede llegar a ser un sustituto real de los combustibles fósiles. De hecho, existe el biopetróleo y el biodiésel, así como muchos otros. En cierta medida, muchos productores de combustibles mezclan en cierto porcentaje con estos biocombustibles. Sin embargo, es posible plantearse un futuro 100% a partir de biocombustibles para los motores de combustión. Y de hecho, es algo que no podemos descartar.

El diésel vs el biodiésel GD+ de Greens Biofuel.

El problema de los biocombustibles

Antes de hablar de las virtudes de estos biocombustibles, hablemos de los problemas de los mismos, que ha hecho que su crecimiento se detenga en los últimos años. La producción de biocombustibles originalmente tenía como objetivo aprovechar la biomasa, o los restos de materia orgánica proveniente de plantaciones agrícolas o como subproducto de cualquier otro proceso orgánico, para conseguir un combustible. Es el caso por ejemplo de la basura en descomposición, donde microorganismos generan gases al descomponer la basura que se pueden usar como biocombustible, las plantas con un alto contenido en azúcares, cuya fermentación produce gas que es biocombustible, o los restos de plantas aceitosas cuyo aceite se puede convertir en biodiésel.

A priori, esto eran ventajas, hasta que la producción de biocombustible se industrializó y entonces se convirtió en un negocio propiamente dicho. Dejó de tratarse de aprovechar restos, para empezar a producir plantaciones específicas para este fin. Hectáreas dedicadas a producción agrícola para alimentación, pasaron a dedicarse a materia prima para biocombustibles. E incluso se empezaron a deforestar grandes zonas vegetales para utilizar la materia orgánica para producir biocombustible, como ha ocurrido con los millones de hectáreas de palmeras aceiteras. Esto último ha acabado con fauna y dejado a especies en peligro de extinción, además de que ha reducido la cantidad de vegetación en la zona que tan útil resulta para reducir las cifras de dióxido de carbono en la atmósfera.

Así que, aunque es una fuente de energía renovable, la focalización exagerada en su explotación a nivel económico nos ha llevado a estas consecuencias perjudiciales. Sin embargo, el biocombustible tiene futuro.

El biocombustible tiene el potencial de sustituir completamente a cualquier hidrocarburo fósil.

El biocombustible como herramienta para limpiar el planeta

Planteada la parte negativa, parece bastante claro que el biocombustible no es tan problemático si se hace un buen uso del mismo y de forma equilibrada. Es más, no solo es que aporte grandes ventajas con respecto a los combustibles fósiles, sino que dentro de años será vital aprender a sacar más partido a la biomasa como fuente de energía.

Cuando "quemamos" el biocombustible, estamos emitiendo dióxido de carbono a la atmósfera y aumentando el efecto invernadero, es cierto. ¿Cómo es posible que digamos que el biocombustible pueda tener futuro y ser limpio?

En primer lugar, hay que tener en cuenta que la materia orgánica que necesitamos para producir biocombustible son principalmente plantas. La inmensa mayoría de ellas realizan la fotosíntesis. Es decir, para su crecimiento utilizan la energía solar (una fuente de energía inagotable y potente) y también consumen dióxido de carbono. El resultado es que se desecha oxígeno a la atmósfera.

Así, aunque habría que contar la cantidad de dióxido de carbono que se emite a la atmósfera al quemar el biocombustible en un motor de combustión, también habría que contar cuánto dióxido de carbono ha consumido durante su crecimiento, y lo "poco" que nos cuesta hacer que esta materia orgánica se desarrolle de forma natural.

Si además de eso la materia prima para el biocombustible es un desecho de otro proceso, como es obtener alimentos, entonces los beneficios son mayores de lo que en un principio parece.

Y no nos olvidemos de que la actividad humana también genera en sí misma una gran cantidad de desechos, en forma de basura, que no podemos simplemente enterrar. Convertir todos estos desechos en un biocombustible es un buen paso para darles un uso adicional, reducir la huella de carbono que genera su producción, y de paso contar con una fuente de energía. Directamente podemos decir que el biocombustible es una herramienta que tenemos para gestionar los desechos que el ser humano produce.

Es probable que exista un equilibrio perfecto entre la producción de alimentos, la producción de biocombustibles y el consumo y la producción de dióxido de carbono. La cuestión está en cuánto tardaremos en encontrarlo.