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Qué es el coche compartido y por qué es la mejor forma de ahorrar en combustible

Juan Carlos Lezama Gonzalez | 26 Jun 2022
Multa Acompanante  02
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La práctica del coche compartido se ha convertido en algo cada vez más habitual entre los usuarios. Aunque ya era algo practicado por algunos, principalmente cuando se tenían que recorrer largas distancias de forma regular, lo cierto es que ha ganado popularidad con los problemas de contaminación y las subidas en costes de los carburantes y de la adquisición de coches para acceder a zonas de acceso restringido.

El coche compartido es una opción genial para obtener un ahorro económico y reducir la contaminación y las cifras de emisiones.

Qué es el coche compartido

Su término en inglés es Carpooling, aunque por aquí lo teníamos perfectamente asimilado. El coche compartido es algo que sonará muchísimo a los que hayan tenido que acudir diariamente a un centro de trabajo ubicado en otra localidad. Suele ser muy común en el caso de profesores, personal sanitario o funcionarios que cubren una plaza temporalmente en otro lugar, así como de trabajadores de una empresa o un centro grande, que viven un poco más alejados del lugar de trabajo. Dado que tienen que desplazarse todos los días y con el mismo horario, y que hay muchos otros compañeros que hacen el mismo recorrido, una opción habitual era la de compartir coche para compartir también los gastos derivados del transporte.

El coche compartido, cada vez más extendido

No obstante, el coche compartido es una práctica que ha ido ampliándose de forma notable en los últimos años. Ya no solo se ve entre aquellos empleados de un mismo centro de trabajo, sino que muchos buscan a quienquiera que tenga que hacer este trayecto de forma regular para organizar una “rueda” en la que cada vez uno lleve el coche y conduzca por turnos. No solo se comparte el gasto de combustible, también se reduce el desgaste en kilómetros del vehículo.

La facilidad para plantear uno de estos trayectos como disponibles en diferentes plataformas ha llevado a que sea una práctica habitual entre personas de diferentes centros de trabajo que se tienen que desplazar a la misma localidad.

Mientras que antes quedaba reducido al círculo cercano de familiares y compañeros de trabajo, ahora es posible formar un grupo para compartir coche buscando en colectivos más amplios.

Fomentado por administraciones y empresas

Además, el coche compartido ha sido una propuesta muy recomendada por diferentes administraciones y empresas. En el caso de los primeros, el poder reducir la cantidad de vehículos evitaba los atascos y las congestiones. En los últimos tiempos, también se convertía en una gran opción para reducir las cifras de contaminación. De hecho, en nuestro país no resultan extraños los carriles delimitados a vehículos con un mínimo de pasajeros, buscando precisamente el aprovechamiento de las plazas en un coche.

En el caso de las empresas, es una práctica frecuente en países como Estados Unidos por varios motivos. No solo se reduce la cantidad de vehículos que llegan al lugar de trabajo, sino que también se consigue que se inicie cierta actividad laboral antes de comenzar la jornada. Además, se reduce el nivel de estrés en situaciones de congestión de tráfico al ir con un acompañante y con más distracción.

El coche compartido como solución a la subida del precio del combustible

Aunque lo cierto es que compartir coche no va a acabar con el problema del precio del combustible, sí que es verdad que puede ser algo a considerar por aquellos que se vean profundamente afectados por esto. Si realizas un recorrido diariamente a tu lugar de trabajo, puedes plantearte de forma seria el optar por el coche compartido.

De hecho, no importa si tienes que desplazarte a otra población o si simplemente te mueves dentro de la ciudad, con el precio actual del combustible puede ser un ahorro notable si encuentras a alguien que tenga un punto de origen similar al tuyo y que vaya al mismo destino.

Incluso esto lo puedes extrapolar a más actividades. Aunque lo normal es que el coche compartido sea una práctica habitual entre trabajadores, puede ser una opción genial para trayectos hasta la escuela o para ir al gimnasio.

Una buena forma de ahorrar, aprovechar bien los recursos, y socializar con nuestro entorno.