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Quién es el inventor del coche eléctrico, y qué ha ocurrido en un siglo desde el primer carruaje eléctrico

Juan Carlos Lezama Gonzalez | 9 Oct 2022
Inventor Del Coche Electrico
Inventor Del Coche Electrico

Muchos pensarán que la historia de los coches eléctricos comenzó en fecha reciente, dado el auge que ha tenido en el mundo últimamente los coches EV y los BEV. Es posible incluso que creas que Elon Musk tiene algo que ver con el origen de los coches eléctricos. Sin embargo, esa percepción es totalmente errada, ya que la historia de los coches eléctricos se remonta al siglo XIX. En este artículo te invito a conocer quién es el inventor del coche eléctrico.

Además, también conocerás parte de la historia del fascinante mundo de los coches eléctricos, algunos aspectos importantes y alguna que otra cosa que tal vez no conocías.

¿Quién es el inventor del coche eléctrico?

Como ya habías leído al principio, los coches eléctricos (EV) y (BEV) comienzan a desafiar la supremacía impuesta por generaciones de los coches de combustión interna. Lo cierto es que los coches eléctricos tienen una historia que se remonta a más allá de un siglo. El primer coche eléctrico se le atribuye al escocés Robert Anderson en el año 1832.

Robert Anderson, era conocido como un hombre de negocios y para los entendidos es el creador del primer coche eléctrico puro, que consistía en un carruaje de caballos, al que se le había adaptado un motor eléctrico. Pero fue hasta década de los años 1870 que los coches eléctricos se empezaron a volver prácticos.

Para la época de 1839, las baterías aún no eran recargables, las baterías que podían recargarse aparecieron en 1859. Esto hizo que la idea del coche eléctrico fuera más viable.

Breve historia de los coches eléctricos después de 1859

Después de la aparición de las baterías recargables en 1859, el inventor Thomas Parker en 1884 fue partícipe en la aparición del tranvía eléctrico y construyó además en Inglaterra prototipos de coches eléctricos. El escocés William Morrison en 1890 solicitó la patente de un carruaje eléctrico que había construido en el año 1887.

El carruaje contaba con 4 caballos de fuerza y tenía una velocidad máxima reportada de 20 mph. Sus 24 celdas de batería necesitaban recargarse cada 50 millas. El carruaje de Morrison fue la sensación En la Exposición Mundial Colombina de 1893. Este carruaje podía transportar hasta 12 personas.

La transición al transporte motorizado (1880-1914)

Ya a los comienzos del siglo XX, las personas estaban cambiando sus caballos y carretas por coches motorizados o de combustión interna. Como resultado, la popularidad de estos coches comenzó a crecer rápidamente y desde ese momento comenzó una batalla por el futuro de la movilidad. Las opciones sobre la mesa era vapor, gasolina o eléctrico.

Desde 1870 los coches a vapor se habían venido haciendo muy populares, especialmente en el continente americano. La desventaja de este tipo de coches es que requerían un tiempo de arranque de unos 40 minutos y necesitaban recargarse continuamente con agua, para poder seguir funcionando. Esto era una gran limitante para utilizarlo en coches, siendo más práctico su utilización en fábricas y trenes.

En aquel momento William Morrison ya se encontraba trabajando en su carruaje eléctrico y era una sensación. Aventajaba también al coche de combustión interna, porque requerían que el conductor cambiara de marcha y arrancara el mismo con una manivela pesada.

Además de que los coches a gasolina eran ruidosos en comparación con los coches de vapor o eléctricos. Ante este panorama, los coches eléctricos demostraron ser una opción competitiva. No emitían contaminantes, no requerían cambios de marcha ni tenían largos tiempos de arranque. Eran más fáciles de conducir y más silenciosos.

Esto hizo en esos años a los coches eléctricos muy populares en los centros urbanos, donde la electricidad estaba disponible. Se hacían cada vez más populares mientras más personas tenían acceso a la electricidad. Pero este impulso llegó a su fin, cuando Ford creó su línea de montaje y la gasolina se hacía más accesible en el mundo.

Popularidad de los motores de combustión interna (1914 – 1970)

La popularidad de los coches eléctricos se extinguía, con la entrada de los coches de combustión interna. El modelo T de Ford conquistó el mercado, haciéndose ampliamente disponible y asequibles al ser producido en masa.

La gasolina también se hizo popular y bajó su precio, mientras que la electricidad se concentraba más en las ciudades. El desarrollo de los coches eléctricos mostró pocos avances por más de 30 años.

De vuelta a los coches eléctricos 1970 – 2003

A comienzo de los años 70 en el siglo XX los precios del petróleo se elevaron y había escasez de gasolina. Surge la necesidad en el mundo en dejar de depender del petróleo y por ende de la gasolina.

Los fabricantes de coches fueron de los primeros en captar este mensaje y empezaron a buscar otras opciones de combustible alternativo para los coches, que incluían a los coches eléctricos.

Los coches eléctricos nuevamente comenzaron a evolucionar en sus conceptos y diseños, disparándose una carrera entre fabricantes por hacer cada vez un coche eléctrico mejor y más sofisticado. Se buscaba resolver algunos inconvenientes que presentaban en comparación con los coches de gasolina.

Se desarrollaron coches eléctricos con mayor autonomía y motores que desarrollaban mayores velocidades, llegando a su punto de inflexión en el año 2003.

La revolución de los coches eléctricos 2003 al 2020

En el 2003, los emprendedores Martin Eberhand y Marc Tarpenning vieron una oportunidad ante el crecimiento de la capacidad de sus baterías de iones de litio. Ellos crean la empresa Tesla Motor y para el año 2006 comenzaron a crear un auto deportivo de lujo que podría recorrer con una sola carga más de 198 millas.

El éxito obtenido por Tesla hizo que otros fabricantes de coches fabricaran nuevos coches con una tecnología aún más avanzada que las que venían empleando. Empezaron a reducir sus costos y los coches eléctricos comenzaron a hacerse más asequibles para el consumidor. Ya para el año 2020, la mayoría de los fabricantes de coche ya habían desarrollado el propio.

El crecimiento después del año 2021

Los coches eléctricos han crecido de manera exponencial en los últimos años alrededor del mundo. Desde cualquier punto que se mire, Asia, Europa, América, están apostando a un futuro eléctrico. Desde los gobiernos de muchos países se han impulsado leyes que señalan hacia ese camino.

Este crecimiento no parece que vaya a desacelerar en el corto plazo. A medida que los gobiernos, las empresas y las personas fijan su mirada en el horizonte de un futuro sostenible. Muchos recurren a los coches eléctricos como un paso integral en su viaje hacia la descarbonización y hacia una sociedad más responsable con su medio ambiente.