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Qué es realmente una llave dinamométrica, qué la diferencia de una llave normal y por qué es tan importante tenerla

Juan Carlos Lezama Gonzalez | 7 Sept 2022
Que Es Llave Dinamometrica 1
Que Es Llave Dinamometrica 1

Si te gusta la mecánica, probablemente tendrás miles de herramientas en tu casa. Y es que no es raro que tengamos una caja de herramientas enorme y llena de herramientas que puede que aún ni hayamos usado. Pero, si te gusta de verdad la mecánica, sabrás que hay algunas herramientas con las que tienes que contar sí o sí ya que tienen funciones muy importantes. Este es el caso de la llave dinamométrica, una herramienta muy útil que te puede ayudar en muchas ocasiones.

¿Qué es una llave dinamométrica?

La llave dinamométrica es como una llave de carraca. La diferencia es que la llave dinamométrica nos permite poder ajustar el par de apriete de un tornillo o una tuerca.

Y ¿qué es el par de apriete? Es el punto en el que un tornillo está bien apretado, es decir el punto en el que no está demasiado flojo ni demasiado tenso. La llave dinamométrica nos ayuda a llegar a ese punto. El par de apriete se expresa en Newtons/metro (Nm). Normalmente, el fabricante nos indica cuál es el par de apriete.

¿Cómo funciona una llave dinamométrica?

Para poder llegar al par de apriete, la llave dinamométrica tiene en el mango un mecanismo en el que podemos indicar el par de apriete. De esta manera, cuando nosotros estemos enroscando un tornillo o una tuerca, llegará un momento en el que la llave dinamométrica nos avise de que ya hemos llegado al par de apriete del tornillo.

Cuando la llave llegue al par de apriete, notaremos como salta en nuestra mano e incluso podremos oír un pequeño chasquido. Así sabremos que no tenemos que seguir apretando.

¿Por qué es importante la llave dinamométrica?

Esta herramienta tiene mucha importancia porque pasarnos al apretar un tornillo o quedarnos cortos puede suponer un problema.

De hecho, si apretamos demasiado un tornillo corremos el riesgo de que acabe rompiéndose. Por el contrario, si se queda demasiado flojo, puede que se desenrosque y se caiga.

Si por ejemplo, estamos hablando de cuando apretamos las tuercas del coche, probablemente nos aseguraríamos que ninguna de estas cosas nos pasasen ya que si no tendríamos un accidente bastante grave.

Tipos de llaves dinamométricas

Dentro de las llaves dinamométricas podemos encontrar varios tipos dependiendo de los elementos que incluya:

De salto: Estas llaves tienen un nonio en el mango, es decir, una escala de medición para ajustar el par de apriete. Así cuando llegue al par de apriete del tornillo, saltará y nos avisará de que no tenemos que seguir apretando. Son las más comunes.

Digital: Funciona con un circuito electrónico y tiene una pantalla digital donde se ven las mediciones. Estas llaves nos avisan de que han llegado al par de apriete porque emiten un sonido y vibran.

De reloj: En este caso, las mediciones se muestran mediante una esfera de reloj que tiene una aguja móvil que va indicando el valor del par de apriete medio.

De control: tienen un sensor de torque al cual podemos ponerle un límite para que cuando estemos apretando el tornillo o la tuerca no nos pasemos.

Rangos de par de apriete en las llaves dinamométricas

Las llaves dinamométricas suelen llevar un rango para el par de apriete que nos indica para qué podemos utilizar la llave:

Si el par de apriete va de 1 Nm a 20 Nm significa que esta llave la debemos usar para apretar piezas frágiles como pueden ser las de una bicicleta de carbono.

Cuando el rango del par de apriete va de 20 a 150 Nm se suele utilizar para motos o coches, para las llantas, culatas...

Y si el rango de par de apriete es de más de 150 Nm, la llave se podrá utilizar para vehículos industriales o agrícolas que necesitan fuerzas de apriete muy elevadas.

¿Cómo elegir llave dinamométrica?

No todas las llaves dinamométricas nos sirven para hacer todos los trabajos, tenemos que fijarnos en varias cosas antes de comprar una llave.

Por ejemplo, algo que tenemos que tener en cuenta es el rango de par que tiene cada llave ya que tienen un par mínimo y uno máximo, como hemos visto antes. Si el rango es muy grande, podremos usar la llave dinamométrica para varias cosas. Lo mejor es comprar una llave que tenga un rango de 40 a 200 Nm.

Otra cosa que es importante a la hora de elegir una llave dinamométrica, son los materiales con los que está hecha. Cuanto más robustos y resistentes sean los materiales, mejor, porque así no se deterioraran con la temperatura y la llave no se descalibrará. También es importante el diseño de la llave, cuanto más largo sea el mango, menos fuerza tendremos que hacer para enroscar el tornillo.

Además, si solemos trabajar en sitios donde hay mucho ruido, lo mejor es optar por una llave en la que notemos que llegamos al par mediante un salto o una vibración, no mediante un sonido, ya que probablemente no lo escucharemos.

La precisión de la llave también es muy importante. Si tiene certificaciones internacionales, significará que la llave está calibrada con mucha precisión.

Precauciones a tener en cuenta con las llaves dinamométricas

Las llaves dinamométricas, como todo, necesitan estar bien cuidadas. Si una llave recibe un golpe, es muy probable que se descalibre y por lo tanto no sea tan precisa. Por esto mismo, es necesario que guardemos la llave dinamométrica en una caja que evite que reciba golpes y que se ensucie. También se suele recomendar que cuando guardemos la llave, la pongamos en el par más bajo para que nos dure más y aliviar la presión del resorte.

No podemos usar esta herramienta para intentar quitar tornillos oxidados o que estén atascados, para eso lo mejor será utilizar una llave de carraca normal, ya que no corremos el riesgo de descalibrarla.

Si la herramienta lleva mucho tiempo almacenada, no sería raro que la grasa de su interior esté más espesa. Antes de usarla deberíamos mover la llave varias veces para que esta grasa fluya y podamos usarla mejor.

Como vemos, las llaves dinamométricas son herramientas algo delicadas pero que tienen un uso muy importante que nos ayudan a hacer trabajos con mucha más precisión. Por eso es una herramienta que nunca debería faltar en nuestra casa, garaje o taller.