
Buena, bonita, barata y premium, así es la superdeportiva alemana por la que, a precio de china, merece la pena esperar
China no lo está poniendo nada fácil. Ser una marca de motos tradicional, en estos tiempos que corren, se ha convertido en todo un reto para competir con un aluvión de productos, mucho más baratos, y cada vez más competentes y de mayor calidad, que están rompiendo por completo el mercado. Y es por eso que hemos de congratularnos de que marcas como BMW estén haciendo un gran trabajo, para aliarse con fabricantes asiáticos y crear model