El 12 de febrero de 1908, coincidiendo con la celebración del 99 aniversario del nacimiento de Abraham Lincoln, 250.000 personas se agolpaban expectantes en Times Square. En medio, 6 coches dispuestos a realizar la expedición más atípica de su tiempo: una carrera por tierra que, yendo hacia el oeste, uniese Nueva York con Paris. En 1908 ningún occidental había alcanzado aún los polos de la tierra, los aviones sólo volaban unas decenas de kilómetros y los barcos más rápidos tardaban casi una semana en llegar de Europa a Estados Unidos. A las 11:14 el magnate Colgate Hoyt, harto de esperar a que el alcalde de Nueva York llegase, disparó la pistola de oro que daba salida a una carrera imposible. Hoy, en este mismo minuto, se cumplen 110 años del comienzo de "la carrera del siglo".

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