27 de diciembre de 2018 (*) actualizado a las 13:43

¿Conoces el proceso de tratamiento y reciclaje de neumáticos?

( @davidvillarreal ) el

Si alguna vez has tenido que pasar por el taller para sustituir tus neumáticos, tarea básica del mantenimiento de un vehículo que tarde o temprano tendrás que hacer, ya te habrás percatado de que en la factura, además del coste del neumático, su instalación y la puesta a punto pertinente, existe un cargo adicional por su reciclaje (comparativamente y en turismos y motocicletas no suele ser demasiado elevado). Esto se debe a una normativa específica de 2005 que obliga a los distribuidores a especificar el coste que le repercutirán por la gestión del residuo resultante cuando este elemento básico de nuestro automóvil deje de ser funcional.

Este, llamémoslo canon por el reciclaje, pretende cubrir parcialmente los costes del tratamiento posterior del neumático. Pensemos que la responsabilidad de todo el proceso no sólo recae en el cliente, sino también en el fabricante y el distribuidor, así como en última instancia en la compañía que se encargará de lo que técnicamente se denomina un NFUS (Neumático Fuera de Uso). Algunos neumáticos se recauchutarán para recuperar su funcionalidad, otros se trocearán para reencarnarse en una nueva rueda o incluso reforzar el pavimento de nuestras carreteras, pero en ningún caso pueden ser eliminados o incinerados sin autorización. ¿Existe por tanto vida más allá de la muerte del neumático?

Aunque no lo veamos, nuestro mundo está fabricado con neumáticos reciclados

Reciclaje de neumáticos

¿Sabías qué…?Las carreteras se fabrican utilizando productos procedentes del reciclado de neumáticos.

Desde 2003 todo neumático fuera de uso en España debe recuperarse y valorizarse, además al menos un 20% de estos deberán ser recauchutados convenientemente. El recauchutado es una técnica muy habitual especialmente en los productos destinados a vehículos industriales y de transporte, por razones económicas y medioambientales. Consiste básicamente en reemplazar la banda de rodadura por una nueva y una inspección, y en caso de ser necesaria, reparación en el resto de secciones y flancos. En definitiva un neumático recauchutado debe ofrecer las mismas garantías que uno nuevo.

En caso de que no sea posible un recauchutado el neumático se traslada a un centro de transformación que se encarga de triturarlo y granularlo. Aunque jamás te hayas percatado de ello es muy probable que hayas estado en contacto con productos fabricados a base de la materia obtenida del reciclaje de un neumático. Estos materiales están presentes en la mezcla bituminosa con que se construyen las carreteras, en cementos y acerías, los drenajes y los rellenos de grandes obras de ingeniería civil, suelos acolchados en parques infantiles o incluso si eres aficionado al «deporte rey» en el propio cesped artificial de algunos campos de fútbol.

En última instancia el neumático también puede emplearse como combustible para generar electricidad o incluso servir como fuente de energía para la propia planta de reciclaje.

El reciclaje del neumático: una necesidad medioambiental

Reciclaje de neumáticos

¿Sabías qué…?Pese a todo, el impacto medioambiental de un neumático se debe en aproximadamente un 96% a su uso, y no a su destrucción.

Hablemos de cifras. En 2011 en España se reciclaron más de 51.800 toneladas de neumáticos, lo que es equivalente a ahorrar la emisión de 500.000 toneladas de CO2 a la atmosfera todos los años, prácticamente como recorrer varios millones de kilómetros con un pequeño turismo de gasóleo. También se ahorraron hasta 218 millones de litros de petróleo, puesto que cada neumático requiere en torno a unos 35 litros de petróleo para su fabricación, sólo 5.5 litros si se emplean productos procedentes del reciclado, ahorrándose además la emisión de 67.95 kilogramos de CO2 en dicho proceso.

Ya ven lo importante que resulta, no sólo encargarse de un neumático después de su vida útil, sino también conseguir un producto duradero que por lo tanto ayude a que el número de desechos a tratar sea menor y en consecuencia lo sea su huella medioambiental y los costes de su tratamiento posterior.

Pese a todo, la destrucción o reutilización de un neumático tan sólo resuelve una mínima porción del impacto medioambiental del neumático, puesto que un alto porcentaje – alrededor del 96 % – de este, se debe a la influencia energética a lo largo de su vida útil. De hecho más de una quinta parte del consumo generado por un automóvil se debe a la pérdida energética que se produce por la resistencia a la rodadura del neumático.

Pero aún así, ¿no es obvio que el tratamiento de un neumático fuera de uso es de vital importancia para reducir su impacto en el entorno que nos rodea?

Fotografías: David Villarreal – Tecmovia
Fuente: Consumoteca | Comunidad de Madrid | Ecomove | Signus
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