27 de diciembre de 2018 (*) actualizado a las 13:43

Movilidad urbana según BMW i & NY University (II): nuevas formas de transporte para nuevas realidades

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Tal como os contábamos en la primera parte de este artículo, en el estudio realizado por BMW y la Universidad de Nueva York se identifican tres importantes tendencias demográficas a nivel global: la población mundial será más urbana, vivirá más sola y será más mayor en el futuro inmediato. Estos tres importantísimos cambios poblacionales tendrán consecuencias no menores en nuestra movilidad.

En 2010 la población urbana en el mundo superó, por primera vez en la historia de la humanidad, a la población rural

En 2010 la población urbana en el mundo superó, por primera vez en la historia de la humanidad, a la población rural. Este fenómeno planetario, que se verá acentuado en las próximas décadas y con especial incidencia en países en vías de desarrollo, se combinará con pirámides poblacionales que apuntan a un porcentaje de mayores en franco aumento y con más hogares habitados por un solo individuo. Esta combinación de factores plantea un colosal reto de movilidad al que tendremos que dar respuesta con nuevos conceptos de vehículos y sistemas de transporte.

Nuevos retos de movilidad, nuevas formas de transporte

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Partiendo del incremento del tamaño y población de las ciudades, especialmente en países no occidentales, el primer reto que se plantea es la dotación de movilidad en áreas muy densamente pobladas y con niveles de renta muy heterogéneos. Por tanto, la eficiencia en la utilización de espacios y recursos debería ser extrema, junto con el bajo coste necesario para estar al alcance del mayor número posible de individuos.

El incremento de hogares individuales tendrá también un efecto en el transporte. En principio, la renta disponible en un hogar de este tipo para el transporte es menor que en hogares con varias fuentes de ingresos. Esto, unido a la flexibilidad del desplazamiento en solitario, hará menos probable la compra de un coche tradicional. Así, el transporte público, las fórmulas de car-sharing o el alquiler de bicicletas podrían resultar fórmulas de transporte mucho más adecuadas y económicas para un individuo solo que adquirir un vehículo.

Caminar se convierte en una opción cada vez más atractiva frente a desplazarse en coche

Finalmente, el hecho de que la población mundial sea cada vez más mayor genera una demanda creciente de «proximidad». Vivir en un barrio con calles por las que caminar sea agradable y con acceso a pie a los servicios básicos del día a día se convierte en una opción cada vez más atractiva frente a desplazarse en coche. En el estudio se cita al todopoderoso Walmart (el macro centro comercial americano por excelencia) que últimamente está reorientando su estrategia hacia tiendas más pequeñas dentro de las ciudades y accesibles a pie.

Continuando con los efectos del envejecimiento poblacional, también es de esperar un incremento en la demanda de taxis en general, pero también taxis más cómodos y adaptados para personas con movilidad reducida. Factores como el tamaño de las puertas, la altura del vehículo o su amplitud interior pasarán a tener una importancia creciente.

Nuevos vehículos más eficientes y potenciación del transporte colectivo

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Vehículos eléctricos diminutos podrían ser más eficientes que el tradicional bus urbano

Los cambios tecnológicos lograrán reducir los efectos secundarios negativos del uso del coche en la ciudad. Las nuevas generaciones de vehículos eléctricos diminutos podrían ser más eficientes que el tradicional bus urbano. Esto significa que una flota de microcoches intercomunicados podría consumir menos recursos y resultar menos contaminante por pasajero transportado que el típico autobús.

Por supuesto, el microcoche eléctrico tendría además la enorme ventaja de ser mucho más flexible en horarios y trayectos que cualquier transporte colectivo. Viajando en pequeños convoys intercomunicados, su eficiencia en emisiones y espacio se multiplica.

La liberación del espacio dedicado a aparcar, en beneficio de otros usos, vendría de la mano del tamaño y maniobrabilidad de estos pequeños vehículos monoplaza o biplaza. En superficie, pueden ocupar hasta tres veces menos que un automóvil grande, mientras que en garajes, se podrían reducir los espacios dedicados a accesos y pasillos, dadas sus menores dimensiones. Cabría, en definitiva, mucha más «capacidad de transporte» en mucho menos espacio.

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Mucha más «capacidad de transporte» en mucho menos espacio

La guinda del pastel de la eficiencia espacial sería combinar este formato de microcoche con fórmulas de car-sharing, de forma que hubiese muchos menos coches en total, mucho más pequeños y menos contaminantes, estando además en uso mucho más tiempo. El espacio de aparcamiento que se liberaría es sólo comparable a la cantidad de recursos que se podrían ahorrar.

Como consecuencia de todo lo anterior, parece evidente que no sería necesaria una gran inversión en infraestructuras físicas, ya que partiríamos de una utilización mucho más eficaz de las ya existentes. Sin embargo, sí sería necesario una inversión adicional en comunicaciones entre vehículos para que se coordinen y detecten entre sí, en la gestión de todos esos millones de datos y por supuesto, en generación adicional de energía eléctrica, refuerzo de las redes de transmisión de energía e instalación de puntos de recarga por doquier.

Parece tan lógico que no sé si lo veremos.

Fuente: Green Car Congress | BMW
En Tecmovia: Movilidad urbana según BMW i & NY University (I): población más urbana, más sola y más mayor | Sydney incrementa el uso de bicicletas en un 82% en sólo dos años