27 de diciembre de 2018 (*) actualizado a las 13:43

¿Por qué los híbridos tienen la forma que tienen? Estética Kammback, aerodinámica, baterías e identidad

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La estética del Toyota Prius, en especial su peculiar zaga, se ha convertido desde hace algunos años en el icono de los coches híbridos. Mucha gente se pregunta por las razones de esta parte trasera poco habitual, considerada por muchos como una opción más bien fea. A fuerza de verlo, nos hemos acostumbrado a su estilo, que no solo ha permanecido sino que se ha extendido a otros modelos de diferentes fabricantes.

La trasera Kammback tiene una razón de ser básicamente aerodinámica

Lo cierto es que la trasera Kammback tiene una razón de ser básicamente aerodinámica, que la idea tiene más de 70 años y que ha sido utilizada en repetidas ocasiones a lo largo de la historia. Dicho esto, hay que reconocer que sólo ahora se ha popularizado de la mano del híbrido de Toyota y los más de tres millones que circulan ya por las carreteras del mundo entero. Entones, ¿por qué el mundo lo ha hecho así?

Las razones aerodinámicas de la trasera Kammback

Toyota Prius

El ingeniero alemán Wunibald Kamm, un innovador de la aerodinámica en los años 30 del siglo XX, demostró que un descenso suave en el techo de un vehículo, seguido por una trasera truncada más o menos en vertical tenía un comportamiento aerodinámico excelente. La trasera Kamm-Back había nacido.

Puesto que el corte vertical es más barato y no menos eficiente que alargar la carrocería mucho más para ordenar el flujo de aire tras el coche, al tiempo que permite un coche compacto y práctico, el diseño ha vuelto a utilizarse en numerosas ocasiones. Probablemente no se ha hecho más popular antes porque estéticamente es una forma poco digestiva y resulta casi imposible mantener una buena visibilidad trasera.

Lo más verosímil es pensar que se encontraron con la forma simplemente probando muchas diferentes

Las razones por las que el aire se comporta «ordenadamente» detrás del coche con esta forma particular caen dentro de la dinámica de fluidos. Esta es una de esas disciplinas en las que los avances informáticos, en las herramientas de cálculo y simulación, no pueden desentrañar totalmente sus misterios, y siguen siendo necesarios los túneles de viento (el avance por prueba y error) para terminar cualquier diseño.

Lo que quiero decir con esto es que no, no sé exactamente por qué funciona precisamente así y dudo que el inventor de la forma tuviese una explicación completa y detallada del comportamiento del aire. Lo más verosímil es pensar que se encontraron con la forma simplemente probando muchas diferentes, puesto que siete décadas más tarde sigue siendo necesario probar y ver.

Las razones prácticas e identitarias del Kammback

Toyota Prius

Todo esto de la aerodinámica está muy bien, pero ¿por qué los híbridos y no otros coches han ido tan claramente por este camino?

En mi opinión, existe una razón práctica muy importante, además del resultado aerodinámico del Kammback. Desde el primer Prius (que era un tres volúmenes horroroso) hubo que buscar hueco para una batería que ocupa bastante espacio en algún lugar del coche. Partiendo de un formato de coche tradicional, el maletero es el punto donde hay más espacio disponible.

El siguiente paso es intentar no perder volumen de carga, a pesar de haber ocupado bastantes litros con el acumulador energético. La única opción es alargar el coche o, lo más práctico, elevar la tapa del maletero y de ahí al Kammback no hay más que un paso si queremos mantener la practicidad de un portón trasero.

Una vez que el Prius II (el primer Prius Kammback) comenzó a venderse en cantidades muy importantes, otro fenómeno tomó el control de la situación: la imagen de marca y la identificación de esta silueta con un vehículo moderno, tecnológico y no contaminante. La generación de este intangible es algo tan difícil, tan valioso y tan importante para una marca que, una vez en ese punto, parecería absurdo bajarse de la ola.

Y en la ola estamos.

Fuente: Automotive Engineer
En Tecmovia: Nuevos detalles sobre la próxima generación del Toyota Prius | Enemigos de la eficiencia: la resistencia aerodinámica
En Diariomotor: Kammback y por qué son tan “feos” algunos híbridos

Comentarios...

  1. Jorge

    Buen post, aunque siento discrepar contigo en las conclusiones, David. Aunque en mi opinión la razón también es eminentemente práctica, creo que los tiros van por otro lado.

    En primer lugar, me parece necesario apuntar algo que poca gente sabe, y es que la influencia de la parte trasera a la hora de calcular el Cx del coche es mucho mayor que la influencia de la parte delantera. Esto se debe a que al avanzar el vehículo, se produce el desprendimiento de la capa límite, que genera una depresión que succiona en contra de la dirección de la marcha. Para inclinaciones de la parte trasera de más de 15º las líneas de flujo comienzan a separarse, aumentando considerablemente la resistencia.

    Dado que la potencia mínima necesaria para alcanzar una cierta velocidad es directamente proporcional a la suma de todas las fuerzas resistentes (aerodinámicas y de rodadura, principalmente), en coches eléctricos, con una autonomía limitadísima, se hace necesario cuidar al máximo la resistencia aerodinámica, de forma que la energía de las baterías se aproveche de la forma más eficiente posible.

    En motores de combustión no merece la pena jugar con un diseño tan arriesgado, y por qué no decirlo, feo, para ganar unas décimas en el consumo, porque el diseño es mucho más decisivo que las pequeñas diferencias de consumo a la hora de decantarse por un modelo u otro. Pero en eléctricos la autonomía es harina de otro costal, por eso se sacrifica el diseño en beneficio de unos kilómetros más.

    1. Anónimo

      Hola Jorge,

      Gracias por aportar tu siempre valiosa opinión.

      En realidad, yo diría que estamos casi de acuerdo. La razón de ser de los híbridos es el incremento de eficiencia y uno de los principales factores que la condicionan es la aerodinámica. Por tanto, que los híbridos busquen la máxima eficiencia en cada ocasión se da por supuesto en el artículo, aunque tal vez debería estar mejor explicado. Es evidente que es un punto claro a favor de asumir compromisos estéticos a cambio de autonomía y en eso te doy toda la razón.

      Con respecto a la influencia de la parte trasera en la resistencia aerodinámica, es un tema que queda recogido en el segundo link: «Enemigos de la eficiencia: la resistencia aerodinámica» que fue objeto de un post específico hace algunos meses.

      Por último, yo diría que en motores de combustión sí merece la pena jugar con un diseño tan arriesgado, como lo demuestran el Citroën CX, el Ford GT40 o el Audi A2, todos ellos anteriores al Prius Kammback. Ni siquiera creo que esta forma deba ser fea, como demuestra el Honda Civic 2006 5 puertas que conduzco habitualmente. Sigo pensando que fue la necesidad de meter baterías lo que dio el empujón definitivo a esta trasera en el Prius aunque, probablemente, nunca lo sabremos.

      Un abrazo fuerte desde TM 😉

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