27 de diciembre de 2018 (*) actualizado a las 13:43

¿Es la moto eléctrica un pilar del futuro de la movilidad en las grandes ciudades?

( @sergioalvarez88 ) el

Vivo en Barcelona. Conozco de primera mano los entresijos de una ciudad que está a la vanguardia europea de la movilidad urbana. La movilidad de las personas ha cambiado de manera muy sustancial en los últimos años en la Ciudad Condal, como un experimento de soluciones que podrían aplicarse en un futuro a otras ciudades del mundo. En una ciudad donde las dos ruedas prevalecen sobre las cuatro, me pregunto habitualmente si es el caldo de cultivo para la eclosión de la moto eléctrica. Lo que me lleva a plantearme otra pregunta, ¿podría ser la moto eléctrica uno de los principales pilares de la movilidad sostenible del futuro?

La movilidad sostenible pasa de la mano de la electricidad, pero también del coste

En una gran ciudad, las plazas de aparcamiento escasean y muchos vehículos duermen en la calle. Instalar un punto de recarga doméstico es caro y aún poco práctico.

La motocicleta eléctrica tiene mucho sentido en una ciudad, es indudable. Es un medio de propulsión eficiente, rápido y divertido, sin contar el coste casi despreciable de una recarga eléctrica frente a los 10-15€ que cuesta repostar una moto urbana moderna. La autonomía no es un problema en un entorno urbano, donde prácticamente nadie recorre más de 20 km al día. Y sin embargo, aunque las ventas de la moto eléctrica crecen año tras año, sigue sin adoptarse de manera masiva en las ciudades. El problema es la dependencia del suministro eléctrico frente a la independencia que nos da el uso de la gasolina, además de la ubicuidad de lugares de repostaje.

No obstante, esta es una forma de pensamiento digna de hace unos años, y el mundo ha cambiado mucho desde entonces. Iniciativas colaborativas como Bla Bla Car son ya una realidad palpable (hace años considerada utópica) y servicios como el bicing son usados a diario por miles de personas en las ciudades que disponen de ellos. Su popularidad va de la mano de varios factores: disponibilidad inmediata, bajo coste y comodidad para el usuario, que tampoco tiene que preocuparse del mantenimiento o seguridad del vehículo una vez se aparca en su estación de destino. Imaginad por un momento un sistema similar con motos eléctricas y el futuro de la movilidad se construirá ante vuestros ojos.

Un compromiso institucional de alto nivel y un cambio de mentalidad son necesarios para desarrollar una correcta implantación de la moto eléctrica en las ciudades.

Debido al elevado coste que tiene un programa así para cualquier ayuntamiento – se estima que el programa de bicing cuesta unos 20 millones de euros al año al Ayuntamiento de Barcelona – su implementación debería ser cuidadosa. Un coste demasiado alto para el ciudadano le disuadiría de su uso, un coste demasiado bajo y el programa no será económicamente sostenible. Por supuesto, habría que dotar a las ciudades de un número relativamente elevado de motocicletas compartidas y la infraestructura de recarga adecuada. El programa de E-Bicing de Barcelona de bicicletas eléctricas será uno de los primeros experimentos en movilidad eléctrica sostenible a gran escala.

Sin entrar en otras consideraciones prácticas aparte – control de la flota, implicaciones legales… – es necesario un fuerte compromiso institucional, a un nivel que claramente trascienda el del municipio. El mero hecho de crear una red de estaciones de recarga implica una inversión muy considerable y la adaptación de una infraestructura eléctrica que puede no estar preparada para esta carga extra. Estamos hablando de muchos millones de euros. Por eso un programa como el E-Bicing es tan importante, por suponer un paso intermedio entre la moto eléctrica y la bicicleta a pedales. Una prueba de viabilidad a gran escala que nos demostrará si el futuro es posible.

¿Compartir o tener en propiedad? Pienso que tiene más sentido compartir un servicio de motos eléctricas que su uso en régimen de propiedad. Eliminará muchos quebraderos de cabeza.

¿Puede funcionar? Desde luego que sí. Sistemas como el car2go de Daimler – que usa vehículos smart por el momento – se han estrenado con éxito, con más de 15.000 inscripciones en su primer mes de vida en ciudades como Turín. Las restricciones al tráfico derivadas de la polución creada en las grandes ciudades sólo harán que programas car-sharing o bike-sharing tengan cada vez más sentido. No tiene sentido gravar o restringir el tráfico contaminante sin ofrecer alternativas reales. Hay un largo camino a recorrer, y pienso que la motocicleta eléctrica jugará un papel muy importante en el futuro de la movilidad urbana, siempre y cuando vaya cogida de la mano del sector público.

BMW C Evolution, Brammo o Zero como alternativas de propulsión eléctrica de dos ruedas

Por el momento, el mercado de la moto eléctrica está en pañales, pero opino que alcanzará cifras de negocio muy superiores a las del coche eléctrico si se ponen los pilares adecuados y se crea una infraestructura de recarga adecuada. Las ofertas 100% eléctricas están creciendo día tras día, e incluso el renacer de marcas míticas como Bultaco viene de la mano de la electricidad. Uno de los primeros ejemplos de uso masivo de motocicletas eléctricas se ha dado en Barcelona, donde la Guardia Urbana del distrito del Ensanche ha empezado a usar nada menos que 30 ejemplares de la BMW C-Evolution eléctrica para sus patrullas, en régimen de leasing y en sustitución de scooter convencionales.

Motos y electricidad no significa renunciar a las prestaciones, al diseño o a la aceleración de una moto con gasolina en sus entrañas. Aunque los niveles de prestaciones con respecto a los de una superdeportiva no son comparables, motos como las Zero suponen excelentes alternativas a una naked deportiva de prestaciones medias. Las preciosas naked Zero S tienen una potencia de 54 CV y una autonomía que llega hasta los 300 km en la moto con la mayor batería de la gama. Aunque estamos limitados por una autonomía que se reduce a la mitad a velocidades constantes de autopista y un tiempo de recarga sustancial, empiezan a ser una alternativa a la moto de disfrute de combustión interna.

Fabricantes como KTM ofrecen incluso motos eléctricas de enduro y existe una amplia variedad de scooter eléctricas de diferentes fabricantes. Recordemos que el mantenimiento de una moto eléctrica se limita a poco más que neumáticos, con la electricidad jugando un papel mucho menos importante que la gasolina en el gasto operativo de la moto. ¿Creéis que la moto eléctrica es el futuro de la motocicleta en las grandes ciudades? ¿Está vuestra ciudad promocionando el uso de la movilidad eléctrica de dos ruedas? Iluminadnos.

En Tecmovia: Bultaco Brinco: reviviendo en forma de «Moto-Bike»

Comentarios...

  1. Barravila

    Las motos electricas, triunfaran cuando te garanticen un mínimo de 200km reales (eso incluye autopistas), alcancen 120Km REALES y mantenidos, el precio no supere los 5000€, entonces no las parara nadie.

  2. Issam

    Para la movilidad urbana estaría perfecta, más si se estas
    en una gran cuidad que generalmente hay atascos y vallas donde vayas, las
    ciudades mediterráneas ofrece buen tiempo casi todo el año lo que facilita el
    uso de la moto, en mi opinión estaría muy bien cambiar las motos 125cc por
    otras eléctricas con la mismas prestaciones, y me abreviaría a rebajar más y
    cambiar el motor de la Yamaha JOG por uno eléctrico seria UTIL

  3. Siro

    Confundimos movilidad con consumo. Una moto sea electrica o convencional consume una energía. La energía no es gratis y menos la eléctrica. Es sustituir petroleo por electricidad que se puede generar por muchas vías y casi todas tan contaminantes como el petroleo… Mucha electricidad viene de la energía nuclear… es feo ver humo en un tubo de escape de un coche pero el residuo radiactivo lo es incluso más.

    1. AntiSpy

      Siempre sera mejor aprovechada la energía en un motor eléctrico que en uno a combustión.
      Los energía nuclear tarda años y decadas en dejar residuos, mientras pasa todo ese tiempo, millones de coches a combustión con su miserable 25 a 30% de eficiencia, emanaran por su sucio escape, toneladas y toneladas de Co, Hc , Nox y Co2.
      La energía eléctrica renovable sigue avanzando. Cada vez hay mas construcciones con paneles solares y parques eólicos.

      1. Siro

        No será en España donde las piscinas de la centrales nucleares están casi al completo o el uso de paneles solares está restringido por ley… eso si, un negocio para las electricas tener conectados tantos dispositivos electricos en la red….

        1. AntiSpy

          Bueh….problemas de España. Ellos toleraron el famoso impuesto al sol.
          A llorar a la iglesia.
          Otras naciones, te pagan por el excedente de electricidad que tu hogar genera y devuelve a la red eléctrica.

          1. Gmund

            He leído que en Noruega los coches eléctricos los puedes recargar gratis en un montón de puestos de recarga. Ahí sí que sale la cosa rentable.
            En España… no se yo… que algo salga rentable si ya planean hasta impuestos al sol.

            A llorar al Gobierno!!! Jajajaja.

  4. scaricae

    Donostia-San Sebastian sustituyó hace poco su sistema de alquiler de bicicletas por uno de bicivketas electricas. Me parece un gran apoyo a la movilidad alternativa dada la orografía de la ciudad y, aunque el tiempo no siempre acompaña, se hacen campañas para promover su uso tambirn en invierno.

  5. may0013EREV

    Deberían despegar antes que los coches eléctricos porque tienen un montón de ventajas sobre éstos:
    – Son 2º vehículo, para ciudad y trabajar. Con 100 kms de autonomía basta.
    – Las baterías aún son caras. Pero las motos pesan poco. Para hacer 100 kms bastan con unos pocos kwh.
    – Esto hace, además, que puedan tener precios similares a las de combustión.
    – Como han de cargar menos kwh, no necesitan instalaciones demasiado potentes para cargar. Un enchufe normalito basta.
    – Aparcan en cualquier sitio que tenga un enchufe cerca (las puertas de las empresas, por ejemplo).

    De ninguna de estas ventajas se puede beneficiar un coche eléctrico, por ejemplo.

    Sin embargo no se las ayuda a despegar, las ayudas son ridículas o inexistentes. Algo se me debe escapar.

  6. Yo Mismo

    Afirmas que «El programa de E-Bicing de Barcelona de bicicletas eléctricas será uno de los primeros experimentos en movilidad eléctrica sostenible a gran escala» cuando en Madrid llevamos ya más de un año usando bicicletas eléctricas.
    Sigues afirmando que «Uno de los primeros ejemplos de uso masivo de motocicletas eléctricas se ha dado en Barcelona, donde la Guardia Urbana del distrito del Ensanche ha empezado a usar nada menos que 30 ejemplares de la BMW C-Evolution eléctrica para sus patrullas, en régimen de leasing y en sustitución de scooter convencionales» cuando la Policia de Algeciras lleva ya cuatro años utilizando 30 motos eléctricas Vectrix VX1 y otras flotas policiales españolas también lo están haciendo.
    Finalmente mencionas «Imaginad por un momento un sistema similar con motos eléctricas y el futuro de la movilidad se construirá ante vuestros ojos». Creo que no hay mucho que imaginar, sin ir más lejos en Barcelona funciona, o al menos funcionaba, desde hace un tiempo un sistema como ese denominado Motit. Desconozco cual ha sido su éxito y si ha servido para comenzar a construir ese futuro del que hablas.

    Por favor, rogaría algo más de precisión a la hora de dar las noticias, si no se corre el peligro de que estas se conviertan en propaganda en vez de noticia.
    Saludos

  7. Mario Ruben Griffo

    Estoy totalmente convencido que será la mejor solución para el medioambiente y además aliviara el transito de las grandes ciudades. solo hace falta que los gobiernos tomen conciencia

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