Agresividad y violencia al volante: los culpables

Óscar Miguel  |  @omiguel  | 

La agresividad y violencia que se producen durante la conducción se antoja como un enorme mundo en el que influyen multitud de factores. Antes de entrar a intentar valorar las causas cabe hacer un pequeño minuto de reflexión para que todos los conductores, entre los que me incluyo, valoremos las malas acciones que realizamos cuando nos encontramos conduciendo. Dudo bastante que haya alguna persona que se salve de este hecho ya que, aunque sólo fuera una vez aislada, todos hemos cometido algún acto incívico o agresivo al volante.

Attitutes, la promoción social de la germana Audi, ha desarrollado un estudio denominado La conducta en el tráfico ¿prosocial o antisocial? que profundiza sobre algunos de los puntos y las razones principales que producen los actos agresivos o violentos dentro del tráfico habitual. Como puntos más importantes de generación de los mismos señalan tres:

  • La prisa.
  • La congesión del tráfico.
  • El disfrute de la prioridad.

Quizás el punto que más curiosidad despierta es del disfrute de la prioridad, elemento que mezclado por la prisa puede producir actitudes muy violentas. Personalmente me he encontrado en situaciones en la que esta conjunción ha sacado actitudes “no demasiado tranquilas” en mí y, desde luego, es un hecho que también veo a menudo en otros conductores. El propio estudio señala que el 30% de los conductores es más agresivo cuando ve peligrar su prioridad, sea la general o la indicada por alguna señal.

Sin duda uno de los grandes puntos y en el que prácticamente todos coincidiremos (al menos me parece un punto muy importante) es el de la congestión del tráfico. El ámbito urbano está cada vez más saturado sin tener que irnos a grandes ciudades de nuestro país como Madrid o Barcelona. En mi propia y pequeña ciudad, Santiago de Compostela, se producen en zonas localizadas y a las típicas horas punta atascos interminables. Justo en estos momentos es cuando más actitudes violentas se suelen ver.

El estudio señala que en el 18% de los casos el tráfico tupido y los atascos producen actitudes violentas. Gran parte de los desencadenantes de estas actitudes en casos de circulación muy lenta y atascos se encuentran en el calor o el ruido generado por el tráfico (¿alguien soporta el coro de bocinas?). Si a ello sumamos elementos como el estrés y las prisas, gran parte de ellas seguramente generadas en los horarios punta, nos encontramos ante una cariñosamente conocida como bomba de relojería.

Aún así, el estudio señala que existen factores sociales, culturales y de educación que influyen en gran medida en la aparición de estas conductas negativas. Desde elementos más incontrolables como el egocentrismo, la intolerancia o la falta de respeto (engloblable dentro del factor personalidad) hasta la educación recibida pasando por los modelos sociales que se transmiten en medios de comunicación. Por otra parte, también se muestra que desde la educación vial debe partir desde los estadios de educación más bajos hasta las autoescuelas, donde se produce un vacío en cuanto a algunas medidas de educación en el tráfico.

El estudio incluye una estadística que realizó un muestreo (desconozco si era el adecuado) con la pregunta de si realizaba a menudo actitudes violentas o agresivas al volante. El 8.3% de los encuestados afirma que sí desarrolla esas conductas mientras que el resto del estudio señala a un total de casi un 25%. Entre las actitudes más negativas se encuentran las de no facilitar las incorporaciones, ignorar señales de prioridad, entorpecer un adelantamiento, no reducir la velocidad en los cruces, utilizar la bocina de forma incorrecta o agredir verbal o físicamente a otros conductores o peatones.

Para poner un punto final a esta reflexión cabe mostrar el perfil genérico del conductor antisocial que, si bien puede mostrarse como demasiado genérico, puede aportar datos importantes:

  • Hombre de entre 18 y 35 años.
  • Sin estudios secundarios.
  • Conduce vehículos de carga.
  • Víctima de accidente de tráfico y multado por aparcamiento indebido en los últimos 3 años.

¿Se somete a los transportistas a excesos de horarios? Todos sabemos la respuesta y puede que esta circunstancia sea la causante de muchas de estas actitudes.

Vía: terramotor

En Diariomotor: VIVE PARA CUMPLIRLO, nueva campaña de la FUNDACIÓN MAPFRE, Exceso de ocupantes, hasta 13 en un monovolumen, Accidentes atípicos, qué hacer ante ellos

Lee a continuación: Manifestación nacional motera del 10N, vídeos de Motociclismo

Ver todos los comentarios 8
  • rodrigo

    creo que es estupido que los causantes esten quejandose de todo siendo que elloos son los productores

  • XxX

    Cierto.

  • Pingback: Vídeo: los atascos de circulación, a prueba en laboratorio con reflexión final — Diariomotor()

  • francisco

    el tema de los estudios no tiene nada que ver, pues yo no tengo estudios secundarios y no creo que me influya en la agresividad al volante ,pues lo que lo produce son las autenticas animaladas que veo a diario y la falta de respeto hacia los demas en la carretera e visto a señorito trajeado y a currantes ser dueños de su propia carretera.

  • Pingback: Compartir el coche para ir al trabajo, la solución a todos los males — Diariomotor()

  • jperezd

    me parece bastante malo sacar un perfil de conductores, ya que la gran mayoria de agresivos (los que yo he visto por lo menos) son gente de clase alta, por ejemplo el otro dia un imb....imprudente se cruzo al autobus en el que viajaba, y cuando el chofer del bus toco bocina, el imprudente señor se baja de su bmw y le grita al chofer que si era imbecil o que..... que si sabia quien era el (por supuesto nadie sabia) y que el pondria un reclamo que haria que despidieran al chofer, ya que el era una persona "influyente".
    Asi que creo que actualmente todos estan muy tensionados y la agresividad se da en todo nivel, no solo en los choferes de furgones....

    • mft

      yo también tengo un caso reciente, sufrido en primera persona. El otro día, sin darme cuenta, me salté un semáforo. La calle era estrecha y yo no iba muy rápido -nunca voy muy rápido, de hecho-. En ese momento, apareció un coche por la calle lateral al que tuve que esquivar bruscamente. Ni siquiera le pité, miré instintivamente para atrás y me di cuenta de mi error. Cuando giré a la derecha para coger otra calle, me di cuenta que el conductor me seguía. Me bloqueó y empezó a cerrarme hacia los coches aparcados, con lo empecé a intentar evitarlo para no darle un golpe. Al final, detuve el coche y bajé la ventanilla para pedirle disculpas. Él, al ver mi actitud, también bajó la ventanilla y espetó, rojo de ira: "Bájate ahora mismo que te voy a dar una paliza que te voy a  matar h...de p..., te voy a arrancar la cabeza para que no vuelvas a saltarte un semáforo". yo no le contesté. de hecho, ni le dije nada. Volví a subir la ventanilla e hice una maniobra para que me adelantara. al final le despisté con el intermitente, giré en el sentido contrario al que iba a ir y le perdí de vista. Creo inmerecido el mal cuerpo que me quedó todo el día. Y lo peor de todo es que tienes que tragar con este tipo de agresividades solo, sin margen para denunciar nada para evitar mas líos. Consecuencias: tranquilidad al volante, músca relajante, cristales subidos, cierre echado y dar un margen de confianza al otro conductor. un saludo.

  • Pingback: Alemania: los tipos violentos no podrán conducir — Diariomotor()