Mercedes 260 D de 1936, el primer turismo diésel de la historia

 |  @sergioalvarez88  | 

Desde que Rudolf Diesel patentase su motor de combustión en 1895 han pasado nada menos que 114 años. Desde los comienzos los motores diésel demostraron una mayor eficiencia térmica que sus homólogos de gasolina, también llamados de combustión. Comenzaron a aplicarse en vehículos de transporte y barcos, pero nadie había pensado hasta los años 30 que pudiesen dar vida a un turismo. Mercedes-Benz fue la pionera en dieselizar un turismo, naciendo en el lejano 1936 el Mercedes 260 D.

El motor que movía a esta berlina clásica era un 2.6 litros de cuatro cilindros y aspiración atmosférica. Con una precámara de combustión Mercedes y una bomba inyectora mecánica Bosch, desarrollaba una potencia de 45 CV a 3.200 rpm. No era una potencia elevada y el coche que tenía que moverse era bastante pesado. Sin embargo, consumía una media de 9 l/100 km, frente a los más de 13 l/100 km del Mercedes 200, su hermano de gasolina. El gasóleo costaba por aquél entonces la mitad que un litro de gasolina.

Mercedes 260 D de 1936, el primer turismo diésel de la historia

La receta del éxito ya estaba mezclada, y pronto los taxistas decidieron que era la mejor opción para su gremio, abrazando los motores de combustión y un gasóleo a 17 pffenigs el litro. El motor diésel resultó ser muy fiable para los estándares de la época. El modelo pronto recibió mejoras, con un depósito de combustible de hasta 50 litros que le daba una autonomía cercana a los 600 km. En 1938 ya llevaba calentadores eléctricos de serie, que facilitaban sumamente los arranques en frío.

Mercedes llevaba desde 1933 rumiando un turismo diésel, comenzaban entonces las pruebas con un motor de seis cilindros y 3.8 litros, que desarrollaba unos correctos 80 CV. El chasis no podía digerir las vibraciones que provocaba y en 1935 se optó por un cuatro cilindros con una capacidad de 2.6 litros, el motor OM 138 del que ya os hemos hablado. En los años 30 los coches eran en general muy rudos, así que imaginad el temperamento del 3.8 para que fuese desechado por los propios ingenieros.

Mercedes 260 D de 1936, el primer turismo diésel de la historia

Realmente sentó las bases para la dieselización de los turismos, empezando a atraer incluso a particulares, que pensaban que el gasóleo era para los camiones y no lo esperaban encontrar en todo un Mercedes. También supuso para la marca de Stuttgart el inicio de una larga tradición de éxito en la construcción de motores diésel, que siempre destacaron por su fiabilidad y durabilidad. Un total de 1.967 unidades fueron vendidas y producidas hasta 1940, ya en plena Segunda Guerra Mundial.

Como curiosidad final, me parece interesante destacar que hubo variantes del Mercedes 260 D: la más común era la carrocería Pullman de seis plazas, con la que fue presentado el modelo en el International Automobile and Motorcycle Show (Berlín, 1936). Posteriormente se añadió una versión Pullman Landaulet, con un techo ligeramente descapotable, un sedán convencional de cinco plazas y un descapotable. A continuación una pequeña galería de imágenes vintage, cortesía del archivo de Mercedes.

Mercedes 260 D de 1936

Vía: Mercedes
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