Plymouth Voyager III, así se concebía el futuro del monovolumen en 1989

 |  @davidvillarreal  | 

Hablar del Voyager es hablar del que probablemente sea el icono más reconocido del fenómeno mini-van, de aquellas furgonetas norteamericanas prácticas y muy amplias precursoras del monovolumen compacto que tanto abunda hoy en día en Europa. Así el Plymouth Voyager (más tarde Chrysler Voyager) nacería con la idea de aprovechar la amplitud de un vehículo, inicialmente diseñado para el transporte de carga, en un vehículo de corte familiar, confortable y práctico.

Dicho esto, pasaremos a hablar de uno de los prototipos más curiosos que hayamos visto, el Plymouth Voyager III Concept presentado en 1989. Se trataba de un intento por explorar las posibilidades de un vehículo que gozase de la practicidad de un monovolumen compacto y la amplitud de una gran mini-bus. Para ello sus diseñadores pensaron que sería una buena idea contar con un vehículo formado por remolque y tractor que pudiera desmontarse y funcionar independientemente.

El Plymouth Voyager III Concept dispondría de espacio para tres adultos, en su cabeza tractora, y hasta ocho adultos con el conjunto del remolque conectado.

Así idearon un inteligente sistema por el cual se fusionaban cabeza tractora y remolque formando un espacioso conjunto. El eje trasero de la cabeza tractora automáticamente quedaba oculto en la carrocería, dado que el remolque trasero ya contaba con sendos ejes que mantendrían la estabilidad de este gigantesco monovolumen del futuro.

Para las necesidades del día a día la cabeza tractora del Plymouth Voyager III Concept sería más que suficiente para las necesidades diarias. Además se erigía como una solución más eficiente empleando un motor de propano de 1.6 litros conectado al eje delantero. Una vez fusionado el remolque, el conjunto funcionaría además con un motor de cuatro cilindros de 2.2 litros que proporcionaba tracción a las cuatro ruedas de sendos ejes posteriores.

¿Qué os parece la idea? Obviamente este sistema es difícilmente aplicable en un modelo de producción. Pero la idea de combinar dos vehículos en uno, un gigantesco monovolumen y un compacto más práctico, ahorrador y sostenible para el día a día, encajaría perfectamente en la vorágine actual de ahorrar gramos de CO2 y librar a nuestra querida atmósfera de humos innecesarios.

Fuente: Autogaleria.hu | Carstyling.ru
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