
El motor más deseado de Japón era de origen alemán, pero Francia también lo intentó con el maravilloso motor rotativo
Motor de culto donde los haya. ¿Quién no ha sentido fascinación por los motores rotativos? Y al pensar en rotativos uno solo puede pensar en una marca, en sus deportivos, y en cómo incluso lo convirtió en el primer y único rotativo en ganar las 24 Horas de Le Mans. Pero hay vida para el motor rotativo más allá de Mazda. Felix Wankel concebía desde Alemania un motor que, indudablemente, Mazda supo amortizar como ninguna otra marca.








