Los rumores de que un Volkswagen Golf con motor 2.5 TFSI de cinco cilindros va a llegar al mercado siguen sin extinguirse. Como suele decirse, si el río suena, agua lleva. Pero antes de que llegue ese «mega-GTI», Volkswagen Sudáfrica ha decidido adelantarse a la jugada, creando un Golf atómico para subidas de montaña. Una bestia con nada menos que 1.000 CV de potencia y una aerodinámica extrema que recuerda que hay vida mas allá de Europa – y de nuestra obsesión por, por alguna razón, electrificarlo todo.
Un Volkswagen Golf tan potente como un Bugatti Veyron
Este coche en concreto ha sido construido para celebrar el 75 aniversario de la marca en Sudáfrica, donde además cuenta con instalaciones productivas desde hace décadas. Es uno de los principales mercados para la marca y ha contado con coches tan únicos como el «Citi Golf», del que os hemos ya contado historias. Como os decía, este Golf es un Golf de carreras, creado con el objetivo de ser imbatible en la montaña. No puede estar más alejado de lo que es un Volkswagen Golf GTI de calle.
Fotos del Volkswagen Golf sudafricano de 1.000 CV
A nivel mecánico, un motor EA888 de 2,0 litros no hubiera soportado el bestial incremento de potencia, por lo que Volkswagen optó por el 2.5 turbo de cinco cilindros de origen Audi. Un motor que ha sido profundamente modificado para pasar de 400 CV a más de 1.000 CV. Aunque Volkswagen no lo ha detallado, ha exigido con toda seguridad componentes internos forjados, un turbo mucho mas grande con mucha mas presión de soplado, una admisión de fibra de carbono, colectores reforzados y un sistema de escape a medida.
De hecho, hay un gigantesco escape asomando por delante de la rueda delantera. Posiblemente escupa fuego. Entendemos que tendrá una caja de cambios reforzada y modificada, un sistema de tracción total mejorado, y sabemos que tiene un equipo de frenado AP Racing de competición. El interior es el de un coche de carreras, completamente vacío y dotado de instrumentación y asiento de competición, además de jaula antivuelco completa. Exteriormente sigue siendo reconocible como un Golf, pero profundamente alterado.
Hay un spoiler gigantesco sobre el portón trasero, tiene un fondo plano, un difusor funcional de gran tamaño y unas taloneras bien pegadas al suelo. Se percibe el mayor ancho de vías del coche, que ha obligado a instalar pasos de rueda modificados.
Fotos del Volkswagen Golf sudafricano de 1.000 CV








