CLP Tuning Interceptor, o cómo convertir un BMW M3 E92 en un M3 GT no oficial

Fran López  | 

Si te fijas únicamente en las imágenes, podrías pensar de un primer vistazo que estamos ante un BMW M3 GT oficial de la marca bávara y destinado a competición, pero nada más lejos de la realidad. Lo que tenemos ante nosotros es, sí, un BMW M3 GT que probablemente no desentonaría lo más mínimo dentro de los circuitos, pero en realidad se trata de una preparación extraoficial realizada por CLP Tuning. Esta compañía alemana ha presentado su kit “Interceptor” para convertir un BMW M3 E92 en un BMW M3 GT no oficial y que probablemente cumpliría sobradamente, no sólo por su impactante trabajo exterior sobre la carrocería sino también por la preparación mecánica o sobre el chasis.

Con esta preparación CLP Interceptor, convertir un BMW M3 en un M3 GT de competición no sólo parece fácil, sino también indoloro (aunque no para el bolsillo), al menos viendo el resultado final. Comenzando por el exterior, este CLP BMW M3 GT cuenta con un kit de carrocería verdaderamente trabajado, y al que la decoración de competición no deja de sentarle más que bien. Para comenzar, tenemos un nuevo paragolpes delantero realizado en fibra de carbono ( y que garantiza una mejor refrigeración), un capó rediseñado, faldones laterales, aletas con pasos de rueda sobredimensionados, un paragolpes posterior con difusor y un alerón que destaca en la parte trasera de este M3 tan particular.

CLP Interceptor BMW M3 GT

El kit de carrocería tiene un precio, en conjunto, de 8.880 euros, sin incluir montaje. Pero obviamente, si no queremos sólo estética, sino un corazón que sea totalmente acorde con el exterior, los cambios son necesarios también en otros aspectos. Y aquí viene la preparación mecánica: partiendo de los 420 CV del 4.0 V8 de serie, se consiguen 180 CV más gracias a una nueva gestión electrónica, un compresor volumétrico G-Power SK II y a un escape deportivo realizado en titanio por los especialistas de Akrapovic. Bien, tenemos nada menos que 600 CV bajo el pie derecho y un exterior impactante que no desentonaría demasiado en los circuitos, ¿y ahora qué?

Siguiente paso: actualizaciones en chasis y bastidor. Se eliminan los asientos traseros, se instala una jaula de seguridad antivuelco y unos asientos delanteros Recaro de tipo bucket. Para el tren de rodaje, llantas de aleación en color blanco y un diseño muy propio de BBS, con fijación central monotuerca y generoso tamaño, de 9 o 12 pulgadas de anchura de garganta (para eje delantero y trasero, respectivamente) y 19 pulgadas de diámetro. Bilstein, por su parte, se encarga de la suspensión ajustable.

¿Y cuál es el coste de toda la preparación? Pues nada menos que 69.000 euros, sin tener en cuenta el precio del BMW M3 E92 de partida. ¿Caro, barato, ...? Según se mire, porque es difícil ponerle precio a una buena réplica de un BMW M3 GT para carretera.

Fuente: German Car Scene
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